La década de los noventa no sería lo mismo sin los tazos de Pokémon, sin las canciones de las Spice Girls (para bien o para mal) y sin los Rugrats. Aquella entrañable serie enseñó muchas lecciones a los niños de aquella época. Como fue habitual, traspasó la pequeña pantalla. Llegó al cine en varias ocasiones y contó con distintos videojuegos. ¡Hasta con videojuegos de esas películas!

Rugrats La Película supuso la primera llegada de los bebés a la gran pantalla. Este nombre tan original también serviría para bautizar al juego que llevaba su nombre aunque claro, en inglés siempre suena todo mejor (o eso dicen). The Rugrats Movie vio la luz en 1999 para Game Boy Color, ofreciéndonos una aventura sin desperdicio.

 

Las pequeñas e inolvidables cosas

Al igual que en la serie de televisión y en esa primera película, el protagonista de The Rugrats Movie fue Tommy Pickles. Su recién nacido hermano había desaparecido, por lo que se hacía necesario encontrarle. Para ello, recorrería distintas dependencias de su casa, pero también exteriores propios de una exploración de mazmorras.

The Rugrats Movie juego

Al lanzarse para esta consola, hizo un muy buen uso del color. Sus gráficos en 8 bits y ese gran colorido hicieron que las cosas pareciesen lo que realmente eran. Algo no muy habitual en la portátil de aquellos tiempos.

Así, The Rugrats Movie sería recordado por sus jugadores por las pequeñas cosas: la postura de Tommy al subir y bajar pequeñas montañas, esas asquerosas ratas o la posibilidad de mover la pantalla hacia arriba y hacia abajo con la cruceta. Nunca se sabe que podía haber en las alturas…

Por supuesto, no podemos olvidar esa enorme interacción con el entorno en forma de globos sobre los que saltar (con sus correspondientes secretos) o de palancas.

Para quienes no lo conozcan, se define como un juego de plataformas de avance lateral, con una adorable melodía entre la que sonaba la famosa banda sonora de la cabecera de la serie. Su protagonista tendría que evitar los obstáculos y los enemigos. Al chocar contra alguno, perdería los objetos recolectados y esto podía llegar a ser un auténtico problemón…

 

La conducción y otros simpáticos personajes

En el primer escenario, el objetivo era sencillo: llegar a la meta antes de que se agotase el tiempo. En los siguientes la cosa se complicaba, no sólo porque las muertes eran más constantes, sino porque se exigían ciertos requisitos.

The Rugrats Movie Game Boy

Era muy común que Tommy cayese desde la alturas. Al fin y al cabo, se pasaba más de medio juego en ellas. Su cara durante la caída a cámara lenta era extremadamente graciosa, pero ya no lo sería tanto tener que comenzar de nuevo el reto. Suerte que existían las contraseñas para cuando andásemos escasos de vidas…

Como ya hemos dicho, los choques contra los enemigos también causaban daños. Las ratas, las arañas, los pajarracos y los cangrejos eran algunas de las criaturas a esquivar si no queríamos perder objetos. Éstos salían despedidos por los aires y, puesto que para completar algunos era necesario haber reunido una determinada cantidad, más nos valía volver a recogerlos.

Esta originalidad supuso un toque diferente al género, ya que no bastaba con llegar sólo a la marca “Goal”. Y ya puestos con comparaciones con los juegos de plataformas, no podemos olvidar los vehículos. Tommy montaría en mina y también en su querido dinosaurio. Éste último supuso el colofón final a una lograda aventura, que dejaría muy buen sabor de boca a aquéllos que no se hubiesen estancado en algún nivel (algo no demasiado raro).

The Rugrats Movie juego

The Rugrats Movie nos llevaría a visitar un despacho, un jardín, un hospital, cuevas con tesoros y hasta las tierras de Arabia. Cada escenario contó con elementos diferenciadores, que también serían recordados por sus jugadores. Cambiaban en muchas cosas, pero el objetivo seguiría siendo el mismo: completarlos con la mayor puntuación posible.

Como era habitual en el siglo XX, completar un juego con la máxima puntuación era lo más de lo más. No sólo invitaba a su rejugabilidad, sino que serviría para retar a los amigos que contasen con el juego. Con todo ello, fue un perfecto homenaje a la película, no sólo por esa jugabilidad y detalles, sino por el manejo de otros personajes.

Controlar al adorable Chuckie o a los gemelos Phil y Lil fue uno de sus grandes atractivos. Ellos también querían encontrar a Dil, el hermano de Tommy. Como es lógico, todos completarían la misión aunque, tal vez, la imagen tétrica de Dil al final del juego no fuese para gusto de todos. ¡Era un bebé horrible! ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!