Sigue de la mano de Fandogamia Editorial, y los tomos 3 y 4 de Giant Days, las andanzas de Susan, Daisy y Esther en su camino a la madurez.

Parece que fue ayer (y eso que tenemos que remontarnos a 2017) cuando Fandogamia Editorial nos descubrió la historia de Susan, Esther y Daisy, tres jovencitas con ganas de comerse el mundo. Con su ingreso en la universidad y todo lo que ello supone, los lectores hemos ido avanzando en la historia al tiempo que las tres chicas crecían cultural, educativa, sentimental y emocionalmente. Ahora, con el cuarto volumen de esta historia en nuestras manos, seguimos descubriendo los bandazos que dan las vidas de las tres protagonistas (y los coprotagonistas, muy importantes para el desarrollo de la trama) conforme afrontan los reveses y las sorpresas (no siempre buenas) que les depara el día a día. Eso sí, a pesar de los malos momentos, las tres siguen tan unidas como el primer día, lo que las hace invencibles se enfrenten a lo que se enfrenten. ¡Adelante con el análisis de los dos últimos tomos de esta historia de amistad y superación personal!

“¡Solo podrá conseguirse justicia a través de una tradicional pelea callejera!”

En los tomos tres y cuatro de Giant Days las protagonistas y los coprotagonistas afrontan nuevas adversidades que ponen a prueba su autoestima y su confianza. Por un lado, Esther conoce las consecuencias de sus malas decisiones y cómo, casi siempre, necesita de madurez y arrojo para afrontarlas y superarlas; Daisy, pilar incansable de sus dos amigas, se muestra nuevamente como esa chispa de energía necesaria para animar a las demás en sus peores momentos al tiempo que asume nuevas responsabilidades en pro de un voluntariado activo; por otro lado, Susan descubre que iniciar nuevos proyectos y asumir nuevas responsabilidades implica, en la mayoría de los casos, tener que establecer prioridades, dando de lado cosas y relaciones que quedan relegadas a planos secundarios de interés, lo que algunas veces tiene implicaciones irreversibles. En cuanto a los chicos, McGraw se muestra como el gran perjudicado por las decisiones erróneas de Susan, mientras que Ed descubre de la peor manera posible los desengaños del amor y de las “prisas” de su propio cuerpo. Pero la vida es larga para los jóvenes universitarios y siempre hay tiempo para enmendar los errores, meditar con más detenimiento nuestras decisiones y afrontar con aplomo los cambios que nos va presentando la vida… ¿O quizás no?

Giant Days

Giant Days es un cómic firmado por John Allison (‘Bobbins’, ‘Scary go round’, ‘Bad machinery’), ilustrado por Lissa Treiman (animadora de Disney que ha participado en las películas Rompe Ralph y Big Hero 6) y coloreado por Whitney Cogar. Desde 2017 Giant Days se publica en nuestro país de la mano de Fandogamia Editorial, quien ha puesto en el mercado los cuatro primeros tomos de esta peculiar obra llena de buen rollo y mensajes feministas positivos.

Edición de Giant Days Volúmenes Tres y Cuatro por Fandogamia Editorial

Al igual que ocurrió con los dos primeros volúmenes, y para no romper el diseño de la edición, Fandogamia Editorial ha sacado a la venta los tomos tres y cuatro de Giant Days en edición de tapa blanda a todo color. Cada uno de los tomos cuenta con cuatro capítulos, cada uno de ellos con su propia portada. El formato físico de Giant Days (volúmenes del uno al cuatro), con un tamaño de 26×17 cm. y a un precio de 10 euros la unidad, ya se encuentra disponible en tiendas especializadas y en la propia web de Fandogamia Editorial, donde se puede echar un vistazo a algunas páginas de cada tomo.

Giant Days

Hasta la fecha la traducción al castellano de esta historia corre por cuenta de Inma S. Andreu, quien consigue hacerla accesible a todos los públicos gracias a una jerga popular y cercana que, al igual que su edición original, muestra la vida universitaria de estas tres mujeres de una manera cercana, muy amena y divertida.

En cuanto a la estructura de los volúmenes, todos siguen la misma estela: en primer lugar se encuentran los capítulos que componen cada tomo, cada uno de ellos contando con su propia portada; A continuación se muestra una galería de cubiertas en la que se ofrecen los diseños de las portadas a todo color; el volumen se cierra con una galería de bocetos de los nuevos personajes que vamos conociendo conforme avanza la historia.

Giant Days

Conclusión

Ya dijimos en su día (y no nos importa repetir de nuevo) que Giant Days es un “canto a la libertad de expresión y la reivindicación del derecho personal a la libre elección en todos los ámbitos”. Y eso se ve con cada uno de los capítulos protagonizados por estas tres chicas todoterreno. A pesar de sus numerosos errores, las tres van aprendiendo poco a poco cuál es su lugar en la vida gracias a las elecciones que van realizando conforme se les presentan nuevos problemas y oportunidades. Gracias a la libertad de que disponen dentro de sus obligaciones como estudiantes, hijas, parejas y nietas, las tres hacen alarde de sus derechos y libertades en el día a día de tres jóvenes con muchas aspiraciones y ambiciones en pleno siglo XXI. Una libertad que se extiende a ámbitos tan diversos como el educativo, el sentimental/sexual o el profesional, entre otros. Y lo mismo ocurre con los chicos.

Lo que más destaca de la obra, una vez bien asentadas las personalidades de todos sus protagonistas y coprotagonistas, es cómo todos los personajes van avanzando al tiempo que ponen de manifiesto su interés o interacción en temas sociales de relevancia. Así, Ed derroca temporalmente un sistema político corrupto gracias a una profesión que en los últimos tiempos ha sido desvirtuada por la propia clase política: el periodismo de investigación; Susan encara una iniciativa política para aupar a un nuevo presidente del consejo estudiantil que vele por los intereses de los alumnos (aunque lo haga desde la desgana y el pasotismo que muchos políticos demuestran una vez consiguen su puesto de mando, lo cual también es muy significativo. Todo antes de que las cosas vuelvan a su cauce, porque parece que la sociedad prefiere lo malo conocido antes que afrontar cambios desconocidos que, sólo quizás, podrían suponerles un bien); Daisy redescubre su faceta de “ayudar al prójimo” y se embarca en diversos proyectos de voluntariado en la universidad, mientras que Esther se las ve cara a cara con lo que supone realmente la independencia que normalmente va asociada a la madurez y que implica el ser autosuficiente también en lo económico; Finalmente, McGraw decide dar un gran paso, demostrando que muchas veces hay que tomar ciertas decisiones, aunque sean dolorosas, para no quedarnos estancados en la vida. Toda una apología a lo que supone evolucionar como persona en una sociedad cambiante y vertiginosa en la que muchas veces cuesta encajar. Además, gracias al protagonismo de los personajes de manera alterna, se mantiene el equilibrio de esta obra coral al tiempo que se permite al lector ir descubriendo un poquito más de cada personaje, tanto de su presente como de su pasado, lo que ayuda a conocerles mejor.

Giant Days

En cuanto al dibujo, Lissa Treiman no decepciona en ningún momento con su arte, siendo capaz de enlazar escenas de drama y humor con una maestría propia de quien conoce la profesión y la ha asimilado como propia. Con su estilo de trazos gruesos y seguros, líneas de expresión en cantidad (incluidos ojos grandes muy expresivos), paisajes o escenarios poco recargados pero muy bien definidos y un uso de color apabullante, esta artista sumerge al lector en un mundo verosímil en el que cualquiera de nosotros podría ser alguno de los protagonistas.

Giant Days es una de esas obras que no pasa de moda y a la que el apoyo constante de los lectores le ha dado muchos años de vida (y los que le quedan).

Giant Days