Es hora de adentrarnos en la historia de Fireworks, de Shunji Iwai e Hitoshi One, novela ligera basada en el live-action original de Shunji Iwai.

La capacidad de retroceder en el tiempo y cambiar este a nuestro antojo siempre ha sido una meta y, hasta la fecha, un sueño inalcanzable para el hombre. El poder que confiere el saberse dueño de tu propio destino, pudiendo modificar este al antojo de cada uno en función del devenir de los acontecimientos para conseguir que estos sean más propicios y beneficiosos para el interés propio, es un tema recurrente que ha servido de inspiración para escritores, guionistas, músicos, pintores, escultores y demás profesionales dedicados a las artes. Y es precisamente este tema el hilo conductor de la novela que hoy os reseñamos. Se trata de una de las últimas incorporaciones al catálogo manga de Planeta Cómic que, tras ver el éxito en su versión animada, ha dado el salto al papel en formato light novel con el objetivo de llegar a un público más extenso. Porque cuando uno tiene un objetivo y la posibilidad de alcanzarlo modificando el tiempo a su antojo, todo resulta mucho más sencillo. ¿O tal vez no? Con todos vosotros, Fireworks.

“Cuando veis los fuegos artificiales desde un lado, ¿son redondos o planos?”

Fireworks

Norimichi Shimada es un estudiante de secundaria que vive en la localidad de Moshimo, un puerto de pescadores de larga tradición que perdió su esplendor seis años atrás después de que un devastador terremoto sumiese la región en el caos y el olvido. Hijo de los dueños de una tienda de utensilios de pesca venida a menos por la ausencia de turismo, Norimichi vive feliz en un lugar que le proporciona una vida tranquila (a veces aburrida y monótona), paisajes idílicos y buenos amigos con los que pasar sus días. Pero Norimichi tiene algún que otro secreto como, por ejemplo, su amor por Nazuna Oikawa, una compañera de clase reservada y misteriosa que, además, esconde un doloroso pasado y un incierto futuro que la llevan a sufrir repentinos cambios de humor que no hacen sino desconcertar y atraer a partes iguales a Norimichi.

El día del Festival de los Fuegos Artificiales Norimichi se entera de que su amada Nazuna le ha pedido a su mejor amigo, Yûsuke, asistir juntos a ver los fuegos. Sin embargo, antes de que llegue la noche comienza a suceder una cadena de extraños sucesos que harán que Norimichi se apropie de un misterioso artefacto que, sin saber cómo ni por qué, le devolverá a las primeras horas de la mañana de ese día. Sin ser consciente de lo sucedido, Norimichi revive esa jornada como si se tratase de la primera vez, pero realizando cambios significativos en la misma que le permitirán ser el afortunado al que Nazuna le pida ir a ver los fuegos (en lugar de Yûsuke). Será a partir de ese momento cuando Norimichi descubra el poder de esa extraña bola que tiene en su haber y con la que, misteriosamente, puede retroceder en el tiempo, algo que le será de gran utilidad conforme avance la jornada. Pero, ¿cuál es el precio a pagar por conseguir de manera artificial tu anhelo más secreto?

Fireworks es un live-action creado por Shunji Iwai que vio la luz en el país nipón en 1993. Su popularidad promovió que la historia también fuese desarrollada en una película que fue estrenada bajo el mismo título. Debido a su éxito, el estudio Shaft decidió trasladar esta historia a la animación de la mano del director Nobuyuki Takeuchi, convirtiéndose en una de las películas de animación más taquilleras a nivel mundial de 2017. Ante el imparable éxito del film, la editorial Kadokawa, en colaboración con el estudio Shaft, Aniplex y Toho, decidieron llevar la historia al papel en formato de novela ligera, poniendo al frente del proyecto a Shunji Iwai (creador de la historia original) y a Hitoshi One (guionista de la película de animación de 2017).

A mediados de diciembre del pasado año, la editorial Planeta Cómic hizo saber a sus seguidores a través de las redes sociales que se había hecho con los derechos de publicación de la novela y el manga Fireworks. Tras varios meses de espera, ya tenemos entre manos la light novel de esta peculiar historia de déjà vu en el que los protagonistas revivirán el mismo día de distintas maneras (para el primero de los tres tomos que componen el manga aún habrá que esperar un poco más).

Edición de Fireworks por Planeta Cómic

Fireworks

Tras la edición de novelas como Sword Art Online, El Niño y la Bestia o Your Name., Planeta Cómic retoma a lo grande la publicación en castellano de light novels dentro de su colección Manga Novelas (Light Novels). Para seguir con la tradición iniciada hace ya un par de años, la editorial catalana ha sacado al mercado esta obra de Shunji Iwai e Hitoshi One en formato rústica con solapas, un tamaño de 14 x 22,5 cm y un precio de 20 euros.

Compuesta por 175 páginas, Fireworks no contiene ilustraciones, por lo que el lector puede sumergirse de lleno en la lectura sin ninguna distracción a lo largo de toda la historia. En cuanto a la estructura de la obra, esta es muy sencilla: en primer lugar se encuentra un índice en el que se detalla el título y la ubicación de los cinco capítulos de que consta el volumen; a continuación hay una breve introducción a la historia narrada por el propio Norimichi y que se desarrolla en dos páginas; posteriormente se encuentra el grosso de la historia, conformada (como ya se ha mencionado) por cinco capítulos. Cabe destacar que estos capítulos pueden estar narrados por Norimichi o por alguno de los personajes que ayudan al avance de la misma. Identificar al narrador en cada caso es muy sencillo, ya que las partes contadas por Norimichi tienen el formato básico con el que se inicia la obra, mientras que cuando se cambia de narrador el texto pasa a encontrarse en negrita; Finalmente el volumen se cierra con un apartado titulado “Epílogo o Cómo se hizo…” en el que Hitoshi One explica cómo se enfrentó al reto de escribir la novela Fireworks y el por qué de algunas de las peculiaridades narrativas de esta obra (en más de una ocasión parece más un guión de una obra cinematográfica que una novela narrativa a la usanza debido a la “deformación profesional” de One en el mundo audiovisual. De hecho, reconoce que es mejor ver antes la película para comprender mejor  esta historia, aunque desde mi propia experiencia, que no he visto la película, la novela es perfectamente comprensible sin tener conocimiento previo de la historia).

En cuanto a la traducción a nuestro idioma, Daruma Serveis Lingüístics, S.L. es la empresa que se ha encargado de ella. Concretamente la adaptación ha estado en manos de Karla Toledo, quien ha tirado de un vocabulario ágil, juvenil y muy sencillo para la salida al mercado de esta historia. Ese vocabulario sencillo hace de Fireworks una novela accesible y cercana para todos los públicos, ya que la jerga utilizada por Norimichi y compañía refleja perfectamente los dejes, giros y vocablos típicos de los chavales de 13 años, sin perder en ningún momento la formalidad del texto.

Conclusión

Fireworks

Fireworks es una obra que no deja indiferente a nadie. Aunque al comienzo puede resultar algo lenta e incomprensible, todo va adquiriendo significado conforme avanza la historia. La primera toma de contacto con el volumen es una introducción al mundo de Norimichi con la intención de familiarizar al lector con este ambiente para, a continuación, zambullirle de lleno en la historia de viajes en el tiempo que va a protagonizar y que van a dar sentido a muchas preguntas, incluida la de la forma de los fuegos artificiales que tanto se repiten en la historia y que tiene su lógica (aunque no lo creáis a priori).

En cuanto a la narración, Fireworks alterna la primera y la tercera persona para ubicar al lector en los diferentes escenarios en los que se desarrolla la acción de modo que no pierda detalle de nada para una mejor comprensión de este singular universo. Como se ha dicho antes, hay veces en que dicha narración abandona completamente la estructura narrativa de la novela para dar paso a conversaciones y descripciones mucho más esquemáticas, semejantes a guiones de proyectos audiovisuales, y que se explican por la trayectoria profesional de Hitoshi One en el sector. Aun así, una vez pasadas varias páginas el lector se acostumbra a este estilo y, lejos de chirriar, acaba convirtiéndose en un elemento identificador más de esta historia.

En lo que respecta a la edición que nos ofrece Planeta Cómic, sólo podemos aseverar que se trata de una edición similar a la de otras light novel ya publicadas por la editorial, por lo que su calidad final está garantizada. Con una traducción muy precisa y asequible (aunque hay alguna que otra errata que se podrá corregir para una segunda edición) y un tamaño manejable, Fireworks es un compañero ideal para viajes o para cualquier momento libre que tengamos y queramos emplear en conocer una novela que ya es una de las imprescindibles del panorama manga nacional.