Todos conocéis el amor que profeso hacia el país del sol naciente, pero siempre he intentado que esta pasión no me tape los ojos impidiendo emitir juicios negativos cuando estos sean necesarios. Y este es necesario. Los hechos ocurrieron la tarde del 4 de abril, durante una exposición de sumo en la ciudad de Maizuru. En el marco de una exhibición en la que se iba a realizar un combate amistoso entre dos grandes campeones Kakuryu y Hakuho. Antes del combate, el alcalde de la ciudad subió al ring para dar un pequeño discurso. Es en ese momento cuando el buen hombre cayó desmayado en lo alto del círculo sagrado, aparentemente por un paro cardíaco. Rápidamente una mujer con claros conocimientos médicos, subió al ring y se pudo a realizar un masaje cardíaco al pobre alcalde, a la espera de que el equipo médico viniera con el desfibrilador y la camilla. Segundos después, otra mujer subió al ring para prestarle la ayuda necesaria para que la primera pudiera realizar la maniobra con la máxima eficacia. A todo esto, el cuerpo fue rodeado por otras personas de la organización del evento y varias mujeres más, todos ellos acudieron para intentar prestar toda la ayuda que fuera necesaria. Para aquellos lectores más sensibles, aclararé antes de nada que el buen hombre está ya fuera de peligro.

Pero la polémica se desató cuando, en medio de todo este caos, el comentarista repitió hasta en dos ocasiones el mensaje: “Josei no Kata ha dohyo Kara orite Kudasai” o lo que es lo mismo “Señoritas, por favor, salgan del anillo de sumo”. Parece que alguien le reprendió, o debió caer en la cuenta de su error minutos más tarde, cuando también solicitó a los hombres despejar el ring.

Pero el incidente requiere una explicación un poco más profunda: Como muchos ya sabéis, se considera el sintoísmo como el credo autóctono de Japón. El sumo no es solo un deporte, de hecho, es un rito sintoísta tradicional muy antiguo y con mucha carga simbólica, donde el anillo o ring, es la parte más sagrada, por ello está rodeado por una cuerda que delimita las zonas sagradas del mundo terrenal. Por otro lado, para el sintoísmo la sangre es impura, se relaciona con la muerte y la suciedad. Durante muchos años a las mujeres se nos prohibió la entrada a cualquier lugar sagrado (desde santuarios sintoístas a montañas sagradas como el Fuji) por tener la regla y, por lo tanto, sangrar cada mes. Como sangramos éramos impuras e indignas de pisar tierra de kamis, no sea que se ofendan. Para ser justa tengo que decir que aquellos que habían sufrido una muerte reciente en la familia tampoco podían entrar de forma temporal a lugares sagrados. Esta prohibición se fue edulcorando con el tiempo y, sobre todo, con la apertura de Japón al mundo durante la Restauración Meiji. Sin embargo, algunas tradiciones aún están vetadas a las mujeres, con la excusa religiosa y conservación de las tradiciones, como es el caso de entrar en el círculo sagrado donde se celebran los combates de sumo. Por ello, no existe el sumo femenino y los jueces siempre son hombres.

Desde luego, las reacciones de descontento de muchos asistentes y del público al que llegó el vídeo del incidente no tardaron en escucharse. (El vídeo se puede ver desde el siguiente link. No lo incluyo porque no es mi idea de noticia poner un vídeo en el que vemos a un hombre que está a punto de morir, eso se lo dejo a los telediarios de hoy en día y sus morbosidades). Por suerte, los comentarios respecto al aviso del comentarista fueron, en la mayoría de casos, negativos y denotan un cambio de mentalidad subyacente en la sociedad japonesa actual. Todo ello llevó a una disculpa pública por parte del Presidente de la Asociación de Sumo en Japón.

Incidentes como este, en el que se pretendía que las normas religiosas se priorizaran ante la vida de un ser humano, influidas en la idea que aún se conserva en la sociedad japonesa de que las mujeres no deben salir de su rol de hija, esposa y madre, siempre atada a las labores del hogar, la crianza y la servidumbre hacia el esposo, hacen ver cuán atrasada está la sociedad japonesa ante los derechos de la mujer… O como se dice mucho en estos tiempos, nos llevan 10 años de ventaja…

Fuente: Rocket News 24