La saga de Orochi prosigue en otro excelente arcade de lucha de SNK. ¿Listos para volver a los salones recreativos?

The King of Fighters ya estaba totalmente asentada como saga allá por mediados de los noventa. Con dos flamantes entregas a la espalda, era cuestión de tiempo de que SNK lanzara su tercera parte, prosiguiendo así con la saga de Orochi. The King of Fighters 96 llegó en julio de 1996 a los salones recreativos y rápidamente volvió a copar todas las miradas de los amantes de la lucha… si bien en esta ocasión el recibimiento no fue tan caluroso como en las entregas anteriores.

Para empezar, las presiones de los jefazos de SNK al equipo desarrollador fueron enormes. Había que lanzar el juego en verano de 1996 sí o sí. De este modo, el trabajo de mejora y redibujado de muchos sprites tuvo que ser detenido en seco, así como la inclusión de nuevas mejoras jugables, o la desaparición de ciertas técnicas en pos de novedades como el «Emergency Evasion» y el «Attack Deflector» que no gustaron a los fans más curtidos.

Afortunadamente lo que The King of Fighters 96 sigue siendo es un sólido juego de lucha con un plantel de personajes nada despreciable, con nuevos héroes y villanos, así como viejos conocidos procedentes de Fatal Fury y Art of Fighting. Llegan nuevos equipos de luchadores, desaparecen otros, y Chizuru Kagura se estrena como final boss de la saga, siendo la organizadora del torneo que tiene lugar en el juego. Además, su banda sonora y las pocas mejoras gráficas que se pudieron introducir respecto a KOF 95 son sublimes.

Al igual que la entrega anterior, KOF 96 vio la luz en los salones recreativos para posteriormente contar con un buen puñado de conversiones a consola: NEO-GEO CD, SEGA Saturn, Playstation, Game Boy, Playstation 3 (a través de Playstation Network) y la Consola Virtual de Wii. No hay ni que decir nuevamente que las mejores conversiones eran las de NEO-GEO CD y SEGA Saturn.

Os dejamos con el escueto tráiler japonés del juego, así como una partida completa con el Iori Team. Disfrutad del festival de tortazos pixelados.