La secuela de Dark Forces finalmente cumplió el sueño de muchos fans de Star Wars: hacernos sentir como un Jedi… o un Sith.

El éxito de Dark Forces estaba cantado. ¿Un shooter en primera persona con el frenetismo de Doom pero ambientado en el universo de Star Wars? ¿Qué podía salir mal? Tras el excelente recibimiento de la primera aventura de Kyle Katarn, en 1997 llegó por fin su esperadísima secuela: Jedi Knight: Dark Forces II.

En esta ocasión el título fue exclusivo de PC (evitando así conversiones zarriosas para consola), lo que le permitió ser mucho más ambicioso en todos los niveles. Si bien la optimización para ordenadores sin tarjetas aceleradoras 3D era un tanto regulera, aquellos afortunados que en su día gozaban de estos cachivaches en sus sistemas, pudieron disfrutar de lo lindo con sus gráficos 3D de finales de los noventa, gigantescos escenarios, numerosos enemigos y efectos en pantalla al mismo tiempo. Además, en esta ocasión se nos brindaba la ocasión no solo de emplear armas de fuego y explosivos, sino que de convertirnos finalmente en Jedi o Sith, y emplear así los poderes de la Fuerza.

Volvíamos a encarnar a Kyle Katarn, ahora un año después de los eventos de El Retorno del Jedi, e inmerso en una carrera contrarreloj por encontrar el Valle de los Jedi, un lugar donde descansan las almas de todos estos caballeros. La Fuerza, como es de esperar, es realmente intensa en el lugar, y un grupo de Siths (que, ¡sorpresa! asesinaron al padre de nuestro protagonista), también busca dicho valle perdido.

Diferentes poderes, dos finales, puzles, acción a raudales, perspectiva en 1ª o 3ª persona, modo multijugador. ¡Jedi Knight tiene de todo! Lo cierto es que el juego está repleto de contenidos, pero eso no impidió a LucasArts lanzar una expansión al año siguiente, Mysteries of the Sith, que incluye una nueva campaña, la posibilidad de jugar con Mara Jade, uno de los personajes más queridos del antiguo Universo Expandido de Star Wars, así como quince nuevos mapas multijugador. Casi nada.

Os dejamos con los anuncios y tráilers de Jedi Knight, muchos de ellos empleando la conocida técnica FMV, presente también en las cinemáticas del juego y tan de boga en aquellos tiempos.