Recordamos este atípico juego de Atlus para Dreamcast.

Recuerdo una vez que, al ojear las páginas de la revista oficial de Dreamcast (imaginad los años que hace de eso), encontré un artículo sobre un juego de esos que en principio únicamente se pueden catalogar como «raros». Su nombre era Maken X y contaba con una estética bastante extraña, combinando futurismo, nazis, conspiraciones, luchas contra el Vaticano y espadazos a diestro y siniestro. Ahí es nada. Años después, en un viaje de estudios a Inglaterra me hice con un buen puñado de juegos de Dreamcast en un saldo. Entre ellos estaba Maken X, y he de decir que me lo pasé como un enano.

Maken X vio la luz en 1999 de la mano de Atlus en exclusiva para la última consola de SEGA. A Europa llegó un año después, y fue un juego que en su momento hizo muy poco ruido pese a sus virtudes, no tardando en alcanzar el habitual estatus de «juego de culto» con el paso de los años.

La principal baza del juego era se trataba de un título de acción en primera persona que, pero que en lugar de ser el típico shooter, nuestra arma principal era la espada que da nombre al juego: Maken (espada demoniaca). Es más, realmente el personaje principal del juego es la propia espada, y no la portadora de la misma. La espada tiene vida propia y hace que sus portadores queden en estado vegetal tras empuñarla. De hecho, la mujer que tiende a aparecer en las ilustraciones y portadas del juego no es más que la primera portadora, ya que poseeremos a muchos más infelices por el camino.

El argumento del juego es de lo más delirante, como ya os decíamos líneas más arriba. Es más, algunos elementos del mismo fueron censurados a su llegada a Occidente, como una misión de lo más controvertida para la época: acabar con el Papa en el propio Vaticano. Atlus ya se adelantó unos cuantos años a Assassin’s Creed II.

Katsura Hashino (Shin Megami Tensei, Persona, Catherine) fue el director del juego, por lo que ya podéis intuir de donde viene tanto delirio argumental. Y Kazuma Kaneko se encargó de aportar sus característicos diseños que tantas veces hemos visto en otros juegos de Atlus.

Puede que en Europa Maken X pasara desapercibido para la gran mayoría de usuarios, pero parece que el juego alcanzó cierto renombre entre algunos jugadores, ya que en 2003 vio la luz un remake del juego para Playstation 2: Maken Shao – Demon Sword. Su principal novedad era que la jugabilidad abandonaba la primera persona en pos de una más tradicional tercera persona. A nivel de crítica fue igualmente bien recibido por los medios, aunque también vendió nada y menos fuera de Japón. Allí Maken X sí que contó con cierto seguimiento, e incluso Kodansha se animó a publicar un manga que adaptaba el videojuego.

A continuación os dejamos con el misterioso tráiler japonés del juego, así como una pequeña muestra de su jugabilidad, para que conozcáis mejor esta rareza «made in Japan».