La puerta del Infierno se abre para mostrarnos un lugar en el que nada es lo que parece y donde tendremos que expiar nuestros pecados si queremos salir.

Fandogamia continúa ampliando su catálogo manga este mes de julio con Love in Hell, manga de Reiji Suzumaru que nos invita a vivir una experiencia inolvidable en la que nada es lo que parece. Diablas, castigos, sangre, gore y humor, mucho humor, son los ingredientes de esta historia que hoy protagoniza nuestra reseña.

«¡Has sido enviado al Infierno como condenado!»

Love in Hell

Rintaro es un joven normal y corriente que una noche fallece en casa tras haber tenido un accidente doméstico. Inmediatamente el chico cree que va a ser enviado al Paraíso, pero desgraciadamente despierta en un lugar desastroso. Allí le recibe Koyori, una adorable diabla novata que le da la bienvenida al Infierno, sitio en el que vivirá a partir de ese momento bajo su tutela. Sorprendido, asustado y encantado de ver los atributos de su pequeña guía, Rintaro tendrá que adaptarse a la vida en el Infierno. Una vida en la que conseguir dinero es mediante el dolor propiciado por las más terribles torturas. ¿Aguantará?

Love in Hell (Jigokuren) es un seinen de tres volúmenes firmado por Reiji Suzumaru que se publicó en la Web Comic High (Futabasha) entre los años 2011 y 2013. Dos años después del desenlace, Suzumaru se puso al frente del spin-off Love in Hell: Death Life, el cual finalizó en enero de este año con la salida al mercado nipón del segundo tomo recopilatorio.

En nuestro país, la licencia del manga Love in Hell fue confirmada por Fandogamia Editorial durante la celebración del XVI Japan Weekend de Madrid el pasado mes de febrero. Durante estos meses hemos ido conociendo los detalles de la edición en castellano de Love in Hell, la cual se pondrá a la venta de manera oficial el 14 de julio. Cada tomo tendrá un precio de venta al público de 7,50€. Veamos qué es lo que nos ofrece este primer volumen.

Edición de Love in Hell por Fandogamia Editorial

Lo primero que llama la atención de este tomo uno de Love in Hell es el color rosa chicle que inunda tanto la portada como la contraportada. El formato escogido por Fandogamia para Love in Hell es el de rústica con sobrecubierta. Mientras que en la portada tenemos a Koyori en todo su esplendor junto al título de la serie y una ilustración del Infierno, en la contraportada observamos rosadas llamas adornadas con calaveras, además de la sinopsis de la serie.

Love in Hell

El tamaño de este volumen es de 18×13 cm, una buena elección si nos lo queremos llevar para leer fuera de casa, pues no ocupa mucho espacio, además de que podemos colocarlo junto a otros volumen de Fandogamia, como Trampas Agridulces, sin ningún problema. Ciento sesenta y dos páginas en blanco y negro divididas en seis episodios son las que componen este tomo. Asimismo, entre episodios el autor muestra algunos detalles de los diseños de los personajes, así como comentarios acerca de cómo nació la obra y todo lo que tenía pensado en un primer momento. Esto se complementa con un epílogo en el que Suzumaru continúa explicando el universo de Love in Hell con mucho humor, el mismo que desprende el propio manga. Todo ello está impreso en buena calidad para que disfrutemos como se merece del estilo de dibujo del autor.

Love in Hell

Luis Alís es quien firma la traducción, la cual destaca por su tono divertido y desenfadado gracias al uso de expresiones conocidas y fáciles de comprender, así como de un vocabulario claro y conciso que ayuda a que el público no tenga problemas a la hora de ponerse en la piel del protagonista, Rintaro.

Love in Hell

Conclusión

Love in Hell es un manga de extremos. O lo amas o lo odias. Y es que la obra de Reiji Suzumaru nos invita a tener una mente muy abierta que esté dispuesta a pasar un rato divertido entre bromas de claro humor negro, ecchi y el gore propio del Infierno. A medida que pasan los episodios, estos van dejando a un lado sus tintes autoconclusivos para meter algunos misterios que esperemos se vayan resolviendo en los siguientes volúmenes. Por supuesto, estas pinceladas se van dando de manera muy sutil, pues lo principal es ir conociendo cómo funciona el Infierno de la mano de Rintaro y Koyori.

Uno de los puntos fuertes de Love in Hell, además de la historia, es el estilo de dibujo de Suzumaru, limpio y lleno de detalles. Además de crear chibis adorables capaces de soltar comentarios capaces de tumbar a cualquiera, el autor nos muestra ilustraciones a doble página en la que la crueldad del Infierno se muestra en todo su esplendor. Aparte de todo ello, y tal y como hemos dicho anteriormente, al ser un manga ecchi encontramos ilustraciones en las que no se deja nada a nuestra imaginación y que no son forzadas si tenemos en cuenta la historia que estamos leyendo.

Por último, pero no menos importante, la edición que Fandogamia Editorial nos ofrece de Love in Hell es profesional de principio a fin. Desde la calidad de impresión hasta los detalles de la traducción y maquetación, todo está hecho para que los otakus ávidos de nuevas y divertidas historias pasen un gran rato en las calurosas y peligrosas tierras del Infierno. ¿Quién no querría llegar y tener a una guía como Koyori todo el tiempo detrás?

Love in Hell