Perfect World explora el amor entre dos jóvenes, Tsugumi e Itsuki, que tratarán de vencer las dificultades para mantener una relación.

Son muchos los mangas que a día de hoy copan las estanterías de tiendas especializadas, pero son pocas las historias que ofrecen al lector algo más que un romance, una aventura llena de acción o un drama lleno de tensión que acaba con un más que esperado final feliz. Por eso, hoy tenemos el gusto de hablaros de una obra que, romance y drama aparte, muestra lo que es una realidad para un colectivo de la sociedad que no está tan integrado como debiera o desearía: el colectivo de las personas con discapacidad física y/o movilidad reducida. Un grupo cada vez más amplio (porque nadie en esta vida está libre de sufrir un accidente que te deje postrado en una silla de ruedas) que lucha día a día por conseguir unos derechos que debería tener de manera igualitaria al resto de la sociedad, ya que se trata de cosas tan sencillas como la accesibilidad universal, el derecho a un puesto de trabajo digno o, simplemente, que sus iguales no les traten de manera diferente por su condición física. Un tema muy sensible y peliagudo del que no todo el mundo está suficientemente enterado (o no quiere enterarse) y que se muestra claramente en este manga que logra tocar esa fibra sensible que todos tenemos pero que pocos suelen ejercitar. Una obra creada por Rie Aruga que explora las dificultades que debe afrontar una pareja encallada entre su amor y el “qué dirán” de la sociedad y que nos llega de la mano de ECC Ediciones.

“Fue mi primer amor cuando iba al instituto. Y cuando me reencontré con él iba en silla de ruedas. Ahora vuelvo a estar enamorada de él”

Durante su etapa escolar, Tsugumi Kawana estaba perdidamente enamorada de su compañero y as del equipo de baloncesto Itsuki Ayukawa. Sin embargo, cuando la chica se enteró de que Itsuki estaba saliendo con otra compañera, decidió encerrar sus sentimientos por él en lo más recóndito de su corazón y olvidarle como si de un sueño se hubiese tratado.

Años después, y ya convertida en una joven independiente y profesional del diseño de interiores, Tsugumi se reencuentra con Itsuki en una reunión de trabajo. Pero lo que debería haber sido un reencuentro muy especial para ella se convierte en un shock momentáneo al comprobar que el chico del que una vez estuvo enamorada ahora va en silla de ruedas. Conforme pasan los días y su relación tanto laboral como de amistad se estrecha, Tsugumi empieza a descubrir que todo lo que sentía por ese muchacho enérgico y risueño vuelve a brotar en su pecho, incluso con más intensidad que antes. Porque, a pesar de las dificultades tanto físicas como sociales que conlleva su situación, Itsuki sigue siendo el mismo chico afable de entonces, además de haberse convertido en un arquitecto muy concienciado con las necesidades de accesibilidad universal que necesitan personas que se encuentran en su misma situación. Pero Tsugumi pronto descubrirá que el amor puro que profesa por el muchacho no será suficiente para comprender la realidad en la que vive Itsuki y lo que realmente conlleva estar, comprender y apoyar a una persona en su situación.

Perfect World es un manga creado por Rie Aruga que se comenzó a serializar en las páginas de la revista Kiss (Kodansha) en marzo de 2014. Actualmente sigue en activo con seis tomos recopilatorios. Durante su presentación de novedades en el XXXVI edición del Salón del Cómic de Barcelona, ECC Ediciones anunció que se había hecho con los derechos de publicación de este drama josei. La obra salió como novedad en noviembre del pasado año y actualmente se pueden conseguir los dos primeros tomos en castellano a un precio de 6,95 euros la unidad.

Edición de Perfect World por ECC Ediciones

La versión de Perfect World que nos presenta ECC Ediciones es una edición en formato rústica con una media de 168 páginas en blanco y negro por tomo. El primer volumen acoge los primeros cuatro capítulos de la historia, suficientes para conocer el planteamiento de la misma, a los personajes principales e introducirnos de lleno en un romance atípico para lo que suelen ser las obras de este género. El tomo se cierra con unas palabras de agradecimiento de la autora.

Perfect World

La traducción de la obra la firma Olinda Cordukes Salleras. Ella ha sido la encargada de acercar esta historia a los lectores con un lenguaje sencillo y accesible para que, a pesar de su demografía josei, sea comprensible para todos los públicos. Su traducción se ayuda en gran medida del propio dibujo de Aruga-sensei, que destaca por sus líneas suaves y la expresividad de los personajes.

Perfect World

Conclusión

Como os habréis dado cuenta, Perfect World es un manga que ofrece una historia más adulta y madura que la mayoría de los mangas que copan los número 1 de ventas tanto en Japón como en España y otros países extranjeros. Sin embargo, eso no implica que su historia sea de peor calidad ni mucho menos, sino que simplemente no tiene el tirón o la repercusión que merece. Aún así, quien se atreva a ojear este tomo descubrirá una historia hermosa que realmente hace al lector querer saber más acerca de la relación entre Tsugumi e Itsuki.

Los dos pilares en los que se sustenta esta historia son su trama y el dibujo. La base de la primera es la relación de amistad-amor entre los protagonistas, pero esta se ve fuertemente influenciada por la condición física de uno de ellos. De esta manera, la autora indaga en la realidad de una persona que trata de ser fuerte para valerse por sí misma pero que, sabe, necesita de otros que le ayuden en cada momento para realizar cualquier cosa por muy simple que sea, lo que le hace sentirse una carga para sus familiares y amigos. En contraposición a la soledad que a veces puede acarrear el padecer una enfermedad se encuentran los sentimientos románticos que nacen en el propio Itsuki y que entran en conflicto con sus propias creencias. Es por ello que la llegada de Tsugumi a su vida supondrá un cambio en esta que le hará replantearse algunas cosas. Por otro lado está la muchacha. Tsugumi también debe afrontar la dureza de su realidad al comprobar que sus sentimientos por Itsuki entran en conflicto con lo establecido como “correcto” por la sociedad. Es por ello que debe evaluar con cuidado tanto la calidad de sus sentimientos como los sacrificios que está dispuesta a realizar por el chico.

Perfect World

En segundo lugar se encuentra el dibujo. Este suele quedar en muchas ocasiones en un segundo plano, con bosquejos más simples o directamente sin fondos, de manera que se da todo el protagonismo a los personajes y, sobre todo, a la trama en sí. El diseño de los personajes destaca, como suele ser habitual en el género, por líneas suaves en los contornos y en las expresiones de estos. A pesar de ello, también se encuentran algunas ilustraciones mucho más elaboradas que muestran el auténtico potencial artístico de la autora.

Perfect World es un manga que realmente engancha tanto por su trama como por las características de los personajes. Ahora sólo queda comprobar, conforme avance la obra, si esta mantiene el ritmo y la calidad (incluida la inmersión del lector en el día a día de Itsuki y de los problemas que acarrea su discapacidad física) o se convierte en un romance típico con la salvedad de los problemas diarios de Itsuki.

Perfect World