Aprovechando el anuncio de Marvel vs Capcom: Infinite, recordamos al juego que lo inició todo: X-Men: Children of the Atom.

Allá por la década de los noventa, si había unos personajes que en Marvel aguantaban la crisis que sacudía la industria del cómic por aquellos años, esos eran los X-Men. Los mutantes creados por Stan Lee y Jack Kirby en 1963 gozaban de una salud de hierro. Chris Claremont fue el patriarca mutante en 1975, consolidando las aventuras de estos temidos superhéroes y convirtiéndolos durante un par de décadas en uno de los pilares de Marvel Comics… con permiso de Spiderman, por supuesto.

Los X-Men se convirtieron en uno de los cómics de superhéroes de mayor éxito mundila, generando numerosas series, secuelas, spin-offs, así como lanzando al estrellato a numerosos guionistas y dibujantes. Y en los noventa, los temidos noventa para el cómic de superhéroes, generó la tan querida «Era de Apocalipsis», uno de los momentos cumbre de los personajes de Lobezno, Magneto, Jean Grey y compañía. Pero los mutantes no estaban solamente consolidados en las viñetas hace dos décadas. Un buen puñado de videojuegos dignos para el recuerdo también surgieron por esas fechas, como X-Men, recreativa de Konami basada en la serie de animación de los personajes (1992), o el título que hoy nos ocupa: X-Men: Children of the Atom.

Capcom se hizo con la licencia de los personajes en 1994, produciendo un juego de lucha hipervitaminado para la placa arcade CPS-2, y convirtiéndose en el primer juego de Capcom en emplear la licencia de personajes de Marvel. En el título, un buen puñado de X-Men se enfrentaban a la Hermandad de Mutantes Diabólicos de Magneto a través de vistosos combates que reflejaban a la perfección la estética noventera del cómic.

Al mismo tiempo, este Children of the Atom fue uno de los primeros juegos de lucha en popularizar conceptos como super salto, super combos y Tech Hits, tan habituales en otros juegos de lucha a partir de entonces. Y por si fuera poco, fue la primera piedra puesta en el largo historial de crossovers entre Capcom y Marvel, ya que el mismísimo Akuma aparece como personaje oculto en el juego.

El éxito de X-Men: Children of the Atom no se hizo esperar, y eso en el lenguaje de Capcom es sinónimo de ports, como las fantásticas conversiones que SEGA Saturn y PC recibieron en 1995 y 1997, respectivamente; así como la nefasta versión de Playstation lanzada en 1998.

Así que ya sabéis, si tenéis ganas de gozar de lo lindo con un buen juego de lucha 2D con algunos de los personajes más carismáticos de Marvel, y la espera para el nuevo Marvel vs Capcom se os hace demasiado larga, enchufad un emulador, cargad la rom, y a gozar. Fight!