Sumérgete en la retorcida mente de Hirosuke de la mano de Edogawa Rampo y su obra El extraño caso de la isla Panorama.

¿El gran proyecto de un genio o el descabellado sueño de un loco? Hoy nos adentramos en la obra de uno de los autores de literatura policial, detectivesca y criminal moderna japonesa, Edogawa Rampo, quien supo ganarse los elogios de muchos de sus contemporáneos (aunque sufrió una brutal censura debido a la convulsa época política en la que vivió) y cuyas obras, muchos años después de su publicación, siguen sorprendiendo y cautivando a lectores de todo el mundo. Con El extraño caso de la isla Panorama el autor nos sumerge de lleno en la tormentosa mente de un hombre obligado a vivir una vida mediocre que, de repente, ve la oportunidad de cambiar radicalmente gracias a una muerte demasiado provechosa para sus intereses. Una obra en la que lo hermoso y lo macabro se dan la mano para narrar una historia en la que la descripción de los entornos y paisajes de su isla Panorama cobra importancia sobre la propia trama en sí, a pesar de que esta lleva toda la carga crítica y moral de las acciones del protagonista.

“Frente al poder del dinero, la palabra imposible no existe”

El Extraño caso de la isla Panorama

Hirosuke Hitomi es un joven que, tras superar la treintena, no cuenta con ninguna cualidad que le convierta en un individuo útil para la sociedad. Graduado en filosofía en una universidad privada y sin un trabajo fijo, diez años después de acabar sus estudios se mantiene a duras penas viviendo de sus amigos y de exasperar a los propietarios de su piso, a los que no paga el alquiler. Apasionado de la lectura, Hirosuke muestra un gran interés por todo, aunque su poca constancia le convierte en alguien muy voluble y poco centrado. Sin embargo, hay algo que sí persiste en la inquieta mente de Hirosuke, un sueño obsesivo, una utopía terrenal, un paraíso inalcanzable para alguien sin recursos económicos.

Pero la vida de Hirosuke da un giro radical el día en que descubre que su antiguo compañero de universidad, el millonario Genzaburo Komoda, ha fallecido repentinamente. El gran parecido físico con Genzaburo lleva a Hirosuke a idear un plan con el que suplantar su identidad para hacerse con su fortuna y poder ejecutar su plan maestro, ese paraíso en la tierra que tanto desea ver. Pero aunque pueda engañar a la gran mayoría, el mayor escollo que Hirosuke encontrará en su camino será Chiyoko, la joven y hermosa viuda de Genzaburo, quien podría hacer que los planes de Hirosuke se desmoronen incluso antes de comenzar.

Edición de El extraño caso de la isla Panorama por Satori Ediciones

Ubicado dentro de la Colección Satori Ficción, El extraño caso de la isla Panorama es una obra de ciento setenta y seis páginas que ha sido publicada con una encuadernación rústica con solapas. Además de la novela de Edogawa Rampo, el libro dispone de un magistral epílogo escrito por Jesús Palacios que ayuda a comprender mucho mejor tanto la obra como a su autor. En este epílogo final Jesús ofrece una breve explicación de la prolífica vida del padre de la literatura policiaca y criminal moderna japonesa al tiempo que desgrana con minuciosidad y detalle los entresijos y significados ocultos de la obra, desde la existencia de la isla hasta la forma narrativa en que esta está expresada, dejando ver las múltiples facetas de Edogawa como narrador y poeta. Un añadido que ayuda a profundizar en la obra de este autor nipón cuya producción literaria se vio fuertemente influenciada por los mejores del género de misterio y policiaco occidentales, como Allan Poe y Morris, entre otros.

Impresiones de El extraño caso de la isla Panorama

Aunque hay a quien la trama le resulte poco atractiva o incluso según se lee desagradable, no cabe duda de que Edogawa Rampo es uno de los grandes de la literatura criminal moderna japonesa. Gracias a un talento innato para la literatura (que en ocasiones puede resultar incluso pesado o lento debido a las detalladas descripciones que hacen que cada momento sea mucho más vívido y cercano, como si lo experimentásemos nosotros mismo) y una mente capaz de retorcer lo hermoso hasta convertirlo en algo siniestro y perturbador, Edogawa se ha ganado a pulso el lugar que se merece en la historia de la literatura japonesa y el puesto al que estaba llamado en el ámbito internacional.

Lo que más llama la atención de su escritura son las descripciones tan precisas que realiza el autor de aquellos aspectos que le parecen más interesantes o más escalofriantes (porque en El extraño caso de la isla Panorama hay de todo). Ejemplo de ello son las descripciones del cadáver de Genzaburo y las sensaciones y sentimientos que experimenta Hirosuke mientras lleva a cabo la primera parte de su plan maestro, o las detalladas descripciones de la isla Panorama, desde el fondo marino con sus sirenas hasta los distintos paisajes que se pueden explorar y descubrir allí. Descripciones con las que se recrea y con las que invita al lector a dibujarlas de manera muy vívida en su mente. De esta manera, consigue despertar en el lector sensaciones muy efectivas para provocar en estos desde asombro y maravilla hasta aversión y rechazo debido a lo realista del relato.

Llama la atención que el autor rompe en diversas ocasiones la cuarta pared y se dirige directamente al lector, incrementando aún más la complicidad de ambos para conseguir la total inmersión de este en el relato. Asimismo, el autor no siente reparo alguno en referirse a Hirosuke como a un criminal. Como suele ser habitual para Edogawa, también juega mucho con la provocación no solo a través de las acciones moralmente cuestionables de Hirosuke, sino también de los cuerpos desnudos de sus personajes (algo que desarrollaré más adelante).

También destacan las numerosas referencias que el autor hace a grandes de la literatura occidental, como a las obras “El dominio de Arnheim” y “El entierro prematuro” de Edgar Allan Poe (a quien Rampo admiraba profundamente), o “Viaje a Icaria”, de Cabet. No obstante, a este respecto cabe subrayar que el propio autor da por hecho que el lector también las conoce y que, en caso de no ser así, puede resultar un poco incómodo para la lectura, aunque ello no supone una traba o impedimento para la misma, ya que el libro es perfectamente comprensible en sí mismo.

En cuanto a la isla en sí, Edogawa hace un alarde de locura, orden, perversión, esperpento y estética que se mezclan de una manera inquietante que puede resultar incluso desagradable. Con las alegorías al sexo y al deseo carnal muy presentes, Edogawa muestra al lector un espacio imaginario en el que lo real y lo irreal se dan la mano en una creación artificial llena de belleza pero que, no obstante, causa repelús debido a la oscuridad que esconden sus paisajes llenos de color y vida. Un jardín de las delicias hermoso y mágico a la par que siniestro y macabro que termina con un final acorde.

En cuanto al personaje de Hirosuke, este se caracteriza por dos aspectos: su obsesión por alcanzar su objetivo y su falta de escrúpulos para conseguirlo y la perturbación tanto moral como estética que existe en su mente. De hecho, si se piensa fríamente es escalofriante el mero hecho del concepto de “isla Panorama” que pretende llevar a cabo el protagonista. Dejando de lado lo plausible y acertado del método para llevarlo a cabo, la existencia en sí de dicha isla representa un desafío directo a la propia creación natural de las cosas, ya que Hirosuke pretende erigirse como creador de un mundo onírico en el que las formas, la percepción y el espacio se distorsionan a su propio gusto y en el que toda forma de vida que habita en estos espacios es una simple marioneta que actúa según sus deseos y caprichos. Una suerte de “creación” motivada por una perversión mental sin límite. En esta isla los espacios se alternan de la misma manera en que la locura y el raciocinio se alternan en su propia mente, siendo un reflejo de las distorsiones que existen en ésta y que en un momento dado sucumbe ante los propios deseos sexuales de Hirosuke, tal y como sucede en esa isla en la que lo carnal cobra un significado e importancia relevantes en el relato.

Gracias a una destreza literaria ganada a base de trabajo y experiencia, Edogawa Rampo consigue aunar en un relato el terror, la fantasía y la acción para crear una historia oscura que no deja nada al azar y que tampoco deja indiferente a quien la lee.

El Extraño caso de la isla Panorama