Hace la tira de tiempo, cuando el mundo no se guiaba por los patrones dictados por un teléfono móvil y los hombres con barba se contaban con los dedos de un muñón, existían un reducto de videojuegos que no pretendían se catalogados como “Triple A” o como ponzoña absoluta. Sí, hace unos cuantos años existía un grupo de videojuegos de presupuesto medio que buscaban encajar entre grandes lanzamientos y consolidar el catálogo de las consolas más punteras, tratando tan solo de entretener al jugador y logrando, en algunos casos, ser recordados con cariño con el paso del tiempo. De ese momento idílico en el mundo de los videojuegos ya no queda nada, ya que hoy en día, un juego notable es visto por el jugador como un título deficiente. ¿Qué ha motivado todo esto? Pues sin duda el enorme crecimiento de la industria del videojuego, la incorrecta asociación entre precio y calidad, y la consolidación de los medios de comunicación del entretenimiento digital, manipulados por jugosos contratos publicitarios y agasajados con ediciones coleccionistas que el resto de los humanos no vamos a oler jamás. En fin, esta es una guerra que no vamos a tratar ahora pero que sí nos sirve para lanzar una puntilla necesaria y para presentar ReCore, el juego de Microsoft, Keiji Inafune y algunos exRetro Studios, que viene a reivindicar un hueco en ese espacio que desde hace años creíamos desaparecido.

 

Ciencia ficción futurista un pelín belicosera

La historia de ReCore nos traslada a un futuro cercano en el que la humanidad ha tenido que abandonar el planeta Tierra por una plaga llamada Dust Devil, emigrando a un nuevo planeta bautizado como Far Eden. El nuevo hogar de los terrícolas es inhabitable, por lo que mientras ellos se encuentran en hibernación en la órbita del planeta, los robots son enviados a su superficie para hacerlo habitable y construir todas las infraestructuras necesarias. Como todo no puede ser bonito, algo sale mal, los robots se sublevan y comienzan a masacrar a todo terrícola que despierte de su letargo. Y ahí es donde entra nuestra protagonista, Joule Adams, una colona que fue enviada a la superficie del planeta en estado de hibernación por si hay que hacer alguna chapucilla, tomar una decisión importante o aplacar una rebelión de robots. ¡La chica vale para todo!

Joule se despierta de su hibernación y comprueba que todo es un auténtico desastre. Los robots tratan de matarla, el planeta tiene zonas inhabitables y además todas las instalación que habían puesto en marcha los robots están hechas un cromo. ¿Qué le toca hacer entonces? Pues patear unos cuantos culos metálicos, descubrir el porqué de la rebelión y tratar de hacer el planeta habitable para salvar la raza humana. ¡Casi nada!

 

Entretenimiento por menos de 40 euros

ReCore es un juego de acción de mundo semi-abierto en el que se mezclan varios géneros: el de exploración, el de plataformas y el shooter japonés. Su principal problema es que no destaca en ninguno de ellos, ya que denota una falta de tiempo en pulir detalles y en mejorar planteamientos jugables bastante importante. Aún así ReCore es un juego divertido y entretenido, sobre todo durante sus primeras cinco horas, en las cuales exploras, te acostumbras a los controles y profundizas en la historia. ¿Pasado ese tiempo? Pues pierde gran parte de su frescura, ya que comienza a hacerse repetitivo y deja de evolucionar para asentarse en la monotonía.

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Sin ser una maravilla técnica –tampoco alardea de ello-, ReCore dispone de un apartado visual estándar que no afecta a la experiencia de juego, estando a caballo entre la pasada generación y la actual. Presenta grandes escenarios plagados de plataformas exigentes que ponen a prueba al jugador y su paciencia, y rebosa de enemigos cuya inteligencia artificial no está tan trabajada como nos habría gustado. A pesar de este punto, las batallas, especialmente contra los jefes finales, son frenéticas y requieren de un continuo movimiento además de una buena dosis de buenos reflejos, algo que recuerda a shooters japoneses viejunos.

 

No todos los robots están chalados en Far Eden

Joule no va a luchar sola en su cruzada por salvar a la humanidad. Para ello va a disponer de diferentes robots, con habilidades únicas, que le ayudarán en la batalla y que además le permitirán acceder a zonas, muy al estilo Metroid Prime con los añadidos para el traje que iba recolectando Samus. El añadido de los robots es muy divertido, ya que puedes personalizarlos con piezas que vayamos encontrando a lo largo de la aventura y mejorarlos con los núcleos que consigamos luchando contra los otros enemigos. ¿El problema? Pues que solo puedes llevar a dos robots a la vez, por lo que tendremos que estar constantemente volviendo a nuestro cuartel general para irlos intercambiando –con el desgaste de tiempo y de paciencia que eso requiere-, y que además, su sistema de mejora en cuanto a poder se refiere esta tremendamente mal implementado, invirtiendo varios minutos en ello cuando debería ser una acción simple y rápida. Ya que hablamos de pérdida de tiempo, hay que hacer mención especial a los eternos tiempos de carga entre zonas que dispone el juego, algunos de ellos de hasta un par de minutos, y la gran desorientación que sufre el jugador para aclararse con el mapa y acceder a las misiones principales, siendo este punto un tanto caótico.

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Conclusiones finales

ReCore es una interesantísima propuesta a la que le ha faltado un poco más de ambición, tiempo y dinero para ser un juego recordado. Los mimbres que plantea son fantásticos y la combinación entre ellos está muy bien planteada, pero dispone de fallos que lastran muchísimo la experiencia de juego y que consiguen que el título se vaya diluyendo como un azucarillo en medio del mar. A pesar de eso, estamos hablando de un juego de precio reducido que puede encajar perfectamente en nuestra colección, ya que sin duda llena un hueco importante en el catálogo de Xbox One como el de los shooters japoneses y los juegos de plataformas, algo que adolece y mucho la consola de Microsoft.