Los juegos de estética raruna, minimalista y que no terminan de gustar a nadie son mi maldita debilidad. Por eso me ha atraído tanto Fausts Alptraum, un juego que puede disfrutarse YA en Steam de forma GR-TU-I-TA.

En Fausts Alptraum nos ponemos en el pellejo de una niña pequeña cuyo padre, antes de morir, le dejó en herencia una casa viejuna en cuyo sótano hay demonios y otras fuerzas extrañas. Su pinta, que es maravillosamente macabra, pinta así de bien:

Gracias a Siliconera por la noticia.