Durante la celebración del Japan Weekend de Madrid tuvimos el placer de charlar largo y tendido con Thomas Astruc, creador de Prodigiosa: Las Aventuras de Ladybug.

El pasado fin de semana tuvo lugar en Madrid la decimoquinta edición del Japan Weekend, evento que contó con la visita de Thomas Astruc, creador y director de Prodigiosa: Las Aventuras de Ladybug, serie de animación que ha logrado un gran éxito en todo el mundo. Tallon4, grandes seguidores de las aventuras de Marinette y Adrien, tuvo la oportunidad de charlar largo y tendido con él. Esto es todo lo que nos contó.

Tallon4: Bienvenido a España. ¿Qué tal su experiencia en el Japan Weekend?

Thomas Astruc: ¡Gracias! Muy buena. La gente es muy amable y cariñosa.

T4: ¿Cómo nació Prodigiosa: Las Aventuras de Ladybug?

TA: Estaba trabajando en un estudio de animación y había una chica que vino a trabajar de nuevas que tenía camisetas con el dibujo de una chica mariquita. Un amigo mío nos presentó, un animador español muy habilidoso, y dijo “Quiero presentaros, su nombre es Coxinelas” (refiriéndose a la chica dibujada en la camiseta). Y dije “Hola Coxinelas, ¿qué tal estás?”. Obviamente ese no era su nombre real, pero así comenzamos a hablar y a intercambiar ideas sobre la chica mariquita. Se trataba de dibujos tontos basados en la chica mariquita. Ella se encargó de añadirle cortes de pelo graciosos, con dos colitas de cerdo y un mechón rojo. Así que hice un dibujo de nuestra creación vestida como una superheroína mariquita (Ladybug). Algo muy simple: zapatos rojos con puntos negros, una máscara, y ya tenía a Ladybug. Seguí dibujando y a ella le gustó. Pero luego me encontré a mí mismo amando a ese personaje. Era muy bueno, ¿sabes? Muy atractivo, muy poderoso. Y me convertí en una especie de obseso con su diseño. Traté de recordar si alguien había inventando una superheroína usando una mariquita. Ya existen o se han usado las arañas, los murciélagos y todos los insectos y animales posibles. ¿Pero la mariquita? Nunca. Así que pensé “Ok, hay algo que se puede hacer con este personaje”. Así que continué dibujando. Hice un set de cómics a color y luego traté de extender el universo de este personaje y… ¡voilà! Eso fue todo. La base fue el conocer a una chica fan de las camisetas de mariquita.

Thomas Astruc

T4: Ladybug nace de su pasión por los cómics americanos y mangas. ¿Cuándo empezó su interés en este tipo de ocio?

TA: Todo empezó con mi padre. Él era un gran fan de los cómics. Tenía cientos de libros de cómics como Tintin, Astérix, todo cómics franco-belgas. Cuando era niño leía todos estos libros. Poco a poco también empecé a amar por mí mismo los cómics de superhéroes americanos, como Superman, Spider-man, Batman, Conan el Bárbaro,… Así que me inicié con los cómics franceses tradicionales y los americanos.

>> Posteriormente, cuando fui al colegio de animación de Dublín me di cuenta de que a la vez que yo estaba en esta escuela de especialización en animación (año 1995) se estaba desarrollando una industria similar en Japón. En ese entonces no tenía ni idea de la industria manganime. No conocía nada de nada. Para la gente de hoy en día suena raro, pero era una época en la que el manga y anime todavía no se habían expandido por Europa. Había algunas series en televisión pero no eran tan populares como ahora.

Thomas Astruc

>> En aquella época en la escuela aprendimos a hacer animación como la hacían los americanos, basándonos en el modelo que usaba Disney. Pero había un chico de una clase superior a la mía, un animador francés muy fan de la animación japonesa. ¡Y eso era asombroso porque nadie más sabía de la animación japonesa, no sabemos cómo se hizo fan! Este chico viajó a Japón para trabajar para Ghibli. Cuando volvió trajo películas de Miyazaki, VHS en japonés y sin subtítulos. Nadie sabía quién era Miyazaki, pero nos mostró esas películas en la universidad y fue como “¿¡Qué!? Ellos no tienen que hacer todos los diseños intermedios”. Porque cuando animas usando la técnica Disney haces muchos dibujos debido a que la animación y movimientos son muy lentos y deben detallarse. Pensé que esa técnica de hacer tantos dibujos era buena pero aburrida. Pero luego vi esas películas tan poderosas que no eran solamente para niños, sino también para adultos. Era una manera distinta de animar usando muchos menos dibujos y eso me gustó. Y pensé “Bien, podemos hacer animación de manera diferente y podemos contar otras historias”. Y así es como me inicié en la animación japonesa.

T4: ¿En qué momento se decide que una producción francesa se convierta en una co-producción mundial?

Thomas Astruc

TA: Desde el principio. Yo no quería hacer animación con Ladybug, sino que quería hacer un universo en cómic. Estaba harto de la animación. Había estado trabajando en estudios de animación durante unos veinte años y fue un trabajo muy cansado. Trabajas mucho, con mucha presión y estaba harto de eso. Asique quería hacer cómics, mi propio proyecto, trabajar tranquilo en mi habitación. Conocía a Jeremy y él quería hacer algo original.  Y me dijo “Adoro la mariquita. Por favor, haz esto conmigo y lo convertiré en algo único. Iremos a Estados Unidos, a Japón, haremos películas. Y si quieres hacer cómics, haremos cómics. Pero confía en mí y dame tu proyecto y lo convertiremos en algo único”.

>> Así que dije “Vale, pero tienes que darme completo poder sobre la idea”. Había estado enseñando Ladybug a muchos productores antes que a Jeremy y todos decían “La idea está bien, pero quizás deberías cambiar esto, y esto, y esto”. Y no. Quería tener una superheroína, una serie real protagonizada por una chica asombrosa, no quería que fuese una historia escolar de niños, ni quería que fuese solo para niños y con ningún interés para los demás. Y él me dijo “Bien, bien. Tendrás control total sobre la obra, escribirás lo que quieras, pero tendrás que luchar con los productores. Sé que quieres hacer un universo real con superhéroes reales y está bien. Haz lo que quieras. Pero tendrás que convencer a los productores conmigo”. Y eso es lo que intentamos hacer y tuvimos éxito. Y así nació Ladybug.

T4: Teniendo en cuenta que los japoneses son muy estrictos y rigurosos, ¿cómo fue el proceso de negociación con Toei Animation?

TA: De hecho la relación con Toei Animation fue fantástica. Quiero decir, estés donde estés o seas de dónde seas, cuando eres un animador quieres contar historias, crear historias con las que la gente sueñe y sienta cosas. Y eso hace que aunque seas de un país distinto que habla otro idioma te acabes entendiendo con la otra parte. Lo difícil es concluir el negocio.

Thomas Astruc

>> En Japón tienen el problema de que producen mucho pero su mercado está copado, por lo que quieren extenderlo al resto del mundo, pero eso es más difícil de lo que parece. Se piensa que la animación es para niños, pero raramente encuentras dibujos para niños. De hecho el gran mercado de la animación es para niños, pero los japoneses no saben cómo hacerlo. Así que es difícil para ellos proponer algo nuevo porque no se cuentan las historias igual para un niño que para un adulto. Nosotros sí sabemos cómo contar historias que puedan entender tanto niños como adultos, pero para los japoneses es más complicado.

>> Encontraron esto muy interesante, pero había que concretar los términos de la colaboración. Llegamos a un punto en el que dijimos “Vale, queremos trabajar juntos, queremos contar esta historia, pero ¿cómo lo vamos a hacer?”. Eso fue lo más difícil porque en Francia ya no usamos papel y en Japón no usan ordenadores. Por ejemplo, les enseñé el software que usamos para los storyboards y estaban asombrados. Decían que era una herramienta fantástica y nos preguntaron si la usaríamos en Prodigiosa: Las Aventuras de Ladybug. Pero tras tratar este tema nos dijeron que, a pesar de existir un software japonés parecido no se usaría, ya que en Japón hacen las cosas al estilo tradicional. Es decir, querían trabajar con nuestras herramientas, pero había que cambiar tantos hábitos que hubiese tomado mucho tiempo hacerlo. Y no teníamos tiempo.

Thomas Astruc

>> Hablaron con expertos sobre cómo sería este mundo mágico y su staff.  Por ejemplo, en mi primer concepto de la idea no había mascotas. Era más como los cómics, donde no tienes pequeños animalitos. Pero ellos querían hacer algo que pareciese más japonés, más cuqui, así que dijimos “Vale”. Tratamos de llegar a un acuerdo sobre los conceptos y la creación de la serie. La idea era muy atractiva tanto para la gente como para los distribuidores de merchandising. Si inviertes mucho dinero en una serie también quieres obtener grandes beneficios y para ello vas a tener que vender productos de la serie. Nos sirvió de mucho su experiencia a este respecto.

T4: ¿Por qué decidieron cambiar la animación japonesa tradicional a CGI?

TA: Fue muy simple, las emisoras no compran animación japonesa. No les gusta. De hecho, a la mayoría de la gente no le gusta la animación japonesa. A nosotros, como fans de la cultura manganime, nos gusta. Es por eso que estamos todos aquí, pero eso no implica que al resto del mundo le guste. Cuando la gente ve la animación japonesa pone cara de “Argh”. A mí realmente me gusta contar historias sea de la manera que sea, y tanto yo como la obra nos adaptamos a la técnica que sea mejor, eso no es problema. Pero si quieres hacer algo realmente exitoso en todo el mundo creo que usar la animación CGI es más apropiado simplemente porque es más popular, a la gente le resulta más fácil meterse en este tipo de animación.

T4: ¿Le gustaría que Prodigiosa: Las Aventuras de Ladybug tuviera adaptación a manga?

TA: No sé, quizás. Nunca me lo he planteado.

T4: Cuando escribe el guión de Prodigiosa. Las Aventuras de Ladybug, ¿este debe pasar por algún tipo de filtro para que no se traten determinados temas?

Thomas Astruc

TA: No. Cuando creas una historia tienes que pensar en la audiencia a la que estás contando la historia. Básicamente quería hacer cómics, así que tenía que conectar con los fans de los cómics, tanto jóvenes como adultos. Hay una manera de contar historias para este público. Y si quieres contar la misma historia a niños puedes hacerlo también, pero debes modificar la manera de hacerlo.

>> Probablemente no es el mejor ejemplo, pero veamos un caso extremo. Cuando un niño de 5 años viene y te pregunta “¿Cómo se hacen los bebés? ¿O es que todos los bebés están hechos?”. Claramente no les vas a contar la verdad de lo que pasa cuando un hombre y una mujer se aman, ni entras en detalles, pero puedes explicárselo de manera simple para que lo entienda. Si se tratase de un niño de 10 años le contarías la historia de otra manera, y si fuese un adolescente de otra. Y cuando ya eres adulto directamente sabes cómo se hacen los niños. Has contado lo mismo, pero has adaptado la manera de decirlo a las distintas personas en función de su edad y comprensión.

>> Con Ladybug es lo mismo. La serie cuenta exactamente lo mismo que quería contar desde el primer momento, pero de una manera diferente. Traté de hacer algo más universal para que pudiese llegar a niños y adultos, pero en ningún momento traté de cambiar su fundamento. Creo que de ahí nace el éxito de la serie, de que trata valores positivos que todo el mundo comprende y disfruta sea de dónde sea, de cualquier cultura y edad, pudiendo identificarse con los personajes de la historia. Creo que esto es algo difícil que no todo el mundo sabe hacer con acierto, pero a nosotros nos salió bien y hemos tenido éxito.

T4: ¿Cree que puede narrar temas más serios de una manera tan simple?

TA: Creo que no se trata de ser serio o no. Puedes hablar de temas serios como la pobreza, enfermedades, la muerte, lo que sea. Si tratas de decirlo de una manera muy soñadora o seria espantarás a la gente de la historia. Y no estamos para hacer críticas o discursos políticas o lo que sea. Pero si hablas sobre los temas a través de las emociones, diciendo “Vamos a hablar de la pobreza o de la muerte, pero desde el punto de vista de cómo se siente la gente al afrontar este problema”, la cosa cambia porque eso lo puede entender todo el mundo. Introduces al espectador en el tema a través de las emociones. Y cuando ya estás metido en la historia puedes empezar a pensar en el tema.

>> Si estás haciendo juicios desde el principio vas a ahuyentar a todo el mundo. Pero si hablas de estos temas usando las emociones incluso los niños pequeños pueden entenderlo. Así que no se trata de hablar de temas serios, sino de encontrar la manera correcta de hacer que la gente se sumerja en el tema y empatice con los personajes.

Thomas Astruc

T4: Desde su punto de vista, ¿qué tiene Adrien que no tenía Félix en su momento?

TA: Adrien es interesante y Félix no lo era. Quiero decir que Félix fue tan sólo un boceto, una idea aproximada. Estaba buscando un buen personaje y probé cosas. Es como cuando estás escribiendo: escribes distintas cosas y tratas diversos temas o formas narrativas y te das cuenta de que no funciona o no te gusta. Piensas “Voy a ver qué puedo con esto”. Pasó lo mismo con Félix. Le dibujé y pensé “No va a funcionar” porque, personalmente, no puedo relacionarme con este tipo de personajes. Tratamos de escribir algunas historias con Félix, pero mientras lo hacía pensaba “No entiendo por qué Marinette está enamorada de él”. Así que intenté de adaptarlo, pero no funcionó, no podía enamorarme de Félix. Y si no funcionaba conmigo no lo haría con nadie.

>> Así que le di un giro de tuerca y pensé “Tengo que crear personajes que la audiencia ame automáticamente”. Todos encantadores, que tanto chicos como chicas los quieran de inmediato. Si veías a Félix posiblemente no sentirías nada. Probé a hacerlo con Adrien y pensé “Bien, ahora entiendo a Marinete, es obvio que te enamorarás de él”. Una vez que entendí a los personajes pude escribir las historias, y me convencí de que estas serían buenas porque las emociones que plasmaba eran reales, no artificiales. Y todo lo que escribía con Félix terminaba siendo artificial.

T4: Por último, ¿veremos a Marinette y a Adrien derrotando akumas por las calles de Tokio o Roma?

TA: No lo sé. Quizás, algún día.

Desde Tallon4 queremos agradecer tanto a la organización del Japan Weekend como a Thomas Artruc su colaboración y tiempo para la realización de esta entrevista.