Nosebleed y BadLand nos traen este atípico matamarcianos repleto de humor y claroscuros.

Comedia y videojuegos pueden ir de la mano perfectamente. Gracias a su narrativa,  el género de la aventura gráfica es el más habitual para echarnos unas risas mientras jugamos. Los RPG y los plataformas tambiéns se prestan a ello. No obstante, parece que la gente de Nosebleed quiere ir más allá con su nueva propuesta para Playstation 4, Xbox One y PC: Vostok Inc. ¿Cómo? Combinando el frenetismo de los arcade matamarcianos con la parodia. ¿Me decís que esto es raro de narices? Por supuesto, pero es tremendamente fresco y divertido, algo que se agradece en la era de las secuelas, remakes, remasters y demás refritos.

En Vostok Inc. trabajamos para Jimmy Goldmann, CEO de la empresa que da nombre al juego. ¿El objetivo de nuestro jefazo? Hacerse rico. ¿El nuestro? Hacer todo lo que nos pida el “bueno” de Jimmy. Y oye, que si hay que arrasar media galaxia, pues se hace. Todo sea por llenar las arcas. Ya os decimos que si os gusta la sátira y la comedia más ácida, os lo pasaréis de lo lindo con la propuesta de Nosebleed.

Adentrándonos ya en el plano jugable, observamos que tras este envoltorio tan peculiar se esconde un shooter de naves de la vieja escuela, con bastante variedad de objetivos: Controlamos nuestra nave a lo largo y ancho de la galaxia, recolectamos artefactos espaciales, nos enfrentamos a competidores, rescatamos a ejecutivos de la empresa, extraemos materiales o hacemos frente a lluvias de asteroides. Todo ello es muy divertido durante las primeras horas de juego, aunque observaremos como el juego se va haciendo más y más abrumador según avanzamos.

Cuidado, no es que estemos entonando aquí un canto a los juegos facilones y esta sea una pataleta tras haber reintentado los niveles varias veces. Lo que ocurre es que los objetivos que se piden en los sistemas solares están un tanto descompensados. Por ejemplo, en cada zona tenemos que recolectar una cantidad concreta de dinero para la empresa. Pues bien, tras las dos primeras zonas se nos exige una cantidad indecente de dinero. Es como si los niveles se alargasen de forma forzada y poco natural, rompiendo el ritmo del juego tras unos primeros compases muy satisfactorios. No estaría mal contar con la posibilidad de solventar esta cuestión en futuras actualizaciones del título.

Al mismo tiempo, se agradecería una mayor variedad de enemigos y jefes finales, así como con una mayor variedad de opciones a la hora de personalizar nuestra nave. Da la sensación de que los desarrolladores han puesto todo el mimo en el apartado artístico pero no han cuidado al mismo nivel lo más importante en un título arcade: lo jugable.

Sin embargo, Vostok Inc. también tiene otras cosas a destacar. Sus minijuegos son puñeteramente divertidos. Un ejemplo de ello lo encontramos en que, tras rescatar a un ejecutivo perdido en el espacio, debemos cuidarle como si fuera un Tamagotchi. Solo que en esta ocasión tenemos que pagarle estancias en hoteles de lujo, fiestorros, y todo tipo de extravagancias. Solamente así podrá ser un miembro productivo de la empresa. Creo que todo esto me suena, vaya.

Por último, queremos destacar su apartado artístico. Como bien podéis ver en las imágenes que acompañan a este análisis, todo es minimalista y retro. Algo que le viene como anillo al dedo a la propuesta. Esas explosiones de color, las tablas de gestión de recursos que parecen sacadas de alguna empresa decadente de hace veinte años, y su música recién salida unos salones recreativos hacen que el título entre por nuestros ojos y oídos.

Es una lástima que Vostok Inc. no sea tan brillante en su apartado jugable, ya que sus ideas cuentan con un potencial tremendo. Quizás con poco más de tiempo de desarrollo esto se hubiera evitado. O tal vez en posteriores actualizaciones del juego contemos con una propuesta más redonda. No obstante, si tenéis ganas de disfrutar de un matarmarcianos atípico y echaros unas buenas risas, dadle una oportunidad a Vostok Inc. Si no lo hacéis, Jimmy Goldmann se presentará y saqueará vuestros hogares. Avisados estáis.