¡Dale caña al mono!

*Entrada publicada originalmente el 9 de enero de 2012.

El Retroanuncio de esta semana es muy especial. Se trata del último Donkey Kong que Rare desarrolló para una consola de sobremesa de Nintendo, pues los siguientes juegos basados en el mono más famoso de los videojuegos no fueron más que adaptaciones de las entregas de Super Nintendo para Game Boy Color y Game Boy Advance, sin olvidarnos de la versión deDiddy Kong Racing que Nintendo DS recibió en 2007.

Donkey Kong 64 es uno de los mejores plataformas de la 64 bits de Nintendo. Es cierto que no fue tan famoso y revolucionario como Super Mario 64, ni quedó grabado tan a fuego en la memoria colectiva de los jugadores como Banjo-Kazooie, pero eso no quita las intachables virtudes del enésimo juego de nuestro simio favorito.

Tan grande era su potencia gráfica, que fue el primer título en incluir el Expansion Pak, aquel periférico que se introducía en la consola y cuya función era mejorar la calidad gráfica de determinados juegos de la consola, siendo estrictamente necesario tenerlo para jugar a The Legend of Zelda: Majora’s Mask u opcional en el caso de Perfect Dark.

La historia del juego, como es de esperar, no es más que una excusa para poner a Donkey y compañía a brincar por todo tipo de escenarios: En esta ocasión, King K. Rool (el villano por antonomasia de la saga Country) pretende destruir la Isla Kong. Para distraer a nuestro simiesco amigo, ordena secuestrar a sus amigos y robar las Bananas Doradas (201 en total).

El juego cuenta con unas características de aúpa (no solo en el apartado gráfico y jugable): Ocho personajes, multitud de niveles repartidos en ocho mundos temáticos, diversos retos (modo “jefes finales” y minijuegos) y hasta un modo versus de 2 a 4 jugadores con cinco modos de juego para ver quien es el amo y señor de Isla Kong.

Por eso mismo, no nos extraña que en el anuncio que apareció para promocionar el juego la gente estuviera tan alterada. Os dejamos con el caos de Donkey Kong 64.