¿Segundas partes nunca fueron buenas?

Golden Axe es una de las piedras angulares de SEGA Mega Drive. Lo sé yo, lo sabes tú y hasta lo sabe el jugador de turno que no ha catado una consola de 8 y 16 bits en su vida, y qué decir de las recreativas en las que nos gastábamos nuestras monedas de cinco duros. Pero casi todo el mundo conoce este clásico beat ‘m’ up debido a las mil y un reediciones con las que ha contado. Es más, rara es la consola que, desde la defunción de Dreamcast, no haya contado con su ración de Golden Axe.

De la primera entrega de la saga hablamos largo y tendido en su correspondiente Retroanuncio y en Retromanía. Como podéis ver nos gusta mucho la primera aventura de Gillius Thunderhead, Ax Battler y Tyris Flare. ¿Y qué hay de sus secuelas? Pues que estas nos gustan menos, todo hay que decirlo.

No obstante, eso no quiere decir que Golden Axe II sea un mal juego, nada más lejos de la realidad, pero carece de la magia del original. Lanzado en 1991 directamente en Mega Drive/Genesis (no contó con versión de recreativas), volvíamos a ponernos en la piel de los héroes de la primera entrega, que en esta ocasión tenían que hacer frente a Dark Guld, versión de saldo de Death Adder (este se había reservado para el maravilloso Golden Axe: Revenge of Death Adder, secuela exclusiva de recreativas y que a día de hoy, con el primer juego de la saga, sigue siendo lo mejor de la misma).

Golden Axe II es un más de lo mismo, pero lo hace de forma notable y con la jugabilidad marca de la casa. El modo duelo vuelve a hacer acto de presencia, así como las todopoderosas magias y las bestias que podemos montar. Pero no estamos aquí para hablar del dichoso juego, ya lo sabéis. Aquí venimos ver anuncios casposos y viejunos, y en eso, damas y caballeros, Golden Axe II apunta muy alto. Dadle al play y preparad vuestra espada bastarda.