El multijugador en modo local tiene sus limitaciones. Si lo utilizamos en una consola de sobremesa o en dos portátiles es pura comodidad. No tendremos casi problemas de pérdida de conexión, pero a cambio, renunciaremos a la emoción que aportan los enfrentamientos contra participantes de todo el mundo. Si recurrimos a él en un único dispositivo portátil, la cosa cambia.

Es habitual encontrar juegos para dispositivos móviles que obliguen a dos jugadores a sentarse cara a cara, cada uno con su lado de la pantalla. Nuestra querida PSP también propició ese tipo de juego. El Gamepad de Wii U también recurrió a él en alguna que otra ocasión aislada. ¿Elementos negativos de este sistema de juego? Muchísimos.

El mal aliento de nuestro contrincante puede convertirse en el menor de los problemas, si lo comparamos con una pantalla minúscula y con los dolores de espalda. Con la emoción, es habitual que los jugadores hagan fuerza en el dispositivo, hecho que convierte una partida a ‘air hockey’ en una competición por ver quién se carga antes la maquinita. ¿Características positivas? Tal vez no muchas, más allá de disfrutar de la cara de rabia del perdedor a tan pocos centímetros.

Ya hemos visto como el catálogo de Game & Watch contó con varios juegos multijugador. Con la consola Micro vs. System, cada jugador tenía su propio mando, unidos con cable al aparato. No era excesivamente cómodo, pero fue mucho mejor que el multijugador de la Serie Silver. En Judge, descubrimos un reto para dos jugadores, en el cual, dos personas sujetan la consola para competir. No fue especialmente práctico, pero su originalidad es innegable. Corría el año 1980 y Nintendo nos ofrecía un juego cuya mecánica nos seguiría pareciendo original casi 40 años después…

 

 

La combinación entre ataque y defensa

Como es habitual en los juegos de Game & Watch, Judge contó con una modalidad A y otra B. El objetivo en ambas era el mismo: obtener una mayor puntuación que el rival. Más concretamente, 99 puntos. La diferencia estaba en que en la primera el jugador competiría contra la máquina, mientras que en la segunda lo haría contra una persona de carne y hueso.

Judge Game & Watch

Sin decorados de fondo, la pantalla la ocupaban únicamente dos personajes, cuya sonrisa rabiosa ya indicaba que la competición sería dura. Respecto a la consola, tenía cuatro botones como controles. Cada participante utilizaría un botón de ataque y otro de defensa. Tendrían que sujetarla en posición vertical, aunque los dibujos quedasen de frente.

Al comenzar, y tras bajar las flechas, los dos personajes mostraban un cartel con un número, del 1 al 9. Lo hacían a la vez, por lo que la concentración y la rapidez eran la clave para hacerse con la victoria. Tras mostrar sus números, los jugadores tendrían que pulsar con suma rapidez el botón de ataque o el de defensa.

Si nuestro número era superior al del rival, tendríamos que golpearle antes de que él se cubriese. Si era inferior, más nos valía pulsar el botón de defensa antes de que éste hiciera lo propio con el de ataque. El resultado fue un adictivo juego, basado en la sencillez, que hoy en día seguiría pareciéndonos tan divertido como antes. La rapidez aumentaría en cuestión de segundos, por lo que esta dificultad contribuyó a seguir creando emoción.

 

Un error en la consola

Cada jugador (o la máquina), tendría al lado de su personaje un espacio para la puntuación. Ésta llegaba al aplastar al rival con el mazo. Conseguíamos, con ello, una alegría doble: ver cómo aumentaba el marcador y disfrutar de la cara de frustración del rival ante el golpe.

Judge Game & Watch

Esta mecánica debería favorecer al jugador con mejores reflejos, pero no lo hizo. Debido a un error, el participante de la izquierda llevaba cierta ventaja en el recuento de puntos. Existían dos opciones: abandonar la consola de por vida o engañar a quienes no lo supieran para mostrarle nuestro poderío. Nintendo no quiso que recurriéramos a ninguna, por lo que lanzó un nuevo modelo ya corregido. Para distinguirlo del anterior, en color verde, se lanzaría en un monísimo tono morado.

Ya puestos en las curiosidades del mundo de Game & Watch, diremos que ésta fue la única que contó con letras japonesas sobre sus botones (en su versión verde). Todas las demás, recurrieron al inglés. Como es lógico, fue el primer juego electrónico con pantalla LCD para dos jugadores.

Por desgracia, su originalidad no fue suficiente para contar con una versión protagonizada por los personajes de Super Mario, como ocurrió con muchos otros juegos. A cambio, Mr. Game & Watch tiene un movimiento basado en Judge en la saga Super Smash Bros. ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!