¡Por fin llegó! El enfrentamiento entre la plana mayor de personajes de Marvel y Capcom ya está aquí.

Lo que comenzó en X-Men: Children of the Atom en 1994 fue creciendo más y más hasta eclosionar en el juego que hoy tratamos en el Retroanuncio: Marvel vs Capcom: Clash of Super Heroes (1998). Durante estas últimas semanas, en el Retroanuncio hemos seguido paso a paso dicha gestación, con los diferentes cruces entre héroes y villanos marvelitas y los personajes de Street Fighter. Pues bien, ya es hora de que el bando de Capcom crezca y el enfrentamiento esté algo más equilibrado en lo que a franquicias se refiere.

Y es que si el bando de Marvel volvía a contar con personajes procedentes de series como Spiderman, X-Men y Los Vengadores, el de Capcom crecía con personajes tanto de Street Fighter, Strider, Captain Commando, Darkstalkers y Cyberbots. Un total de 15 personajes jugables que asciende hasta 21 si contamos los diversos luchadores secretos que esconde el título, contando al imponente final boss del juego: Onslaught. Y todo ello sin olvidar a los 22 personajes invocables a modo de asistentes. Todo ello presentado en frenéticas batallas 2 vs 2, algo ya habitual en esta serie de locos crossovers.

Y es que la locura es algo muy presente en Marvel vs Capcom y sus posteriores secuelas. Al añadir tantos personajes procedentes de distintos juegos y no pulirlos, a Capcom se le fue yendo de las manos la jugabilidad del título, dando lugar a personajes muy superiores por encima del resto, combos infinitos y una serie de triquiñuelas con las que era muy facil hacerse con la victoria. Esto es algo que se acentuaría enormemente en Marvel vs Capcom 2, pero ya estaba presente en este Clash of Super Heroes, siendo una de las señas de identidad de esta saga, para bien o para mal.

A nivel técnico, el título sigue la línea de los crossovers anteriores (hay mucho material reciclado, no nos vamos a engañar), pero hay que decir que ha envejecido bastante bien, y gracias a su frenetismo, el juego sigue invitando a echar una partida al mismo.

Ya sea en la versión original para recreativas, el excelente port a Dreamcast (obviad la conversión a Playstation, por piedad), o en la remasterización a Playstation 3 y Xbox 360 bajo el nombre de Marvel vs Capcom Origins, este alocado título es uno de los juegos 2D más recordados de finales de los noventa. Pero claro, aún no había llegado su segunda parte.