Hace unos días, Konami presentaba su “nueva” propuesta deportiva. No nos referimos a PES 2019, sino a Hyper Sports R. Se trata de una remasterización de Hyper Sports, juego lanzado en 1984 en máquinas recreativas, Amstrad CPC, Commodore 64, MSX y ZX Spectrum, entre otras plataformas.

Por el momento, la compañía ha desvelado que se lanzará en Nintendo Switch y que contará con 20 personajes jugables. Se confirma la inclusión de una campaña individual, con tramas de los personajes incluidas, y con un modo rápido para hasta cuatro jugadores. A la espera de nuevos detalles, recordamos el juego original.

 

 

La secuela de Track & Field

Hyper Sports se define como un juego deportivo, donde el jugador pone a prueba su habilidad en diferentes pruebas. Dicho de otra manera, estamos ante la versión retro y sin personajes conocidos de cualquier título de la saga Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos.

Hyper Sports

Tras el éxito de Track & Field, protagonista de un Retromanía de hace ya tres años, Konami trató de repetir cifras de ventas. No lo consiguió, puesto que la fórmula seguía siendo la misma. Le faltó innovación frente a su antecesor, más allá de unos cuantos deportes nuevos, demostrándose que una secuela requiere de novedades claras para seguir sorprendiendo.

Sin embargo, no pasó al olvido. Sus siete deportes poco tendrían que envidiar a los clásicos deportivos de Wii, hecho que lo convierte en una propuesta que puede seguir disfrutándose hoy en día. Al fin y al cabo, la habilidad nunca pasa de moda.

 

 

Los retos de Hyper Sports

Hyper Sports R, el juego para Nintendo Switch, ya ha confirmado la natación y el voleibol playa como los deportes donde poder competir. Ahora bien, ¿cuáles se incluyeron en el clásico?

La natación estuvo presente, como uno de sus grandes protagonistas en cuanto a velocidad. La combinación entre pulsar botones y guardar momentos para respirar era imprescindible para alcanzar la primera posición. Esas pulsaciones constantes también marcarían nuestro destino en el levantamiento de peso.

Hyper Sports

La puntería se pondría a prueba en el tiro al plato y el tiro con arco. Mientras que en el primero teníamos que disparar hacia los lados, en el segundo la máxima puntuación llegaría acertando a la diana. Para nuestra desgracia, estaba en movimiento constante.

El salto de potro, el triple salto y el salto con pértiga recompensarían al jugador no sólo por su rapidez, sino por sus reflejos y concentración. Pulsar el botón en el momento preciso resultaría fundamental para realizar los mejores giros sobre el potro y el salto más espectacular o para alcanzar la máxima altura.

A falta de una amplia variedad de minijuegos, la rejugabilidad llegaba al tratar de superar puntuaciones de intentos anteriores. Puesto que completar una tanda con todas las pruebas no nos llevaría mucho tiempo, en una tarde podíamos batir un buen número de récords.

Por su parte, y aunque hubo diferencias entre versiones, los gráficos destacaron por su máximo colorido y detalle (dentro de lo posible para la época). El sonido tampoco tuvo desperdicio, potenciándose el realismo. Lo que resultaba inquietante era la mirada fija a cámara del deportista bigotudo mientras levantaba pesas, en la versión de Commodore 64. ¡Hasta el próximo Retromanía, talonianos!