Paradojas de la vida. Un enorme nubarrón amenaza con mojar toda la ropa recién tendida. Nuestra madre, confiando en nuestra buena memoria y en las posibles ganas de movernos del sofá, nos alerta de que quitemos la ropa cuando ella se haya ido. “Claro, descuida”. Cierra la puerta y volvemos a nuestra vida perfecta.

La Game & Watch entre las manos (o en su defecto la Game Boy Advance con su respectivo juego recopilatorio). Concentración y movimiento rápido de dedos. Ya casi hemos alcanzado los cien puntos. Sólo queda un poco más. A pesar de los planes maléficos de los pájaros, parece que hemos superado la misión.

Con una sonrisa, nos dirigimos al patio para quitar la ropa. Aunque esa felicidad se desvanece al comprobar como todas las prendas están mojadas, como si un tsunami hubiese arrasado la ciudad. Nuestra madre está de vuelta y nos sorprende escurriendo camisas en la bañera. La bronca está asegurada. Pero nuestra estancia en casa peligraría, aún más, si supiera en qué juego habíamos invertido la tarde…

 

¡Gracias pajarito!

Colgado de las cuerdas, el protagonista de Rain Shower se proponía salvar la ropa de la lluvia. Una gran nube iba soltando gotas de agua. Al parecer, las camisetas que había colgadas eran de un tejido especial, puesto que una de estas simples gotas nos hacía perder una vida.

Rain Shower game and watch

Lo más sencillo hubiese sido quitar toda la ropa a tiempo, pero visto el caso anterior, no podemos culpar a Mr. Game and Watch. El pobre estaría ocupado en otro asunto mucho más importante y, cuando se dio cuenta de la desgracia, decidió colgarse de las cuerdas, moverlas y así tratar de evitar el agua.

Rain Shower fue un juego que pudo disfrutarse en la consola Game & Watch. Llegó en 1983 con el formato de consola Multi Screen. Es decir, en aquélla con dos pantallas, que se plegaba en formato libro. Al igual que ocurría en buena parte de estos pequeños juegos, tuvo dos niveles de dificultad: A y B.

En el primero, las gotas caían con menos frecuencia y a menor velocidad. En el segundo, parecía que llovía con más intensidad y resultaba complicado aguantar a medida que pasaba el tiempo. Para colmo, hacían su aparición unos pajarracos. Más concretamente unos cuervos. Su misión era mover las cuerdas a su antojo, desde los lados, para que las gotas cayesen sobre las prendas.

Sin embargo, sus movimientos mecánicos podían hasta salvarnos en alguna que otra ocasión. La gota estaba a punto de caer, pero al estar concentrados en la parte izquierda de la pantalla, no nos habíamos percatado. Con su mala intención, el cuervo de la parte derecha mueve la cuerda a tiempo. Pero, lo que no sabía es que estaba a punto de mojarse y que, en lugar de arruinarnos la existencia, nos había salvado la vida. ¡Gracias, pajarito!

Rain Shower

Rain Shower se dividía en dos cuerdas, una situada en la parte superior y otra en la inferior. Un edificio dividía el escenario en dos. El protagonista, ya colgado de esas cuerdas, podía moverse de una a otra. En total, y dada la disposición de la casa central, podía mover esas cuerdas desde la parte central, creándose un total de cuatro.

Así, no bastaba con esquivar dos gotas en las cuerdas superiores, sino que había que seguir su recorrido hasta que chocaban contra el techo o el tejado. Éstas pasarían por entre dos prendas o al lado de una. La pantalla de la consola (con los posibles movimientos del personaje y de las gotas ya dibujados) facilitaba seguir este recorrido. En la parte superior derecha, se mostraba el recuento de las gotas esquivadas.

 

Bowser y su afición por los globos de agua

Rain Shower era un juego sencillo y adictivo, que requería de concentración y habilidad. Los jugadores de este clásico contaron con una versión muy especial, lanzada para el recopilatorio Game & Watch Gallery Advance, para Game Boy Advance. ¿Su función? Despertarles la nostalgia. Y, dado que estaba inspirada en el mundo de Super Mario, serviría para que otros tantos jugadores lo descubriesen.

En este cartucho, encontrábamos la versión original con sus dos niveles de dificultad. Pero también la versión moderna, a todo color. Nuestro querido Mario era quien se colgaba de las cuerdas en esta ocasión. La nube era sustituida por Bowser y, la ropa, por los mismos personajes de la saga.

Rain Shower game boy advance

Bowser había invertido horas llenando globos de agua. Esta acción no tendría ninguna emoción sin tener a alguien a quién lanzárselos. Yoshi, Toad, Peach o Wario disfrutaban de una relajada siesta, colgados de sus hamacas que, a su vez, colgaban de cuerdas. Así, Mario tendría que moverse por ellas y evitar que alguno de sus amigos fuese mojado con algún globo.

El nuevo juego también tuvo esos dos niveles de dificultad. En el más complicado, Waluigi se ponía en la piel de los pájaros para mover las cuerdas a su antojo. Los globos de agua esquivados también se recogían en el marcador. Y, como gran diferencia con la versión clásica, no había que esquivar todo lo que cayese del cielo.

Este homenaje es ejemplo de una versión remasterizada bien hecha. Sus sustanciosos cambios se combinaron con el mantenimiento de la misma esencia, algo que convendría seguir teniendo en cuenta hoy en día en los refritos que llenan el mercado. ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!