Iä iä Cthulhu fhtagn. ¿Está claro?

En 2005 los usuarios de Xbox recibieron uno de los mejores juegos de terror de todos los tiempos: Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth. Lo digo y lo repito: Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth es uno de los mejores videojuegos de horror que existen. ¿Está claro? Una aseveración tan tajante viene dada por el siguiente hecho: el título fue jugado por cuatro monos en su momento. ¿El motivo? Su desarrollo fue de lo más accidentado (comenzó en 1999 e iba camino de ser un gran exclusivo de lanzamiento de Playstation 2), su dificultad infame e injusta desde el principio y ciertos bugs lastraron lo que pudo ser un auténtico pelotazo en el género.

Pero antes de nada, recordemos quiénes son los padres de la criatura, y no estamos hablando de Lovecraft. Dark Corners of the Earth viene firmado por el desaparecido estudio británico Headfirst Productions, siendo editado por Bethesda para la primera consola de Microsoft y lanzando en 2006 un port para PC.

Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth nos sitúa en plenos años veinte, metiéndonos en la piel del investigador privado Jack Walters. Este irá poco a poco introduciéndose en el tema de lo oculto y los Mitos de Cthulhu, mostrándole el mundo tal y como es, junto con las amenazas antediluvianas que acechan en las sombras. Es más, el título es una reelaboración de dos historias clásicas del escritor de Providence y unidas en un mismo juego: La sombra sobre Innsmouth y En la noche de los tiempos. Aquellos que ya conozcáis estos relatos sabréis que el pobre Jack Walters no lo va a pasar nada bien.

Con una ausencia de interfaz casi total, un sistema de curación a lo Metal Gear Solid 3 pero en tiempo real y un sistema de apuntado totalmente rudimentario para reflejar correctamente la época (no esperéis ningún puntero), Dark Corners of the Earth es una patada en la entrepierna constante debido a su dificultad y acongojante atmósfera. A ello ayuda también un sistema de locura en el que el personaje tiene visiones, oye voces e incluso puede suicidarse durante el juego si vemos cosas para las que los ojos humanos no están preparados.

Aquellos que se han logrado acercar al título afirman rotundamente que estamos ante la mejor plasmación de los Mitos de Cthulhu en videojuego, y gracias a su ambientación  y estética, el título siempre aparece entre los juegos más terrorífios de todos los tiempos. Una pena que su nulo recibimiento y los citados bugs (arreglados posteriormente en la versión de PC) hicieran mella en una prometedora saga y en la bancarrota de Headfirst Productions, que ya estaba preparando no una, sino dos secuelas para Playstation 2, Xbox y PC: Call of Cthulhu: Destiny’s End y At the Mountain of Madness.

Afortunadamente tenemos la posibilidad de seguir disfrutando de esta joyita en Steam y en Xbox 360 gracias a la retrocompatibilidad de la consola de Microsoft. Y si queréis una nueva dosis de terror «made in Lovecraft» estad atento a lo nuevo de Frogwares, actual poseedora de la licencia. Esperemos que estén a la altura y lancen un juego digno de este Dark Corners of the Earth. En caso contrario podemos mandarles en un viaje sin retorno a R’lyeh.

A continuación os dejamos con varios tráilers del juego, mostrando así las diferentes etapas de desarrollo y modificaciones a las que se vio sometido a lo largo de los años. La diferencia es más que notoria.

https://youtu.be/payzwHdZ0uA