Conoce los entresijos de Livin’Japan, un lugar de encuentro en el que los otakus madrileños pueden sentirse como en casa. ¡Dentro entrevista!

Como ya os avanzábamos el otro día, Tallon4 ha tenido la oportunidad de visita Livin’Japan, un nuevo local que está llamado a convertirse en un espacio de referencia para todos los otakus en la capital. Durante nuestra visita tuvimos la oportunidad de hablar con Laura, creadora de Livin’Japan, y Nana, trabajadora “feliz y honrada” (según sus propias palabras) de Livin’Japan. Si estáis interesados en conocer más sobre este proyecto os animamos a que leáis esta entretenida e ilustrativa entrevista.

Tallon4: ¿Cómo surgió la idea de Livin’Japan? ¿Por qué apostar por un estilo de cafetería tan alternativo al conocido en España?

Laura: Este proyecto realmente surgió hará unos 4 años, casi 5, tal vez. Hace 10 años, en un evento tipo Heroes Manga (Expomanga) nos preguntamos “¿y por qué no habrá un sitio al que ir que no sea sólo un evento puntual al año, masificado, etc?”. A mí esa pregunta se me quedó grabada porque era verdad que no existía un lugar así. Así que hace 4 años me decidí a intentar sacarlo adelante. Empecé a indagar un poco, hice una página en Facebook y comencé a pedir la opinión de la gente , lo que le gustaría obtener de este sitio. Y de ahí surgieron muchas buenas ideas. Por ejemplo, yo no tenía pensado tener mangas en el local, eso fue una aportación de la gente que lo fue pidiendo. Bueno, originalmente me pedían un mangakisa, pero, claro, no puedes cobrar a todos por lo que a lo mejor hacen unos pocos, así que derivamos un poco la idea a lo que es ahora esta sección manga. Y poquito a poquito fueron surgiendo ideas.

>> Así también surgió la famosa idea de los karaokes. Lo pedía mucho la gente y me informé a ver cómo se podría hacer. Intenté sacar licencias pero no era viable porque en Madrid son muy restrictivos dentro de la zona centro y no hay opciones para sacar licencias de este tipo. En general cualquier licencia es muy difícil de obtener: o te vas a un local que ya la tenga o es muy complicado sacarla porque te piden mil cosas que a las licencias antiguas no piden.

>> Pero tenemos muchas otras cosas: la estantería, la vitrina donde vamos a tener las figuras y merchandising o chuches como las que tenemos ahora. El tema de los talleres también fue una aportación de la gente. Los concursos, el proyector también. Casi todo han sido aportaciones de nuestros potenciales clientes.

T4: ¿Cuáles han sido los principales problemas que han retrasado la apertura de Livin’Japan?

Laura: Los primeros seis meses fueron el ir tanteando, sabiendo un poco qué dar a la gente. A partir de los seis-siete meses de que el proyecto estuviese creado intenté sacar adelante el karaoke. Yo estudié la carrera de empresariales, pero todo el tema de las licencias urbanísticas se me escapa. Así que lo primero que me dije fue “voy a buscar un local normal y corriente”. Pero luego ya tenía que ser un local que te diese pie a obtener cierto tipo de licencia. Después resultó que para tener un karaoke, aunque sea reservadito y chiquitito, tienes que tener la licencia concreta “bar especial con actuaciones en directo”, que básicamente te obliga a insonorizarte como una discoteca porque a ellos [inspectores municipales] música en directo les da igual que sea en una salita que en un escenario. Primero busqué sitios en los que obtener la licencia, por eso en un primer momento me fui de la zona centro de Madrid, ya que dentro era inviable. E incluso fuera de la zona centro también era muy difícil porque es un tema muy restrictivo además de una inversión muy grande por el insonorizar todo el local a tanto volumen.

>> Hace un año y pico, cuando estuvimos a punto de salir adelante, encontré un local que ya tenía esta licencia. Estaba en Moratalaz, donde mucha gente nos conoció. El problema era que este local tenía la licencia a medias. Indagué a ver qué tenía y qué no de la licencia. Por ejemplo, ese local tenía dos plantas, pero la zona de abajo no tenía licencia. El anterior dueño lo usaba como zona de público, pero legalmente no se podía. Él acababa de hacer una nueva actualización de la licencia para ver si se lo aceptaban, pero, aunque suene ridículo, le faltaba centímetro y medio de altura en el techo de abajo. Y esto es como todo en la vida, puede venir alguien y decirte “mira, esto es una tontería, yo te lo paso”, o venirte alguien más estricto o con un día malo y que te diga “tengo un mal día, pero tú lo vas a tener peor”. Así que lo pensé y decidí que no me quería arriesgar porque el técnico podía tardar seis meses en venir desde que solicitase la licencia y yo no quería estar seis meses sin hacer nada. Así que, por miedo a que me lo echasen abajo, no me atreví y por eso dejamos el local. Sin tener seguro el tema de la planta de abajo el riesgo era muy alto y económicamente inviable.

>> Salí de aquella zona y seguí buscando algún otro local con la licencia, pero no encontré ninguno. Entonces fue cuando empecé a buscar locales normales. Cafetería, bar cafetería o restaurante bar, algo así. Y este [local] tiene la licencia que más me interesaba que es bar cafetería porque puedes tener tu zona de cafetería, dar comidas y tener a gente sentada en taburetes en modo bar. Así que encontré este local y la verdad es que fue amor a primera vista. Eso sí, le hicimos un buen lavado de cara (risas).

Nana: (Risas) doy fe de ello.

Laura: Realmente donde se hizo lo más gordo fue arriba, abajo simplemente se pintaron las paredes y se le dio ese toquecito con las fotos y tal. Y la verdad es que en mi opinión, personal y lo más objetiva posible, me encanta.

Nana: A mí también. Este ya es como nuestro templo y en términos de decoración ha quedado precioso.

Laura: Cabe decir que estos chicos [compañeros de Livin’Japan] estos chicos después del trabajo y los días que no trabajan también vienen aquí.

Nana: Es que es amor, no se puede llamar de otra manera (risas).

T4: ¿Cómo ha sido la acogida por parte del público?

Laura: Toda la gente que está viniendo está encantada. Se van muy contentos y muchos están repitiendo. Además, nosotros le pedimos opinión a toda la gente sobre qué les ha parecido, si les ha faltado algo o algo que no les haya gustado del todo y en general y vamos aprendiendo un poco de todos los consejos que nos van dando. Especialmente a la hora de cocinar ciertos platos que ahora hacemos con el fuego un poquito más lento para que se haga por dentro. Pero desde entonces no se han vuelto a quejar de que algo esté muy frío o muy caliente. De cantidad también nos dicen que está muy bien, así que en general la gente que viene se va muy contenta y quien viene dice que lo hace o recomendado o porque está repitiendo.

T4: A quienes no han venido aún, ¿cuál es la sugerencia de la carta que les recomendaríais para su primera visita a Livin’Japan?

Laura: Curry (risas).

Nana: (Risas) Sabía que lo iba a decir. En este local tenemos un problema con el curry y es que somos curryadictos. Cada vez que estoy en la cocina Laura se asoma y me dice “tengo hambre”, la miro, le pregunto “¿Qué quieres?”, y siempre dice “arroz con curry”. Todos los días me hace cocinarle arroz con curry y ya le digo “te va a salir el curry por las orejas” (risas).

Laura: No, ayer cené hamburguesa. Bueno, antes de ayer.

Nana: Ayer cenaste curry, como yo.

Laura: Sí, pero antes de ayer cené hamburguesa. Y estaba muy rica.

Nana: Si yo tuviese que recomendar algo sería el ramen de miso. Tengo una relación de amor muy estrecha con el ramen. Y todo lo que sea repostería artesana nuestra también. No porque lo hagamos nosotros, pero está muy rico.

Laura: Cierto, la repostería está muy buena. Además ahora mismo tenemos chesecake de matcha.

Nana: Siempre habíamos dicho que todo el tema de dulces de matcha japonés lo queríamos hacer nosotros. También tenemos brownie vegano porque viene mucha gente vegana y queremos que también tenga la oportunidad de disfrutarlo. Así que yo siempre recomiendo dejar espacio para el postre, que merece la pena.

T4: ¿Cómo es eso de adentrarse en la cocina japonesa? ¿Es más fácil que investigar o experimentar con la cocina tradicional o realmente es más fácil por cómo cocinan?

Nana: Yo creo que la gente tiene una idea un poquito… No voy a decir equivocada, pero creo que la gente piensa que la cocina japonesa es muy complicada y realmente la base es muy simple. Lo que pasa es que usan muchos ingredientes y salsas. Pero una vez que lo tienes todo no es tan difícil. Por ponerte un ejemplo, hacer un ramen no es muy distinto de hacer un cocido. Quiero decir, es caldo, pasta y lo que le eches, pero realmente no es tan distinto. Eso sí, nosotros usamos siempre alimentos frescos, tanto verduras como carne. Pero son recetas simples y que están ricas. Hay que saber elegir las recetas que más pueden gustar o que a nosotros nos hacen la vida más fácil. La cocina es pequeñita y aún así hacemos mucho en ella.

Laura: La verdad es que hacemos maravillas para la cocina que tenemos.

Nana: Básicamente la gente tiene una idea equivocada de lo que es la cocina japonesa. También es verdad que la imagen que se ha querido dar en España de la comida japonesa es de que hay sushi y cuatro cosas más y eso no es así. De hecho, nosotros también hemos elegido hacer alguna receta más tradicional o que no se ve tanto en nuestro país. Nuestra filosofía es comida rica, casera y en cantidad. Como si fueses a comer donde tu abuela pero en plan japonés (risas).

Laura: Concretamente, yo los oniguiris no los he visto en ningún sitio. ¿Y quién no conoce un oniguiri si conoce un poco de la cultura japonesa? Y aquí los tenemos, por si no ha quedado claro (risas).

T4: En cuanto a los talleres, ¿habéis encontrado facilidades a la hora de encontrar a gente que quiera colaborar con ellos?

Laura: De momento la gente que hemos contactado sí se ofrece a colaborar. También vamos a realizar talleres impartidos por nosotros mismos. Por ejemplo, algunos de los chicos saben del tema cosplay. Talleres de origami nivel básico también. Hay muchas cositas que podemos hacer nosotros mismos.

>> Más que pensar en buscar a gente que haga el taller por nosotros es más bien como una cesión mutua: nosotros te dejamos que realices el taller en un local sin tener que pagar ningún tipo de alquiler y a cambio nosotros ganamos el dar un servicio y tú el poder dar el servicio que quieres dar sin tener que pagar un alquiler. Por ejemplo, supongamos que yo soy profesora de japonés. Si quiero dar clases, o las doy particulares en casa de los alumnos o si lo quiero dar en un grupo grande, que sería más divertido y dinámico, tengo que alquilar un sitio. Aquí no tendrían que alquilar nada, todo el mundo tiene las puertas abiertas y lo único que tendrían que decirnos es una fecha para dedicarles ese espacio que tenemos reservado para los talleres. Nunca vamos a cobrar nada en ese sentido porque para nosotros es un servicio más a nuestros clientes. Igual que la vitrina, que más que por ganar dinero, porque realmente no vamos a ganar dinero, la tenemos de muestrario. Sí que es cierto que si un cliente vende algo, nosotros se lo venderíamos, pero realmente el beneficio ahí es mínimo. Igual que con los talleres tampoco obtenemos beneficio económico como tal. Lo único es que quien haga el taller tendrá que hacer una consumición mínima de un refresco, tampoco tienen que comer en el local para tener acceso al taller. Por eso es más un servicio que una búsqueda de beneficio.

T4: Nos habéis comentado que estáis ampliando la oferta de mangas para chicos. En cuanto al anime, ¿también tenéis pensado ampliar las proyecciones? ¿El hecho de proyectar un anime es tan fácil como comprar un manga y ponerlo a disposición de cualquiera o es más complejo?

Laura: De momento las proyecciones en anime que íbamos a hacer eran películas, porque pagas a SGAE tu cuota mensual y tú puedes reproducir toda la música y vídeo que quieras dentro del local. La cuestión es que tú tengas ese material legal, que no sea pirata. Con las películas es tan sencillo como comprarlas, pero en cuestión de anime, por lo visto, se puede contratar una cuota en Crunchyroll.

Nana: Al final hay un montón de servicios de streaming que son legales. Tú pagas como buen ciudadano, honesto y honrado, y tienes el derecho de emitirlo. Es como si pones YouTube, que es una plataforma de acceso gratis y libre. Nadie te puede decir nada, pero alguna peli sí que tenemos. Vamos a proyectar películas de Studio Ghibli, vamos a hacer alguna maratón de alguna serie, como Yuri!!! on Ice por la semana del Orgullo Gay y vamos a tener así alguna cosita interesante.

T4: En ese sentido, ¿habéis pensado tener trato con alguna distribuidora para que os faciliten productos?

Nana: La verdad es que no lo habíamos pensado todavía.

Laura: Es que tenemos que hablar con los de los productos y merchandising, con distribuidoras o editoriales de manga. Aún nos falta mucho por ir perfeccionando, por ir completando, por ir haciendo. De momento vamos teniendo un servicio básico para el cliente para que entre y tenga aquí todo lo que necesita, pero estructuralmente para nosotros nos faltan muchas cosas, comodidades realmente.

T4: ¿Qué visión de futuro tenéis para Livin’Japan? ¿Cómo queréis ir creciendo?

Laura: Ojalá llegue el momento de decir “tenemos que abrir un segundo local porque aquí no entramos”. De momento, si esto fuese bien, que esperamos que ahora en poco tiempo la gente nos vaya conociendo y se vaya animando a venir, sería hacer eventos todos los fines de semana. Se podría hacer un taller un sábado y una reproducción el domingo o incluso un taller por la mañana y otro por la tarde porque a lo mejor hay gente que puede venir por la mañana pero no por la tarde o al revés. Lo que queremos es dar a la gente opciones. Ahora mismo, como nos conoce poca gente, se apuntan pocos al taller, así que no podemos hacer el taller dos veces porque si no no va a venir casi nadie, por lo que hacemos un taller cada semana.

>> Pero la cuestión es que cuando seamos muchos, para que todo el mundo pueda disfrutar de ese mismo taller, si se llena o porque no le viene bien esa hora, que sepa que tiene alternativas y que se vean con esa facilidad, a diferencia de estos macroeventos que se realizan en Madrid y que se celebra X día y si puedes vas y si no, no. Lo que queremos ofrecer al cliente es que tenga la opción de hacerlo cuando a él le venga bien, no cuando a los organizadores les venga bien.

T4: Ya para terminar, ¿queréis añadir unas últimas palabras a modo de despedida?

Nana: Que todo el mundo venga que somos muy majos (risas). Fuera de bromas, desde mi experiencia en el poco tiempo que llevo aquí creo que esto va a ir muy bien porque no hay un sitio así en ninguna otra ciudad. Yo creo que poco a poco la gente verá que esto es mucho más que una cafetería. Queremos que sea un punto de reunión, que la gente intercambie opiniones, que conozcan a gente con sus mismas inquietudes y aficiones. Al final esto es mucho más que una cafetería. Queremos que sea un sitio donde la gente esté a gusto y que se lo pase bien. Si la gente está bien nosotros también.

Livin' Japan