Donkey Kong y Mario se vieron las caras por primera vez en NES, pero en Game Boy tuvo lugar un nuevo combate entre simio y fontanero.

Entrada publicada originalmente el 19 de agosto de 2012.

¡Por fin vuelve nuestra sección más carca y viejuna! Tras un par de semanas de hiato, volvemos al ataque con “nuevos” anuncios de juegos retro. Y para celebrar nuestro regreso, qué mejor que un clásico entre clásicos, uno de esos juegos fundamental para entender la historia de Nintendo: Donkey Kong.

Creado en 1981 por un jovencísimo Miyamoto, el juego que nos ocupa era una de esas arriesgadas apuestas tras un enorme batacazo de la por entonces inexperta Nintendo. Por aquel entonces se habían fabricado varios miles de recreativas de Radar Scope, un matamarcianos más que resultó ser un fiasco. Nintendo, desesperada por no saber qué hacer con tantos muebles de recreativa, encargo al bueno de Shigeru reprogramarla y crear un nuevo juego empleando la misma máquina. Dicho y hecho: el afable japonés creó el videojuego que todos conocemos, en el que un Mario conocido por aquel entonces como Jumpman, debía rescatar a la pobre Pauline de Donkey Kong, un malvado y estúpido gorila que trataba de hacernos la vida imposible.

El juego fue todo un éxito sin precedentes, y numerosas plataformas recibieron conversiones del mismo a lo largo de los años: NES, Game & Watch, Ataria 2600, ZX Spectrum, Amstrad CPC, MSX, Nintendo 64, GameCube, Wii e incluso e-Reader.

Sin embargo, la mejor de todas las versiones es la aparecida en 1994 para la vetusta Game Boy, ya que aunaba elementos de Donkey Kong Jr. y del espectacular Super Mario Land 2. El juego cuenta con la friolera de 101 niveles y está considerado por el medio Nintendo Power como el octavo mejor juego de la portátil monocroma.

A continuación os dejamos con el anuncio. Procurad mantener la compostura.