La medida implantada en el Salón del Manga de Barcelona que indica que sólo se podrá pasar una vez al evento ha provocado todo tipo de comentarios.

Parece que las polémicas en torno al Salón del Manga de Barcelona se han vuelto una constante. Cuando no se critica la organización se arremete contra la mala gestión del aforo, sin olvidarnos de los reproches a los procesos de sorteo de las firmas de los autores invitados (cuestión que atañe directamente a las empresas editoriales de manga, principalmente). Y parece que este año no va a ser menos. A falta de dos semanas justas para el inicio de este esperado encuentro de los fans de la cultura japonesa, la organización del evento (Ficomic) ha comunicado que el acceso al mismo será de entrada única. Pero, ¿qué significa eso? Básicamente, el concepto “entrada única” quiere decir que una vez que entras al evento no puedes salir de él (no habrá sellos puestos en la mano para acreditar que has pagado tu entrada y que tienes oportunidad de volver al recinto ese mismo día). Concretamente, esto es lo que podemos encontrar en la web: “Para garantizar la seguridad y los aforos, las presentes normas de admisión son de obligado cumplimiento para todos los visitantes que acedan al Salón del Manga de Barcelona. La entrada al Salón del Manga de Barcelona será de un solo acceso. Una vez se haya salido del Salón no se podrá volver a entrar a excepción de las personas acreditadas”.

Salón del Manga de Barcelona

Tras las críticas vertidas por los cibernautas, Ficomic ha dado una explicación lógica y coherente a esta decisión, aunque para ello hay que remontarse a unos pocos meses atrás. Recordemos que el pasado 17 de agosto la Ciudad Condal sufrió un ataque terrorista en una de sus arterias más populares y concurridas: La Rambla. Para quienes nunca hayan paseado por esta zona ubicada entre plaça de Catalunya y el Puerto, simplemente explicar que se trata de uno de los puntos con mayor vida de la ciudad, un enclave donde se ubican numerosos establecimientos y hoteles, además del conocido Mercado de La Boquería, siendo un punto de paso obligatorio para turistas y vecinos que quieren conocer y vivir la Barcelona más plural y cosmopolita en estado puro. Dicho ataque terrorista fue un mazazo tremendo para una población acostumbrada a acoger y a abrir sus puertas a todos los turistas.

Dada la gravedad de la situación y el constante peligro a un ataque por sorpresa y que puede resultar excesivamente grave, los Mossoss d’Esquadra y Ficomic han llegado a un acuerdo por el cual, con el fin de evitar que la acostumbrada cola de asistentes al Salón sea un blanco fácil de ataques o atentados, una vez se acceda al recinto ya no se podrá salir de él. Esto es fácil de entender si se ha asistido al Salón del Manga de Barcelona y se ha sido testigo (o se ha sufrido en propias carnes) de las largas colas que se forman en plaça d’Espanya para poder acceder a la Fira de Montjüic en días clave del evento, especialmente el sábado. Por ello, concordamos en que se trata de una medida totalmente justificada, ya que nada, mucho menos un Salón del Manga, debe ser objetivo de ataques o puede permitirse el poner en peligro la seguridad de sus asistentes por falta de previsión.

Ahora bien, también es comprensible que los otakus se hayan rebelado contra esta medida, aunque ello no significa que estén en contra de la seguridad en el evento. La polémica nace a raíz de que esta notificación del acceso único al recinto se ha realizado apenas quince días antes del evento, con las entradas para el sábado agotadas y con otro día festivo (el miércoles) de por medio, lo que asegura una elevada afluencia de visitantes al Salón. Para comprender mejor esta crítica hay que entender que el aforo de la Fira, aunque se compute de manera global de todos los pabellones en los que se celebra el Salón, también se computa a nivel individual de cada recinto. Por simplificarlo mucho, todo lo que se puede encontrar en el Salón del Manga se distribuye en diversas zonas: el pabellón donde se ubican los stands de comida, el comercial (donde se aglutinan la totalidad de las tiendas y se celebran las conferencias), la plaça de l’Univers (donde se ubica el escenario en el que se celebran los principales concursos) y el pabellón de exposiciones (donde también se celebran talleres y conferencias). Es cierto que este año el XXIII Salón del Manga de Barcelona cubrirá los Palacios 1, 2, 2.1, 3.1, 4 y 5, además de la plaça de l’Univers, lo que eleva el espacio y, por tanto, su aforo máximo. Pero el malestar del público no tiene tanto que ver con el espacio o el aforo como con la manera en que se emplea dicho espacio. El problema viene cuando los asistentes comienzan a aglomerarse en el pabellón comercial, ya que este suele ser el que más atractivo genera dado que es donde se puede dar rienda suelta con más entusiasmo al afán consumista. Este pabellón, al igual que los demás, tiene un aforo limitado muy inferior al aforo total del Salón del Manga (que como ya hemos dicho se obtiene de sumar los aforos de todos los recintos y espacios utilizados para el evento). Con lo cual, es más que probable que la gente, al aglomerarse en ese pabellón, obligue a la seguridad del evento a cerrar temporalmente el acceso a dicho espacio hasta que se vaya liberando de gente, momento en el que se permitirá entrar a más personas. Esto implica que si no se puede acceder al pabellón comercial la gente deberá redistribuirse por el resto de locales, pero más de uno no los encontrará interesantes, por lo que permanecerá todo el tiempo en el pabellón comercial.

Salón del Manga de Barcelona

En resumen (y hablando claro): se va a montar un ‘pifostio’ de los buenos para acceder a este pabellón si Ficomic no lo remedia a tiempo. Bien es cierto que lo que estamos haciendo ahora mismo es especular, puesto que hasta que no llegue el día no sabremos qué es lo que ocurrirá. No obstante, es fácil llegar a dicha conclusión si tenemos en cuenta lo que hemos podido ver en los últimos años. Esperamos de verdad que la organización sepa realizar una gestión lo suficientemente correcta como para que no haya problemas y que las personas que se acerquen al Salón tengan la paciencia necesaria para no crear situaciones polémicas.

Por otro lado, queremos aprovechar la ocasión para hablar de otra de las medidas adoptadas por Ficomic de cara a este Salón del Manga de Barcelona 2017: la prohibición del acceso con cualquier tipo de bandera (“Queda prohibido acceder al recinto con banderas y/o pancartas que tengan carácter ideológico o político, así como cualquier otro elemento que contenga símbolos de carácter racista o xenófobo o que inciten a la violencia o atenten contra la dignidad de las personas”.). Esta medida, como muchos comprenderéis, tiene su raíz en las tensiones políticas existentes entre la Generalitat de Catalunya y el Gobierno central de España. Un rifirrafe que en las últimas semanas no ha hecho sino multiplicar la escalada de la tensión, empujando a muchos defensores de ambas partes a enfrentarse tanto verbal como físicamente en calles de toda la península. Por ello, y con la intención de evitar cualquier tipo de conflicto o altercado, la organización ha decidido tomar cartas en el asunto para asegurar que el Salón sea un lugar seguro y placentero de reunión y encuentro para todos los fans del manga, el anime, los videojuegos y la cultura japonesa en un momento en el que la convivencia, la armonía y el buen rollo son vitales. Algo con lo que la gran mayoría ha estado de acuerdo dado el carácter festivo y distendido del Salón. Ahora sólo cabe esperar que todo el mundo, gente de a pie y personalidades políticas, respete esta norma como se merece.

En definitiva, talonianos, quedan dos semanas para que abra sus puertas el evento manganime por excelencia de nuestro país, el Salón del Manga de Barcelona. Aprovechemos los días que dure para pasar un buen rato en compañía de nuestros amigos mientras sacamos a relucir aún más el otaku que llevamos dentro de una manera cívica y pacífica.

Salón del Manga de Barcelona