Adéntrate con nosotros en Nar Kiss, el manga yaoi del BL Section de hoy. Porque nunca un triángulo amoroso fue tan divertido y extraño.

¡Hola talonianos! Después de un mes entero sin publicar (echadle la culpa a los malditos exámenes), vuelvo una vez más con BL Section. Esta vez, y por culpa de los susodichos exámenes, no tuve tiempo de elegir con calma la serie de la que iba a hablar en esta entrada. Así que, en cuanto acabé el último examen llegué a casa y cogí el primer tomo que pillé en la estantería para escribir sobre él. El problema fue que no me convenció para analizar tan de repente tras un parón tan largo. Así que hice como si hubiese sido un intento de prueba y saqué otro tomo de la estantería, que fue del que os voy a hablar a continuación. Se trata de una historia que mezcla el romance y el humor con gran maestría para narrar de una manera muy peculiar cómo es ese complicado proceso al que comúnmente se denomina “enamorarse”. Además, la historia cuenta con el añadido de que uno de los personajes posee una doble personalidad completamente opuesta a la suya propia, lo que ayuda a crear situaciones comprometidas, absurdas y que encantan al lector (al menos a mí me hacen mucha gracia). Hoy vamos a hablar de Nar Kiss.

Sinopsis

Nar Kiss

Naru Honjô es un chico de dieciocho años que comienza la universidad. Su mayor deseo es poder ser capaz de hacer amigos y echarse una novia para sentirse como el resto de personas de su edad. El problema es que Naru posee una “enfermedad” o “alteración genética”, por llamarlo de alguna manera, que le hace poseer en su interior un “Narciso”. Este hecho le convierte en un narcisista, es decir, alguien incapaz de amar o admirar físicamente a cualquier otro, ya que su amor por sí mismo es mayor que lo que pueda sentir por cualquier otra persona. Dicho defecto, sumado a la manía de su Narciso de observarse durante horas en un espejo, hizo que todos a su alrededor le considerasen un bicho raro y huyesen de su lado. Esto provocó que Naru separase sus dos personalidades, haciendo que ambas se intercalen los roles protagonistas de su cuerpo.

Para evitar verse en un espejo y, por consiguiente, hacer que su Narciso salga a la luz, Naru lleva puestas unas lentillas que le impiden ver nítidamente. Un día en la universidad se tropieza con Mamoru Takashina, el típico chico guapo, amable y de padres ricos (ya que son unos famosos arquitectos). A causa de su golpe Naru pierde una de sus lentillas y, para más inri, se encuentra de frente con un espejo, lo que hace aflorar a su Narciso en todo su esplendor, dando al traste con su idea de mantener su doble personalidad en secreto. Tras descubrir lo que Naru guarda en su interior, Mamoru se hace amigo del chico, acompañándole en todo momento hasta que vuelva a tener en su poder las lentillas que necesita para mantener a Narciso a raya.

Con el paso de los días, que ambos estudiantes pasan juntos, los dos comenzarán a experimentar sentimientos que van más allá de la mera amistad. Además, Naru descubrirá que hay algo capaz de hacer a Narciso volver a su escondrijo interior una vez que ha aflorado: los besos de Mamoru. Así, los dos comenzarán a hundirse en un peligroso juego romántico a tres en el que Naru irá descubriendo lo que son los sentimientos de amor a la vez que Mamoru tratará de ganarse el afecto de Naru y de su particular y porculero Narciso.

Impresiones

Nar Kiss es un tomo único divertido, alegre y que logra entrar por los ojos de todo aquel que posa su mirada en la portada. La historia, que sorprende para bien gracias a ese toque de ficción y humor, cuenta con maestría el complicado proceso que debe seguir nuestro seme (Mamoru) para conseguir domar a la parte narcisista de su uke (Naru/Narciso). Sí, talonianos, a mí me pasó igual. Nada más leer esta breve sinopsis no pude evitar comprar el tomo (y no me arrepiento de nada en absoluto). Además, Mariko Nekono consigue llevar con mucha fluidez los delirios y alternancias en la personalidad de Naru, lo que le convierte en un personaje tremendamente estrafalario pero muy mono y kawaii (tal y como Mamoru piensa en más de una ocasión).

Nar Kiss

Esta historia tiene desde el principio un objetivo muy claro: mostrar cómo Naru consigue abrirse al mundo (o más bien cómo el mundo consigue congeniar con Naru). Para ello, como ya he dicho anteriormente, Naru debe conciliarse o al menos controlar su Narciso interior. Un Narciso que da muchísimo juego y que resulta ser tan infantil como Naru, pero mucho más gamberro y descarado (es genial que todo momento le venga bien para desnudarse para que todos admiren su belleza. ¡Está chalado!). Gracias a este binomio se dan en el manga numerosas situaciones cómicas que hacen que el lector se ría y que el propio Mamoru ponga cara de circunstancias en más de una ocasión. En cuanto a éste (Mamoru), lo cierto es que desde el primer momento queda claro su papel en la historia (porque está claro que va a acabar siendo el churri de Naru). Eso sí, lo que no te esperas es que Mamoru descubra la peculiar manera de aplacar los alardes de grandeza de Narciso (porque el primer beso que le da y que consigue hacer volver a Naru es un “WTF!?” tremendo, en serio, aunque es maravilloso para toda fujoshi que se precie). A partir de ese momento, Mamoru se autoproclama el “besador” oficial de Naru para situaciones desesperadas (por petición expresa del mamoncete de Naru) y, como no podía ser de otra manera, la tensión entre ambos va en aumento hasta que en el caso de Naru le explota en a cara (la escena en el baño es muy genial). Entre medias, el lector va descubriendo lo ingenuo y lo poco que Naru sabe de la vida o de las relaciones interpersonales, al tiempo que va aprendiendo junto al protagonista lo que es la amistad, el amor, los celos y todo sentimiento relacionado con el amor. Además, el final, cerrado y muy apropiado (porque Narciso lo vale) deja al lector con un buen sabor de boca al ver y comprobar hasta el último momento la evolución de la historia de amor entre Mamoru y Naru: desde sus inicios, hasta cómo descubren lo que sienten el uno por el otro y, obviamente, el colofón final (con un Narciso prácticamente desnudo, un Mamoru sorprendido pero más que predispuesto y un Naru muerto de la vergüenza pero que tiene unas ganas tremendas de llegar con su novio hasta el final).

Mención aparte merecen los miembros del club de estudios culturales al que se apuntan Naru y Mamoru. Este está compuesto por tres miembros (Koharu Kuroki, Yûsuke Ichikawa y Atsushi Ôsawa) a cada cual más friki y extravagante que, no obstante, se esfuerzan (a su manera) en ayudar a la pareja a aclarar sus sentimientos y darse cuenta de que tienen que estar juntos sí o sí.

Nar Kiss

Si hablamos del dibujo, este es poco menos que sobresaliente se mire por donde se mire. Claro, conciso (a pesar de la siempre presente censura), con líneas finas y un estilo muy shojo que encandila a las lectoras (y lectores) de una manera especial, Mariko Nekono consigue fusionar diseños elaborados y bellos con diseños más desenfadados y libres que alterna a lo largo de la historia. En el caso de los segundos, estos los emplea especialmente para mostrar las caras de sorpresa de Mamoru o de felicidad o tristeza de Naru. El detallismo de las ilustraciones más elaboradas también se ve en las escenas en que los dos chicos se dan algo más que besos (y hasta aquí puedo leer).

Nar Kiss

Por otro lado, ¿qué decir de las escenas más hot? Bien, lo cierto es que no abundan en demasía, pero también es verdad que a la hora de leer Nar Kiss se está más pendiente de Mamoru y sus intentos de confesarle sus sentimientos a Naru (porque para ello el chico pasa las de Caín), en los comentarios hirientes e irónicos de Narciso (ese chico es un portento, en serio, y tiene más mala uva que yo qué sé), o en cómo Naru intenta llevar su doble personalidad en el terreno romántico. Obviamente, y dado el género que es, el lector también está muy pendiente (y ansioso) de ver cuándo y cómo se producen los momentos más subidos de tono (que son pocos, pero de gran calidad técnica, lo que te deja con un buen sabor de boca). Esto es gracias a una narración en la que el humor, que está estupendamente llevado, es el principal protagonista.

Nar Kiss es un manga altamente recomendable para todos los fans del género. Es divertido, ameno, tiene unos protagonistas guapos, sexys, muy monos y que están completamente pirados (más en el caso de Naru/Narciso que en el de Mamoru), lo que le da un toque distinto a lo que estamos acostumbrados  (o al menos yo estoy acostumbrada) a leer, ya que la historia es más romántica que porno. Además, estos experimentan una evolución visible y notable por parte del lector, especialmente en el caso de Naru, lo que da mayor realismo (dentro de sus posibilidades, claro) a la historia. Un tomo imprescindible que tenéis que conocer sí o sí si os hacéis llamar fans del yaoi.

Lo mejor

  • Historia
  • Dibujo
  • Narración
  • Personajes

Lo peor

  • Pocas escenas hot
  • Que no haya continuación

Nar Kiss

Ficha Técnica:

Título: Nar Kiss.
Autor/a: Mariko Nekono.
Tipo: Yaoi.
Género: Romance, Comedia.
Revista: Magazine Be x Boy
Editorial: Libre Shuppan
Año: 2012
Número de tomos: 1