La editorial Ivréa ha confirmado que se ha hecho con los derechos de los mangas We Never Learn y Blue Seed. Ambos saldrán en junio.

Mediante las redes sociales la editorial Ivréa ha confirmado dos nuevos mangas que se unirán a su catálogo el próximo mes de junio. Se trata de We Never Learn y Blue Seed. Mientras que la primera serie, de Taishi Tsutsui, está abierta en Japón con once tomos a la venta, Blue Seed, de Yuzo Takada, es un volumen único de trescientas sesenta páginas.

We Never Learn tiene como protagonista a Nariyuki Yuiga, un muchacho que se considera bastante bueno en los estudios, pero no tanto como las dos mejores alumnas de su curso: Rizu Ogata y Fumino Furuhashi. La primera es una genia de la literatura y el arte, y la segunda de las matemáticas y la ciencia. En sus especialidades, nadie puede superarlas. Nariyuki está decidido a obtener esa bendita beca vip que le permitirá seguir estudiando en la universidad y no ser una carga para su familia. Sin embargo, el instituto le pone una condición para otorgarle la carta de recomendación que necesita: deberá ser el tutor de las dos jóvenes estrellas, pero no en sus especialidades, sino en aquellas materias en las que no van tan sobradas. De esta forma comienza un divertido e intenso vínculo entre los tres, en el que todos necesitan ayudarse para poder cumplir sus sueños y llegar a sus metas. Claro que, poco a poco, empezarán a saltar chispas y no tardará en formarse un triángulo amoroso que luego pasará a ser un cuadrado, cuando se suba al carro Uruka Takemoto (la genia de los deportes, pésima en todo lo demás) y luego un pentágono, y así sucesivamente…

Blue Seed, por otro lado, está basado -muuuy a grandes rasgos- en la épica mitológica del Ciclo de Izumo, que narra el enfrentamiento del dios Susano-Oh con la serpiente de ocho cabezas Yamata no Orochi, criatura que fue representada hasta el hartazgo en mogollón de mangas y que aquí tiene una nueva versión para tiempos más modernos. Momiji Fujimiya es una estudiante de instituto normal y corriente (en realidad, es la reencarnación de una deidad y vive en un templo, así que más bien es todo lo contrario, pero ya sabemos cómo varían los parámetros de normalidad en estos mangas) que un día es atacada por un hombre de ojos gatunos, pelo verdoso, y unas magatamas (las «semillas azules» del título) en las manos, que no para de llamarle Kushinada a la vez que intenta matarla. Momiji se salva por los pelos gracias a la intervención de un grupo gubernamental que ahuyenta al hombre a tiros. Confundida e intrigada, Momiji busca de dónde le suena el nombre «Kushinada» y descubre que se refiere a una antigua princesa de la mitología cuya sangre tiene el poder de detener a unos monstruos llamados aragami («deidades furiosas») de quien ella sería la reencarnación, y que será el botín de dos equipos rivales que buscarán sacrificarla o protegerla según su propósito. Poco después, la ataca uno de estos aragami y vuelve a entrar en escena Kusanagi, el de las magatamas, ¡pero esta vez intentando protegerla, ya que es un antiguo aragami en busca de venganza! Cuando uno de los monstruos le atraviesa el pecho, Momiji incorpora la magatama a su cuerpo, y a partir de entonces tiene el poder de percibir estos monstruos y presencias macabras. Así, Momiji, Kusanagi y el TAC (Terrestrial Administration Center) deberán forjar una alianza para impedir que las fuerzas del mal consigan resucitar a sus deidades y manden a tomar por culo a la humanidad y sus miles de años contaminando el planeta. Más tarde, vendrán surgiendo amigos y rivales, una hermana gemela que quizás no esté tan muerta como se creía, amenazas cada vez peores y demás elementos sorpresa que se baten y explotan en unas cientos de páginas, además de una historia corta a modo de extra.

We Never Learn

Fuente: Ivréa (1) (2)