Sherlock Holmes es un personaje de ficción que nunca pasa de moda. El detective creado por Arthur Conan Doyle siempre ha tenido la habilidad de mutar, preservando su esencia, para adaptarse a los nuevos tiempos y seguir así en boca de todos de forma cíclica. ¿Sus últimos ejemplos de su camaleonismo? Pues la maravillosa serie de la BBC: Sherlock, las películas palomiteras de Guy Ritchie y la maravillosa serie de animación de Hayao Miyazaki allá en los ochenta llamada Sherlock Holmes -Meitantei Hōmuzu-

El detective más famoso de todos los tiempos es de sobras conocido en el mundo de la televisión y en el literario, pero lo cierto es que el habitante del 221B de Baker Street también ha dejado buen sabor de boca en el mundo de los videojuegos, sobre todo a los amantes de las aventuras gráficas, que hemos podido disfrutar de desafíos repletos de puzles, diálogos enrevesados y acción contra personajes como Jack el Destripador o Arsène Lupin. ¿Qué más desafíos le esperan al detective más egocéntrico, pedante y obstinado de la historia de la literatura policíaca? Pues en su último juego, que tiene por nombre Sherlock Holmes: The Devil’s Daughter, se tendrá que enfrentar a unos cuantos relacionados con fantasmas, crímenes y misteriosas desapariciones. ¿Suena bien, no? Descúbrelo en este análisis en Tallon 4.

 

Un Sherlock mucho más humano

Sherlock Holmes se ha presentado siempre como un tipo tan brillante que parece que esté fuera del alcance del resto de los mortales. Tal es así que cuesta de poder encontrarle un punto de humanidad en sus acciones y en sus increíbles deducciones. ¿Entonces, Sherlock Holmes es alguien que no tiene sentimientos? No, no lo es, y en The Devil’s Daughter lo demuestra con creces, mostrándonos en momento su lado más terrenal en el que afloran sus miedos y dudas. Para poder mostrar bien estas emociones y plasmar todas las sensaciones en el televisor, Frogwares ha trabajado más que nunca en el apartado gráfico del juego y en el diseño de personajes, mostrándonos una fantástica recreación de la Londres de hace dos siglos y una buena reimaginación del físico de los personajes principales –el de Sherlock está fantásticamente adaptado a nuestros días, pero manteniendo la esencia de hace más de cien años-. Eso sí, siendo un poco puristas en este aspecto, nos habría gustado que Frogwares hubiera apostado por poner más carne en el asador y tratar de ir un peldaño más en este aspecto. Bajo mi punto de vista, es lo único que le falta a los juegos protagonizados por Sherlock para ser memorables y codearse con los grandes.

Sherlock Holmes - The Devil's Daughter-004

Pero volvamos a la historia, que nos vamos por las ramas. The Devil’s Daughter cuenta con varios casos entrelazados por una trama principal que tiene por protagonista a Sherlock y a su hija. Conforme vayamos resolviendo nuevos casos y se vayan cerrando subtramas, el hilo argumental principal se va enriqueciendo y te va poniendo en situación de lo que se le viene encima al pobre detective, presentándote diferentes dilemas morales y situaciones en las que uno no se querría ver envuelto ni en pintura. Para meterte todavía más en la historia y en el papel del detective, el título de Frogwares cuenta con un magnífico doblaje en inglés, en el cual destaca un acento british de aupa. Remarcable!!!!

 

Novedades jugables que mejoran la experiencia de juego

Los últimos juegos de Sherlock Holmes tienen unas pautas jugables que fueron apuntaladas en su anterior entrega: Sherlock Holmes: Crimes & Punishments, el cual nos sorprendió a todos por sus casos de narrativa bien entrelazada y la posibilidad de poder equivocarnos a la hora de realizar deducciones, condenando así a la persona equivocada, pero sin que ello afectara a los casos que afrontaríamos más tarde. En The Devil’s Daughter, como era de esperar, se continúa con estos pilares jugables, pero tratándolos de llevar un poco más allá buscando hacerlos mejores y más sorprendentes.

Sherlock Holmes - The Devil's Daughter-002

Lo primero que destaca en el juego y que enseguida apreciarán los jugadores que hayan jugado a entregas posteriores, es que los escenarios son mucho más grandes y vivos. Por ejemplo, ahora podemos movernos por toda el piso de Sherlock en el 221B de Baker Street e incluso salir a la calle para interactuar con algunos personajes. Para movernos entre localizaciones seguiremos utilizando el mapa de Londres, que marcará todos los lugares que podemos visitar en cada caso. Eso sí, al ser los escenarios más grandes, los tiempos de carga entre localizaciones también han aumentado mucho, algo que se nota y que llega a ser un pelín molesto y que rompe la dinámica de juego más de lo necesario.

El flujo de desarrollo de The Devil’s Daughter es, como hemos comentado, la misma que en anteriores entregas: se nos presenta un caso, investigamos la escena del crimen buscando pruebas, interrogamos a sospechosos para conseguir información, y finalmente realizamos nuestras propias deducciones para condenar al que creemos que es el culpable. ¿Qué novedades hay en estos casos? Pues una mayor capacidad de toma de decisiones, pudiendo tomar elecciones que tendrán mínimas o importantes consecuencias –equivocarnos en el perfil de un sospechoso al examinarlo generará un perfil impreciso, las deducciones para encontrar al criminal son mucho más sesudas, hay diálogos en los que tendremos que elegir la mejor respuesta…-; una mayor dificultad en los puzles, habiendo una buena variedad y un gran número de ellos, aunque también tenemos que decir que la mecánica de unos pocos puede resultar tediosa y a veces aburrida; y un mayor protagonismo de las pruebas para resolver los casos.

 

Conclusiones

Sherlock Holmes: The Devil’s Daughter es un juego notable que le falta un poco más de ambición para optar a cotas más altas. Jugablemente está bien definido y aporta varios desafíos interesantes, además de disponer de varias historias bien desarrolladas y un hilo argumental principal del que quieres saber más. Ahora bien, para ofrecer una experiencia de juego más redonda debería reducir los tiempos de carga, mejorar un pelín más el apartado gráfico y pulir algún puzle cuyo desarrollo puede hacerse pesado de realizar. Con todo ello, The Devil’s Daughter es una opción ganadora para todo aquel al que le gustan las aventuras gráficas y que disfrute como un enano resolviendo misterios y asesinatos.