Joe Musashi vuelve a enfrentarse a las hordas de Neo Zedd en el Retroanuncio. ¿Estáis listos para la hora ninja?

Entrada publicada originalmente el 26 de enero de 2014.

Todos recordamos con un cariño más allá de lo imaginable a nuestros primeros videojuegos. El que escribe estas líneas tuvo la suerte de contar con una flamante SEGA Mega Drive como su primera consola, la cual incluía un señor cartucho con seis malditas maravillas de SEGA que aún guardo como oro en paño: Super Hang-On, Columms, World Cup Italia 90, Golden Axe, Streets of Rage y el que hoy nos ocupa, The Revenge of Shinobi.

Lanzado en Japón en 1989 y un año después al resto del mundo, nos encontramos ante la segunda entrega de la franquicia Shinobi, la cual refinaría su propuesta de tal manera que casi podemos decir que el juego original para recreativas y Master System quedó en pañales ante el regreso de Joe Musashi en esta segunda parte.

El juego nos sitúa inmeditamente después del final de Shinobi. Con la destrucción la organización terrorista Zeed, el bueno de Joe regresa a su aldea ninja solo para descubrir que en un período de tiempo ridículamente breve, Zeed ha resurgido bajo el nombre de Neo Zeed, ha asesinado a todos los ninjas de la aldea y secuestrado a Naoko, novia del joven maestro ninja.

Tras esta premisa digna del mejor drama shakespiriano, SEGA nos lanza por un total de 24 etapas repartidas entre 8 actos a cada cual más variopinto y mortífero: Ya sea desde el bosque de bambú en Ibaraki o los suburbios de Tokio, pasando por la infame base militar controlada por el superordenador con cerebro humano, sin olvidar el desguace de Detroit y las autopistas inundadas por camiones con armas atómicas, terminando en Chinatown, Nueva York o la mismísima base marina de Neo Zeed, lo cierto es que el ritmo nunca decae en un juego difícil, repleto de secretos y que olvida la clásica fórmula del rescate de rehénes del anterior juego para convertirse en una propuesta mucho más ambiciosa.

Cuatro magias ninja totalmente distintas (como olvidar el mítico «Mijin», con el que directamnete nos inmolábamos, destruyendo todo lo que había en pantalla, perdiendo una vida en el proceso y recomponiéndonos en cuestión de segundos), bosses gigantescos, desesperantes y para los que los diseñadores olvidaron ese concepto llamado copyright (Spiderman, Batman/Devilman, Hulk, Terminator y Godzilla no faltaron a la fiesta, e incluso Rambo hace un cameo como un enemigo con lanzallamas), amen de una banda sonora de infarto perpetrada por ese dios de los sintetizadores que es Yuzo Koshiro.

En un ataque de vil proselitismo, un servidor os dice que si tuviérais que catar solo un juego de los reseñados en el Retroanuncio, The Revenge of Shinobi tiene todas las papeletas para ser ese juego. En un cóctel repleto de ninjas, estética ochentera, dificultad de infarto y ataques frontales al copyright de varios personajes de la cultura popular, ¿qué podría salir mal?

A día de hoy podéis haceros con esta maravilla no solo en los socorridos emuladores, sino también en los recopilatorios y sistemas de descarga digital de Wii, Xbox 360 y Playstation 3.

Sin más dilación os dejamos con el anuncio del juego, repleto de ese «encanto ninja» del que tanto hablamos. Y por cierto también aparece un tal Super Monaco GP en el anuncio. Un juego de coches, dicen. ¿A quién le importa?