Satori Ediciones nos descubre una parte hasta ahora desconocida de la producción artística del “Rey del Manga”, Shōtarō Ishinomori, gracias a Mi vida sexual y otros relatos eróticos.

Muchos conocen de sobra a Satori Ediciones, una de las pocas editoriales que, a día de hoy, acerca al gran público la historia, cultura, tradiciones y folclore japonés a través de los libros. Ahora, la editorial se embarca en un nuevo proyecto: la edición de mangas que, como no podía ser de otra manera, se alejan de lo comercial para seguir la línea editorial marcada por la empresa asturiana con su sello de literatura de ficción. Y para esta nueva aventura, qué mejor que iniciar su línea manga con uno de los grandes del género, el denominado “Rey del Manga” clásico. Y no es un decir, ya que hablamos del autor de cómics más fructífero de la historia no sólo en Japón, sino en todo el mundo. Injustamente eclipsado por el omnipresente Osamu Tezuka, hoy nos complace presentar una obra poco conocida pero imprescindible de ese gran profesional que fue Shōtarō Ishinomori. Un compendio que reúne en un único tomo algunas de las numerosas obras nacidas de la inquieta y siempre original mente de quien fue padre y guía del manga tal y como lo conocemos hoy en día. Hoy nos adentramos en Mi vida sexual y otros relatos eróticos.

“Para vivir en un mundo de vanas mentiras… ¡Hay que tener dos corazones!”

Mi vida sexual y otros relatos eróticos

Mi vida sexual y otros relatos eróticos es un volumen que reúne quince historias de Shōtarō Ishinomori que vieron la luz en distintas publicaciones entre 1960 y 1970, de ahí su diversidad tanto temática como estilística. Además, algunas de ellas forman parte de un compendio mayor de historias sobre una misma temática, por lo que sirven como muestra de dicha obra, pero no se les puede encontrar un significado más global al estar fuera de su contexto original. Estas, dirigidas a un público adulto, abordan tanto el sexo como la sexualidad a través de historias que exploran y estiran al máximo los recursos de la ciencia-ficción con tramas en las que abundan el erotismo y lo grotesco, aunque también albergan tintes de dramatismo. Protagonizadas en su mayoría por hombres y mujeres jóvenes y de buen ver, las historias que componen este tomo ofrecen una amplia perspectiva de uno de los muchos géneros que cultivó Ishinomori pero que no es de lo más conocido de su obra. A continuación os ofrecemos un resumen básico, muy simple y burdo de cada historia, ya que ninguna de ellas es lo que parece a primera vista, sino que suelen esconder un trasfondo más consistente detrás:

– Mi novia: un hombre se enamora de una mujer con poderes sobrenaturales en un momento en el que el ser humano se organiza en escuadrones que combaten a los “superdotados” para no ser sometidos por estos.

– Bunny Girl: una mujer con orejas y cola de conejo se cruza en el camino de un hombre. Ambos se enamoran instantáneamente y deciden salvar todas las barreras que les separan.

– Psicodélico: una relación breve entre un hombre y una mujer que nace del consumo de drogas (LSD).

– Más allá del fondo del armario del piso de cuatro tatamis y medio: tras llegar a su nuevo piso, un hombre descubre a una mujer que se esconde en su armario. Un armario capaz de comunicar con un mundo de espacio cuatridimensional.

– Mucho mochi, macho: un joven universitario sin trabajo ni futuro recibe por año nuevo una caja de mochis de parte de sus padres. Sin embargo, al ir a cocinarlo, el mochi se transforma en una bella mujer que satisfará sus deseos más primarios.

– El teatro de historias cortas de Shōtarō Ishinomori – La habitación del mar: un hombre fracasado en los estudios recibe por sorpresa la visita de una mujer que le acerca el mar de una manera poco usual y repentina.

– El teatro de historias cortas de Shōtarō Ishinomori – Trampantojo: se expone cómo el hombre y la mujer, sea cual sea su época o edad, sienten la atracción de descubrir el cuerpo ajeno y elevar el contacto entre ambos conforme se madura, siendo el hombre esclavo de sus impulsos mientras que la mujer puede apartarse de ellos en una actitud más dominante de su propio deseo.

– El teatro de historias cortas de Shōtarō Ishinomori – El carmesí de un lejano día: un niño descubre a sus padres practicando S&M (bondage). La muerte de ambos y la experiencia vivida le marca y atormenta en su juventud.

– Utamaro: se centra en la historia del pintor de ukiyo-e Kitagawa Utamaro, un artista de renombre especializado en ilustraciones de índole sexual altamente cotizadas por sus coetáneos.

– ¡Ahí va el caballo! “El sentido de la vida… es algo así, ¿no…?”: una joven desea tener una luna de miel que le permita entregarse a un hombre que no conoce. Para ello implica a un tercero en su aventura, que tiene por objetivo uno muy distinto.

Mi vida sexual y otros relatos eróticos

– Mi vida sexual Capítulo 1 Sexo en el recuerdo: se reflexiona sobre cómo la práctica sexual puede suponer un acto horrible que nos marque y limite nuestra vida sexual en el futuro, o cómo se puede entender como una liberación del cuerpo y del espíritu que se puede practicar para alcanzar diariamente la armonía con la persona amada o deseada.

– Mi vida sexual Capítulo 2 Sexo aberrante: basado en la práctica del sadomaso, narra la experiencia de un mangaka que deja su trabajo como ilustrador de historias S&M para dedicarse a hacer espectáculos de esa índole, lo que le ayuda a mostrarse al mundo tal y como es y se siente sin temor a ser juzgado por ello.

– Mi vida sexual Capítulo 4 Sexo de perversión: se analiza el concepto de sexo como un acto narcisista en yuxtaposición con el sexo de perversión, entendiendo este como la homosexualidad, el incesto o la zoofilia, entre otros.

– El caballo azul: protagonizada por una pareja de estudiantes de bachillerato. Presionado en parte por sus compañeros de clase y en parte por sus propios deseos, a él le preocupa el tema del sexo con su novia, mientras que ella sostiene que debe ser un acto que deben realizar cuando ambos estén preparados para afrontar sus posibles consecuencias.

Mi vida sexual y otros relatos eróticos

– Una historia del Tokiwa-sô: narra las vivencias diarias de un grupo de mangakas que vivió en estos pisos tradicionales. El propio Ishinomori y su maestro Tezuka vivieron una temporada en ellos.

Sobre el autor

Shōtarō Ishinomori (Shōtarō Onodera, 25 de enero de 1938 – 28 de enero de 1998) destaca por ser una de las figuras más influyentes del manga, anime y tokusatsu del siglo XX. Autor y creador de mangas y series tan míticas como Cyborg 009, Super Sentai, Android Kikaider, Henshin Ninja Arashi, Inazuman, Robotto Keiji, Kamen Rider, Relatos de Sabu e Ichi, The Skull Man, Genma Wars, Jinzô Ningen Kikaidâ, Musashi y 009-1, entre otros, comenzó su carrera profesional con el manga Nikyu Tenshi, que presentó para un concurso de nuevos talentos en la revista Manga Shōnen. Sin embargo, el eje central del trabajo de Ishinomori, tanto en inspiración como en técnica, siempre fue su mentor Osamu Tezuka, con quien convivió entre 1956 y 1961 y a quien ayudó en la elaboración de Astro Boy. Además de en el Sentai, Ishinomori demostró su amplia capacidad para tratar diversas temáticas en sus obras, las cuales se dirigían a una gran variedad de públicos. Entre sus muchos trabajos destacó, en 1992, su participación como ilustrador de una versión en cómic del juego de Super Nintendo The Legend of Zelda: A Link to the Past, publicado en la revista americana Nintendo Power.

Entre sus principales logros destaca su inclusión en el Récord Guinness por ser el “autor con más obras de cómic publicadas”, con una obra completa de 500 tomos, 770 historias diferentes y 128.000 páginas publicadas. También fue galardonado hasta en dos ocasiones con el Manga Award de Shogakukan por sus obras Sabu to Ichi Torimono Hikae (1968) y Hotel y Manga Nihon Keizai Nyoumon (1998). Además, fue representante de la agrupación Manga Japan y fue gerente de la empresa Nihon Manga Kyôkai (Asociación Manga en Japón). En Japón existen dos museos en su honor, el Museo Memorial Shôtarô Ishinomori, en la ciudad de Tome (prefectura de Miyagi), y el Ishinomori Mangattan Museum, en la ciudad de Ishinomaki (prefectura de Miyagi).

Mi vida sexual y otros relatos eróticos

Edición de Mi vida sexual y otros relatos eróticos por Satori Ediciones

Fue en el pasado Salón del Manga de Barcelona cuando Satori Ediciones anunció que se había hecho con los derechos de publicación de esta obra. Un mes después, en diciembre de 2018, se puso a la venta a un precio de 22,00 euros. Con unas dimensiones de 15x21cm, este volumen compuesto por 392 páginas se ha editado con encuadernación rústica con solapas. Compuesto por ilustraciones exclusivamente en blanco y negro, se trata de un libro de dimensiones moderadas pero elevado peso.

En cuanto a la estructura, el tomo se inicia con un índice en el que se indican los distintos apartados que componen el mismo. A continuación se ofrecen las quince historias principales de la obra. Cada una de ellas cuenta con su propia portada. Seguidamente se ofrece una breve biografía del autor, Shōtarō Ishinomori. Finalmente, el tomo se cierra con el apartado “perfil de Shōtarō Ishinomori por Hideaki Ken, editor de manga”. En este epígrafe se expone el concepto desarrollado por Ishinomori-sensei del manga entendido como el “arte del millón de posibilidades”. Asimismo, se ofrece una breve sinopsis de cada una de las historias del tomo que ayuda a comprender mejor su mensaje y su contexto original de publicación.

Si nos fijamos en la traducción, esta lleva la firma de Marc Bernabé (Daruma Serveis Lingüístics S.L.), un gran conocedor de la obra de Shōtarō Ishinomori, de quien ha escrito diversos artículos a lo largo de los años. A él debemos una traducción muy ajustada a los textos originales que, no obstante, les hace accesibles al lector en lengua castellana gracias a un vocabulario accesible y simplificado para llegar al gran público. Sin duda, un trabajo arduo pero que se ve recompensado con el simple hecho de expandir la obra de este grande del manga conocido por sus títulos más comerciales y conocidos, pero cuya producción más minoritaria ha permanecido en el olvido de las editoriales españolas hasta ahora a pesar de la relevancia que tuvo en su desarrollo profesional.

Mi vida sexual y otros relatos eróticos

Conclusión

No es posible entender el manga tal y como lo concebimos hoy en día sin conocer el legado de Shōtarō Ishinomori. Adelantado a su época y camaleónico como pocos, él se encargó de experimentar con distintos registros artísticos y argumentales para desarrollar historias que abarcan todos los géneros y a todos los públicos en un despliegue de creatividad y originalidad que supo amoldar a la perfección a las exigencias del público en cada momento. Padre de series míticas como Cyborg 009, Relatos de Sabu e Ichi o Kamen Rider, nunca se amilanó ante nuevos retos y desafíos surgidos de las propias demandas de la sociedad de su tiempo, ya fuese afrontar la creación de series de fantasía, drama para adultos, de carácter educativo o histórico o, como se puede comprobar en Mi vida sexual y otros relatos eróticos, abordar el sexo y la sexualidad a través de géneros de sobra dominados por él como la ciencia ficción y el shōjo. Asimismo, no desaprovechó la oportunidad de incluir en sus relatos reflexiones propias sobre temas o conceptos a veces controvertidos para la época, como la perversión natural del hombre, los distintos tipos de amor e incluso el sometimiento de la sociedad al capitalismo del dinero.

Tal y como podemos comprobar tras su lectura, los relatos de este volumen tienen diversa procedencia y, por tanto, diversos estilos y temáticas que ofrecen una visión más panorámica de su obra, siempre con el sexo y la sexualidad como nexo de unión de todos los títulos. En lo referente al estilo, se aprecian a simple vista los distintos estilos de dibujo desarrollados por Ishinomori-sensei en su larga carrera profesional, desde los ojos grandes y brillantes y los cuerpos esbeltos y de pechos turgentes de las mujeres (icónicos de su etapa de dibujante de manga shōjo), como la evolución del diseño del género masculino, que bascula entre hombres jóvenes de buen ver, jóvenes no tan apuestos y de diseños más básicos, o ancianos arrugados por el paso de los años.

En lo que se refiere a los personajes, podemos afirmar que estos siempre suelen ser muy pasionales, no sólo en las relaciones sexuales, sino también en su día a día, en su profesión o en la consecución de sus objetivos, sean cuales sean. En su mayoría, los personajes masculinos se autodefinen por ser machistas, dominantes, por estar atormentados por su propio pasado y por poseer un deseo sexual malamente disimulado y aún peor contenido. Aun así, también hay relatos en los que el hombre simboliza la apertura de mente asociada a la evolución de la sociedad, con un talante abierto a nuevas tendencias y sin miedo al rechazo social que ello pueda conllevar. También sobresale el destino trágico de bastantes de ellos. En cuanto a las mujeres, las primeras historias del tomo destacan por contar con personajes femeninos callados y sumisos que aceptan todo cuanto desea hacerles el hombre de manera complaciente, justificándose bajo una falsa aceptación de amor por el otro. No obstante, dicho perfil va evolucionando poco a poco para mostrar a mujeres de carácter más fuerte, independientes, con las ideas claras y con la firme intención de ser quienes dirigen su destino, no ser la marioneta que se deja llevar.

Mi vida sexual y otros relatos eróticos

Ishinomori tenía una habilidad natural para coger temas y elementos de la vida cotidiana y transformarlos en historias increíbles, asombrosas, a veces incluso inverosímiles, gracias a la ayuda de la ciencia ficción. Por ello, los entornos en los que se desarrollan sus historias resultan familiares y cercanos para el público, ya que hace de lo cotidiano algo sobrenatural y especial gracias a personajes con superpoderes, alienígenas venidos de otros planetas o guerras interestelares secretas. La representación de los espacios naturales también cobra un significado especial en el arte del Rey del Manga. Gracias a su estilo detallado consigue elaborar ilustraciones asombrosas que prestan especial atención a los paisajes, con una naturaleza elaborada y un nivel de detallismo asombroso. No obstante, y gracias a su estilo camaleónico, también era capaz de representar con todo lujo de detalles el Tokio de los años 60-70 o transportar al lector al Edo más tradicional, con el consecuente cambio de registro artístico. Toda una hazaña digna de pocos. Pero si algo se puede subrayar por encima de todo era su horror vacui​ o miedo al vacío, ya que en su dibujo apenas existen los espacios en blanco. Todo lo rellenaba con líneas y diseños capaces de llenar los espacios más amplios y los más pequeños bajo el concepto de verosimilitud con la realidad.

Por otro lado, cabe destacar que cada historia tiene un trasfondo que es necesario meditar para entender por completo su propósito o significado. En muchos de ellos incluso podemos encontrar reflexiones que fueron tan válidas en su día como ahora mismo. Se trata de frases reivindicativas, de crítica social. Una de ellas la encontramos en la narración que hace sobre el suicidio de Yukio Mishima en 1970, un relato histórico que expone una crítica social sobre nuestra forma de vivir como presos del dinero y del que se desprenden frases tan significativas como esta, en relación a los políticos: “solo se preocupan por su propia supervivencia, por su egoísmo, y cierran los ojos a la realidad”.

En cuanto a la edición de este título, Satori Ediciones ha dado el do de pecho con una publicación que destaca por su elevada calidad tanto en el contenido como en el continente. El alto gramaje de sus páginas favorece una impresión de mayor calidad y de mejor acabado, mientras que la acertada traducción de Marc Bernabé le da un plus al producto final que, más allá del agrado del propio contenido de la obra, merece ser destacado por cualquier lector. Gracias a ella tenemos una nueva y magnífica oportunidad de acercarnos a la obra del Rey del Manga, sin el que los cómics japoneses no serían lo que son hoy en día, a través de una de sus facetas artísticas menos conocidas e inexploradas en lengua castellana.

Mi vida sexual y otros relatos eróticos