¿Cómo puedo añadir a Metapod, el Pokémon más maravilloso del mundo, a mi Pokédex? No me sirven las opciones de evolucionar a Caterpie, ni de buscar por los primeros pueblos de cualquier aventura. Por supuesto, nada de intercambios.

La solución está en completar el segundo escenario del primer nivel de Shadow Puzzle. Como si de un Tangram se tratase, tendré que unir cinco piezas en un espacio limitado, hasta dar con la forma de la criatura. ¿Y si quiero un Voltorb? En ese caso, tendré que completar el segundo reto del segundo nivel de Rescue Mission o, lo que es lo mismo, mover bloques hasta que consiga encontrarle una salida hasta mis brazos.

Como ya sabrán los veteranos de Pokémon, las historias principales no son los únicos juegos en los que dedicarse a completar la Pokédex. Ya hemos visto como Pokémon Pinball o Pokémon Pinball mini también contaron con su particular forma de coleccionar criaturas. Lo mismo ocurre con Pokémon Puzzle Collection, una joya para muchos jugadores que vio la luz en la consola Pokémon mini.

 

 

La Pokédex de los ochenta Pokémon

Pokémon Puzzle Collection es uno de los cartuchos de Pokémon mini, la diminuta consola que sirvió como entretenimiento para toda una generación. El juego vio la luz en 2002 en territorio europeo. En una época en la que el color y el detalle ya estaban generalizados, Nintendo volvió a apostar por el blanco y negro, por unos gráficos pixelados y por un sonido retro.

Como su propio nombre indica, el jugador se vio envuelto en una serie de rompecabezas. A medida que completaba uno, añadía un nuevo Pokémon a su Pokédex. Puesto que ésta tenía una capacidad de ochenta Pokémon de la primera y de la segunda generación, el juego contenía ochenta retos diferentes (menudo nivel de matemáticas).

Pokémon Puzzle Collection

Esos desafíos se estructuraban en cuatro categorías: Motion Puzzle, Shadow Puzzle, Rescue Mission y otra secreta. Como los spoilers dejan de serlo transcurridos unos años, nos arriesgaremos a decir que Power On fue la última. ¿O sigue siendo delito decir que Darth Vader es padre?

Cada categoría estaba dividida en cinco niveles de dificultad. Cada uno de esos niveles tuvo cuatro  escenarios, por lo que hacían un total de 20 retos por categoría (un nuevo aplauso por mi nivel de matemáticas). Como es lógico, esa dificultad aumentaba a medida que avanzábamos por ellos, precisando de una mayor atención y concentración.

 

 

¡Aguanta Pikachu! ¡Voy a por ti!

Hay que decir que no todos los retos eran igual de interesantes. En el peor puesto, tenemos Motion Puzzle que es, además, el primer desafío que encontramos en el menú principal. En él, nos enfrentamos a piezas descolocadas, que muestran un Pokémon. Para incorporarlo a la Pokédex basta con dar forma al dibujo, intercambiando la posición entre una y otra pieza.

Los mayores aficionados a Pokémon no tendrían ningún problema en adivinar de qué criatura se trataba, por lo que con un poco de tiempo completarían el desafío. Pichu esperaba impaciente a un lado de la pantalla, dispuesto a aceptar a Teddiursa, Magnemite, Sudowoodo, Grimer o Ditto como compañeros.

Shadow Puzzle puede considerarse la segunda peor categoría, aunque la cosa había mejorado mucho con respecto a la anterior. En este caso, el jugador contaría con piezas de distintas formas, a acoplar en una zona sombreada. Togepi le prestaría todo su apoyo desde la parte superior de la pantalla, consciente de que un puzle Tangram no es una tarea fácil.

Aunque intuyésemos a qué Pokémon pertenecía la sombra, no era sencillo hacer encajar todas las piezas. Los retos de los últimos niveles podían llevar más tiempo de la cuenta, aunque así, más nos duraría el juego. Diglett, Poliwag, Dratini, Ho-Oh o Pichu podrían capturarse en esta categoría.

Pokémon Puzzle Collection

En un nivel muy igualado, encontramos Rescue Mission y Power On. El primero, que nos permitiría capturar a Pikachu, Togepi, Marill, Vileplum o al majestuoso Mew, traería consigo muchos quebraderos de cabeza. El Pokémon se presentaba tal cual, sin sombras. El objetivo era, por tanto, mover los bloques de alrededor, de tal forma que pudiera alcanzar la salida.

Este clásico juego, que cuenta con infinitas versiones hoy en día, requería de un plan premeditado. La solución no estaba en mover los bloques hacia delante, sino en combinar diferentes posiciones con un avance o un retroceso de la criatura. Si llegaba hasta el hoyo, formaría parte de nuestra Pokédex.

Por último, el jugador podría disfrutar de lo lindo con Power On. Ésta categoría se desbloquearía tras obtener 30 Pokémon. Volvemos a las siluetas, pero esta vez, el objetivo es conectar los extremos de un circuito que sujeta Pikachu entre sus manos. Si se consigue, nuevamente mediante el ingenio, se desvelará de qué Pokémon se trata para formar parte de la colección. Squirtle, Charmander y Bulbasaur pueden conseguirse aquí.

Con todo ello, Pokémon Puzzle Collection fue un gran entretenimiento para los fans de Pokémon y del género puzles. Serviría para amenizar cualquier espera, fuera de casa, y como forma de pasar las tardes, dentro de ella.

Por desgracia, no potenció la rejugabilidad, ya que, a diferencia de otros cartuchos de la consola, no existían alicientes para volver a completar los retos. Eso sí, si tenemos guardado el juego en un cajón, ya habrá pasado el tiempo suficiente como para olvidar las soluciones, por lo que merece la pena volver a superarlo. ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!