El roguelike espacial del momento da el salto a Nintendo Switch en una conversión que nos llevará hasta el infinito y más allá.

Abandonas el hiperespacio, mientras tu nave llega a un nuevo sector. Ves una colonia minera de asteroides a lo lejos, mientras naves hostiles atacan un puesto de mando que tal vez podría ayudarte si les salvas el pellejo. ¿Qué decides hacer?. ¿Recolectas recursos del asteroide y quizás actualizas tus armas o escudos, o te enfrentas a un grupo de enemigos potenciales? Mientras lo piensas, un nuevo escuadrón enemigo te sorprende desde arriba y te encuentras inmediatamente en el meollo. ¡Al ataque!

Bienvenidos a Everspace, un roguelike espacial que te hace sopesar constantemente el coste (o el beneficio) de explorar en lugar de atacar a todo bicho viviente. La muerte será una constante en esta expeciencia, pero en caso de que pierdas tu nave, al menos podrás ganar los créditos obtenidos antes de tu próximo fracaso. Y es que las mejoras y actualizaciones a nuestra nave se quedarán con nosotros pese a que mordamos el polvo. Ya que nos dan matarile, al menos que saquemos un beneficio de ello.

Estos ligeros toques de  estrategia son una de las principales bondades del título desarrollado por Rockfish. Y creedme cuando os digo que la combinación de combate espacial arcade, gestión de recursos y exploración es sinónimo da lugar a una bomba de diversión totalmente inesperada. Además, esta Stellar Edition para la consola de Nintendo integra el DLC Encounters con nuevos equipos, personajes y misiones, así como un libro de arte digital que contiene arte conceptual, más la banda sonora (disponible desde el menú principal).

Un mapa al estilo Star Fox nos permite elegir nuestra ruta a través de los siete sectores de los que consta el juego, cada uno con cuatro o cinco secciones. Los tiempos de carga son muy rápidos y no tardaremos en desbloquear los siete sectores del juego, pero como buen roguelike, conviene recordar que el contenido de estos se genera de forma aleatoria a partir de una selección de elementos y tipos de enemigos. Sorprendentemente, esto no se vuelve repetitivo: las nebulosas, los planetas anillados y las estrellas mantienen las cosas variadas y coloridas.

La historia de Everspace no es su punto fuerte ni lo pretende. No es más que una mera excusa narrativa para ponernos a los mandos de nuestra nave. Todo ello contado a través de flashbacks con voz en off  e imágenes estáticas, quedando registrada posteriormente en un códice.

Puede que tardemos un poco en hacernos a los controles, o al menos a nosotros nos dio esa sensación. Nos movemos hacia delante u atrás simplemente pulsando “ZL” y “L” respectivamente, con las armas primarias y secundarias en los botones opuestos. Los controles de giroscopios opcionales habrían sido agradables para un título de esta categoría, algo que desgraciadamente no ha sido así. “X” cambia la vista de tercera y primera persona, pero el interior de la cabina desgraciadamente se ve a una resolución bastante baja, y un servidor ha jugado la mayor parte del tiempo en tercera persona, donde el juego luce mucho mejor.

Los daños de nuestra nave se reparan instantáneamente a través del menú de pausa, asumiendo que tenemos los recursos necesarios. Tanto el impulso del motor como el fuego de las armas agotan una fuente de alimentación compartida, indicada a través de su retícula. Se recarga lo suficientemente rápido y crea un interesante equilibrio dinámico entre la maniobrabilidad y la potencia de fuego. Los enemigos sueltan recursos, créditos o equipos que pueden ser intercambiados o rescatados.

En general, el rendimiento en Switch es bastante bueno, pero existen recortes obvios en comparación con otras versiones, algo habitual en los títulos multiplataforma. No obstante, ya sea en el modo portátil o en sobremesa disfrutaremos de unos 30 fps de estables y texturas de calidad (salvo el citado modo en primera persona).

Las citadas cuestiones técnicas no afectaron nuestro disfrute, por lo que no es difícil recomendar esta versión si queréis disfrutar de un Everspace portátil y a un rendimiento jugable y estable a todo momento. Es cierto que no se puede comparar a bestias pardas de la consola como Doom o incluso a Rocket League de Panic Button, pero la experiencia general se conserva muy bien en Switch. El juego está impresionantemente pulido y en nuestras 25 horas de juego no hemos sufrido error alguno.

Dejando de lado el rendimiento relativo, el hecho es que no hemos podido dejar de jugar. Pilotar dentro de un puerto espacial abandonado o asteroide claustrofóbico es emocionante y hay un verdadero sentido de inercia que hace que la simple exploración sea una alegría. Os deslizaréis alrededor de los proyectores y criaturas luminosas solo por diversión. Reducir la dificultad limita las recompensas potenciales, pero también nos da más tiempo para explorar antes de que llegue la flota enemiga de turno. Además, Everspace tiene un sentido del humor un tanto peculiar. Permaneced atentos a Maurice, el droide asesino francés más interesado en los juegos de estrategia que en la caza de recompensas.

Conclusiones

Everspace logra forjarse una identidad impresionante por sí mismo. Con un combate espacial gratificante, una adictiva jugabilidad y un apartado técnico no maravilloso pero sí estable tanto en sobremesa como en portátil es lo que os encontraréis en este indie de gran presupuesto para la consola de Nintendo. El que escribe estas líneas se lo ha pasado genial, y si queréis sentiros como todo un Han Solo no tenéis más que darle una oportunidad al título de Rockfish.

 

8

Nota