La nostalgia de los mamporros llega a Playstation 4, Xbox One, Switch y PC en un recopilatorio recomendable a la par que incompleto.

 

Los beat ‘em up 2D posiblemente sean mi debilidad. Eso posiblemente lo sepa cualquiera que haya charlado un poco de videojuegos con quien escribe estas líneas. Visitas a infectos salones recreativos, las monedas de 25 pesetas que se esfumaban en un abrir y cerrar de ojos, el humo de los cigarros… Puede que estéis pensando, ¿y a mi que está contando este vejestorio? Pues que Capcom me ha hecho recordar aquellos tiempos (para bien o para mal) con el recién lanzado Capcom Beat ‘Em Up Bundle, recopilatorio que reúne algunos de los mejores títulos de tollinas “yo contra el barrio” que se lanzaron entre finales de los 80 y parte de los 90. Casi nada.

Y es que en plena era de los revival y vivir de las rentas de antaño, la compañía de Osaka quiere que revivamos o expirementemos por vez primera lo que era limpiar las calles o salvar el reino de turno a base de tollinas limpias, con solo una cruceta de movimiento, dos o tres botones y nuestros reflejos.

7 clásicos arcade son lo que contiene en su interior este Capcom Beat ‘Em Up Bundle, y cada uno de ellos es canela en rama. Final Fight, Knights of the Round, The King of Dragons, Warriors of Fate, Captain Commando, Armored Warriors y Battle Circuit. Como muchos sabréis, faltan las joyas de la corona (Cadillacs & Dinosaurs, The Punisher y Alien vs Predator) si bien esto posiblemente se deba a temas de derechos. Al menos en la anterior generación pudimos disfrutar de las dos excelentes adaptaciones de Dungeons & Dragons.

Y no nos engañemos. Todos los juegos giran en torno a la misma mecánica de avanzar por el nivel acabando con enemigos, usando diferentes objetos para acabar con ellos, usar algún que otro vehículo o habilidad especial y derrotar al jefe de final de nivel. ¿Variedad? Puede que no mucha, pero la diversión en pequeñas dosis (cada juego tiene una duración media de 40-60 minutos) está asegurada.

Describiendo brevemente cada uno de estos clásicos, en Final Fight haremos frente al sindicato del crimen Mad Gear. El título supuso una revolución en el género en su momento, superando a Double Dragon y a todo cuanto había hasta la fecha, asentando definitivamente las bases de este género. Knights of the Round recrea libremente los comienzos de la historia del Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda, e introduce la posibilidad de hacer parries a los enemigos (por fin estoy empezando a dominar esta mecánica, lo prometo). The King of Dragons es la antesala de lo que serían los dos citados arcades de Dungeons & Dragons y de esa maravilla que es Dragon’s Crown. Estos dos juegos de ambientación fantástico-medieval cuentan con pequeños toques de RPG que los hacen aún más especiales. Warriors of Fate nos traslada a la historia de los Tres Reinos y la conquista de China. Al menos en la versión japonesa. En Occidente se nos vendió una historia totalmente distinta, con reinos inventados aunque con nombres de origen mongol. Captain Commando nos pone a los mandos de la primera “mascota” de la compañía en un juego tan divertido y absurdo que bien podría ser un cómic de superhéroes. Pero las grandes novedades de este recopilatorio son dos juegos que hasta entonces jamás habían aparecido en ningún recopilatorio (y he de reconocer que no había catado hasta la fecha): Armored Warriors y Battle Circuit. El primero nos pone a los mandos de poderosos mechas que pueden ir mejorando y haciéndose con las piezas de los enemigos derrotados, mientras que en Battle Circuit controlamos a un grupo de cazarrecompensas que entre nivel y nivel aprende nuevos combos como si de un juego de lucha se tratase. Ambos títulos son unas joyitas semidesconocidas que han aguantado el paso del tiempo mejor aún que el resto de sus compañeros. Sprites grandes y bien definidos, jugabilidad más depurada que en sus antecesores y toda la experiencia de una Capcom veterana en el género. Casi se puede decir que solo por estos dos últimos merece la pena este lanzamiento.

Ahora bien, ¿qué novedades ofrece Capcom Beat ‘Em Up Bundle en este recopilatorio? El principal incentivo sería el modo online (de 2 a 4 jugadores, dependiendo del juego), aunque he de deciros que, a día de hoy, y tras haber intentado disfrutar de alguno de estos títulos con jugadores de mi misma región y de otras partes del mundo, el resultado ha sido de lo más decepcionante. Da mucha rabia ver títulos con 25-30 años a la espalda con ralentizaciones que hacen que la experiencia sea injugable. Muy diferente de lo experimentado en el reciente Street Fighter 30th Anniversary. Esperemos que Capcom lance un parche lo antes posible para mejorar la experiencia online. Eso si, el modo multijugador local con varios amigos sigue aportando ese disfrute que a muchos nos daban los salones recreativos de antaño, y cosas como los piques por los objetos o alguna tollina recibida por el fuego amigo siguen siendo momentos impagables.

El título también cuenta logros/trofeos (bastante sencillos, por cierto), así como la posibilidad de configurar diversos parámetros (dificultad, vidas iniciales y que se pueden conseguir, o escoger entre la versión occidental y japonesa de cada título), sin olvidarnos de un museo cargado de extras para poder disfrutar del proceso de creación e ilustraciones inéditas de estos añejos pero divertidos títulos.

En definitiva, Capcom Beat ‘Em Up Bundle nos da lo que esperábamos los fans del género: diversión por un tubo a costa de machacar sin parar nuestro mando y poner a prueba nuestros reflejos. Sigue sin ser el recopilatorio definitivo de Capcom debido a las grandes ausencias citadas anteriormente, pero su ajustado precio 19,99 euros (solamente en versión digital, aunque en Japón verá la luz en diciembre una edición física para Switch y PS4 que podéis reservar aquí) y la posibilidad de disfrutar de forma legal y con ciertos extras de estas joyas del género hacen que sea una opción muy atractiva para nostálgicos y para aquellos interesados en la arqueología del videojuego.

 

8
Nota