Es innegable que Game & Watch tiene un amplio catálogo, con juegos que parecen adaptarse a todos los gustos. ¿Queremos conocer los inicios de tres sagas clave en la historia de Nintendo así como sus curiosidades? Pues lo haremos con la aparición de Mario, Donkey y Zelda en varios títulos. ¿Buscamos un juego que nos convierta en héroes? Nada como Fire, Manhole, Parachute o Safe Buster.

También podemos encontrar marcas externas, con juegos protagonizados por Mickey y compañía, por Snoopy o por Popeye, o apuestas para dos jugadores. Éstas pasan desde el clásico Judge, uno de los productos más originales de la historia de Nintendo, hasta Boxing (Punch Out!!).

Si nos interesa la recolección de tesoros u objetos valiosos, siempre podemos echar mano de Octopus y de Gold Cliff, mientras que el género ‘tower defense’ estará representado por Fire Attack. ¿Que preferimos salvar únicamente nuestro pellejo? Helmet o Lion son dos buenas opciones. Si buscamos juegos con temáticas disparatadas o que nos enseñen lecciones de vida, disfrutaremos de Chef, Turtle Bridge, Tropical Fish, Green House o Rain Shower.

Todos estos juegos, que marcaron a toda una generación (en mayor o menor medida), tuvieron un origen. Un modelo en el que basarse e inspirarse. Ball fue el primer título en ver la luz en la consola y, con ello, el padre de los siguientes retos. Mostraría una esencia que se repetiría en todos los juegos de Game & Watch.

 

 

Objetivo: evitar que las bolas caigan al suelo

Un buen número de juegos de Game & Watch tienen como misión evitar que una persona, un animal o un objeto caigan al suelo. Este objetivo sería uno de los más recurridos en la consola, con Ball como origen.

Aparecido en abril de 1980 en el modelo Silver, destacó por combinar la sencillez con la adicción, a través de una mecánica basada en los reflejos, la concentración, el equilibrio y la rapidez. Como ya hemos señalado, su temática volvería a aparecer en muchos otros retos, pero su esencia se mantendría en todos y cada uno de ellos. Sin excepciones.

Ball Game & Watch

Como es habitual en este modelo (a excepción de Judge), su carcasa fue simple a más no poder. Nada de dibujos ni de iconos, por lo que todo el protagonismo recayó en su botón izquierdo y en su botón derecho. Los otros tres servirían para escoger la modalidad o programar la alarma. Su caja tampoco fue gran cosa y optó por el color negro.

El que se ha convertido en uno de los juegos más queridos de Game & Watch, ponía al jugador en la piel de un simpático hombrecillo, cuya nariz y orejas destacaban por encima de todo. Éste también acabaría siendo un icono en la historia de los videojuegos. Tendría que moverse hacia los lados para evitar que cualquier pelota acabase en el suelo.

Sus manos, en forma de Playmobil, facilitaban la tarea. Sin embargo, los mismos segundos la complicaban. A medida que pasaba el tiempo, resultaba más difícil no perder ni una sola bola, a pesar de los esfuerzos del personaje por no perder el equilibrio. En su modalidad A, se veía obligado a vigilar dos pelotas; en la B, haría lo propio con tres. La inclusión de estos dos modos, diferenciados por su dificultad, también se repetiría en buena parte de las consolas Game & Watch.

 

 

Un sistema de vidas diferente

Evitar que las pelotas cayesen al suelo tenía como misión final obtener la mayor puntuación. Y, a falta de opciones multijugador, la emoción recaía en superarse a uno mismo (o a otro jugador que contase con su propia consola). Casi todas las Game & Watch contaban con tres vidas. Tras perderlas todas, no quedaba otro remedio que empezar de nuevo, habiendo perdido todos los puntos. No fue el caso de Ball.

Con el objetivo de crear un reto complicado y de seguir potenciando la idea de vender una consola para adultos, Nintendo decidió que el jugador no tuviera segundas oportunidades. Si una bola caía al suelo, tendría que volver a empezar. Es por ello que un ‘Crush!’, dolía más que cualquier otra cosa en el mundo.

Todos sus elementos estaban preparados para hacer historia e incluso los primeros homenajes ya aparecerían en la misma Game & Watch. Fue el caso de Mario The Juggler, donde el fontanero imitaría la postura para evitar que objetos característicos cayeran al suelo. Game Boy Gallery ya mostaría una versión “moderna”, más propia de un malabarista, mientras que Game & Watch Gallery haría lo propio con Mario, Bowser, Yoshi y Wario.

Game Boy Camera incorporó Ball como minijuego, con la cara del jugador, mientras que la saga Super Smash Bros. también le rendiría homenaje. Al fin y al cabo, no todos los juegos pueden presumir de ser el inicio de una consola y de inspirar a otros tantos, incluso fuera de la misma compañía. ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!