Hoy os presentamos uno de los mangas que ha llegado en este año a nuestro país de la mano de la editorial Ivréa, Sastre Desastre.

En este caluroso jueves de agosto nos adentramos en una de esas obras que ha tenido la suerte de llegar a nuestro país. Un tomo único de género shōjo con una trama un tanto malucha y poco profunda que se deja leer gracias al magnífico estilo de dibujo de su autora, Kayoru. La típica obra que no requiere mucha concentración para seguir o entender pero que aporta la distracción y entretenimiento esperados cuando se disfruta de un manga. Con todos vosotros, Sastre Desastre.

Historia

Sastre Desastre

Ichigo Naruse es una estudiante de segundo de bachillerato que tiene una habilidad especial para la confección, la cual ha sido heredada y aprendida de su difunto padre. De hecho, algo que nadie sabe es que posee una tienda online a través de la que vende sus diseños, elaborados específicamente para hacer que cualquier chica se sienta hermosa a base de volantes, ribetes y tejidos suaves, livianos y cómodos de llevar. Entre sus clientes cuenta con un incondicional llamado Cat, con quien Ichigo mantiene una relación más personal al mandarse mensajes para hablar sobre sus progresos con las nuevas líneas de diseño de sus prendas o simplemente de su día a día.

En la misma clase de Ichigo estudia Kengo Doujima, un joven con cara de pocos amigos al que han colgado el cartel de “pandillero buenorro del insti”, ya que su carácter frío y bastante borde hace que la gente le rehúya a pesar de estar como un queso. Con la llegada del festival cultural del instituto, Kengo propone que sea Ichigo quien diseñe la ropa de la pareja que representará a su clase en la pasarela de moda del festival, haciendo que el resto de compañeros descubran la faceta escondida de la joven.

Por otro lado, el día de su cumpleaños Ichigo recibe un regalo inesperado por parte de Cat: un local con el nombre de su firma de ropa en el que poder vender sus creaciones. A partir de ese momento, Kengo estrechará su relación con su compañera, a quien ayudará para que su sueño, ser una modista profesional y reconocida cuyos diseños lleguen a todo tipo de públicos, se haga realidad.

Sastre Desastre (Akuma no Ichigo) es un manga dibujado por Kayoru que se publicó en Japón en las páginas de la revista Sho-Comi (Shogakukan) durante el año 2012. Un año después la obra fue recopilada en un tomo único compuesta por cinco capítulos y diversos contenidos extra.

A finales de junio de 2015 Ivréa anunció que se había hecho con los derechos de publicación de esta obra en España. Bajo el título Sastre Desastre, el manga se puso a la venta en febrero de 2016.

Conclusión

Sastre Desastre es el típico manga que le entra por los ojos a los amantes del género shōjo pero cuya trama no alcanza las expectativas creadas en un primer momento. Aunque cuenta con unos protagonistas con personalidades bien marcadas y definidas, estos se mantienen en la línea de lo esperado en una obra de estas características. Así, nos encontramos con una chica prodigiosa en el arte de la confección pero que se muestra tímida y desconfiada cuando se trata de hablarle al mundo de su talento. Por otro lado, está el chico guapo y frío (aunque luego es un blando) que acaba haciéndose amigo de la chica y la ayuda a seguir adelante para alcanzar su meta (porque está visto que sin un personaje masculino que anime y cargue con las inseguridades de la protagonista esta no es capaz de hacer absolutamente nada). Aún así, y a pesar de que todo se presenta excesivamente idílico, lo cierto es que el desarrollo de la trama, aunque previsible, es flojo pero pasable.

Sastre Desastre

En cuanto al dibujo, tal y como he mencionado, este no tiene ninguna pega que ponerle. Muy al contrario, Kayoru ha desarrollado con el paso de los años un estilo perfectamente identificable que hace de sus mangas auténticas obras llenas de detalles, equilibrio y personajes con perfiles infantilizados pero que resultan muy hermosos a la vista. Las claves de su éxito se basan en representar a los protagonistas con rostros afilados de grandes ojos y altamente expresivos, con cuerpos muy estilizados  (y en el caso del protagonista masculino con aire casual y descuidado) y rellenar los espacios que sobren con tramas y decorados de todo tipo que ubiquen a cada personaje en cada momento. Claro que eso también es posible gracias al equipo que acompaña a la mangaka y que hace de sus dibujos auténticos postales.

Cabe señalar que al final del tomo se encuentran diversos extras que, si bien no aportan nada a la historia principal, sirven como relleno del tomo. Estos son principalmente narraciones de diversos momentos vividos por la autora y algunos bocetos realizados por Kayoru de personajes creados para historias muy variopintas.

Si estáis buscando un manga shōjo con el que distraeros, pasar el rato y dejaros llevar por el batiburrillo de sentimientos de los protagonistas, dadle una oportunidad a Sastre Desastre. No es la obra del año, pero se deja leer y cumplirá con vuestras exigencias básicas de entretenimiento.

Sastre Desastre