Hace unos meses el vídeo de un artesano de mochis japonés se hizo viral por todo internet, incluso en el propio país de origen, por su increíble rapidez y destreza preparando este delicioso postre nipón que podríamos considerar de “alto riesgo”. ¿Por qué de alto riesgo? La preparación artesanal de estos postres requiere una gran destreza. Unas milésimas de segundo de descoordinación entre ambos artesanos y la mano del que da las vueltas a la pasta de arroz se queda tan plana como una hoja de papel.

El maestro artesano se llama Mitsuo Nakatani, y es el dueño de la tienda Nakatanidou (中谷堂) situada en la ciudad de Nara, que lleva 23 años fabricando “yomogimochis”, una especialidad que consiste en pasta de arroz mezclada con artemisa, que le da ese toque verde tan bonito, rebozado en harina de arroz tostada. Si buscamos por la red podremos encontrar multitud de videos domésticos, pues cada vez que salen al patio de la tienda a preparar una nueva remesa de postres la gente se amontona a su alrededor para ver el espectáculo.

El Sr. Nakatani lleva toda su vida preparando mochis, y afirma que lo que más le llena de satisfacción es ver las sonrisas de aquellos que acuden hasta su tienda y prueban su producto hecho a mano de forma artesanal.

Gracias al vídeo que os mostramos a continuación podremos conocer un poco más a Mitsuo Nakatani (podéis activar los subtítulos en castellano) y su técnica. 23 años dedicados a la fabricación artesanal de mochis, con una técnica tan precisa como peligrosa, bien merecen unos minutos de nuestro tiempo para admirarla, y babear un poco… ¡Ojala pudiéramos probarlos!

 

Fuente: Rocket News 24