En un país en el que los monos tienen sus propios baños termales, desde luego, también tenían que tener su “alter ego” yôkai, bueno de hecho tiene más de uno. En esta ocasión conoceremos los Satori, unos yôkais que reciben el mismo nombre que el concepto de iluminación en el budismo zen, y nuestros invitados de honor esta semana el la sección más monstruosa de Tallon4.

Satori (覚)

Los satori son unos yôkais con aspecto de mono semi-humano que viven en las montañas de la región de Gifu, cerca de Nagoya. Son unos seres violentos y peligrosos, en cuya dieta carnívora están incluidos los seres humanos. Cuando los peregrinos van por los caminos de las montañas en donde los satori habitan tienen que tener mucho cuidado, pues si uno de ellos los localiza no dudará un momento en incluirlo como parte de su menú diario. Pero las mujeres que se aventuran solitarias en los bosques les espera algo peor, primero las arrastra hasta su guarida para violarlas y después comérselas igualmente.

SekienSatori

Parece que el nombre de satori y su semejanza con el término de iluminación en el budismo zen no es casual. Los satoris son capaces de leer la mente y decir en voz alta los pensamientos de sus víctimsa incluso antes de que estos los puedan expresar por si mismos. Por ello, se considera a los satoris como seres con el toque de la  “iluminación“. También se relaciona su nombre con la única forma de salvación ante un ataque de un satori hambriento: poner la mente en blanco, como en las meditaciones budistas, para que este no pueda leerla, se aburra y se largue por donde ha venido. También parece que es bastante eficaz, en el caso de que veas al satori antes de que él te vea a tí, darle un buen golpe en la cabeza y dejarlo aturdido… pero bueno, eso funciona con el satori y con cualquiera.