ECC Ediciones nos trae en castellano el primer BL de la mangaka Yuu Watase, Sakura Gari. Una historia oscura y llena de resentimiento. ¡Cuidado con los spoilers!

¡Hola talonianos! Han pasado unos meses desde que me pasé por aquí para compartir con vosotros mis impresiones de Mitsumei: Orden Secreta (menudo tomazo, ¿eh?). Y ahora, en pleno verano y con el calor en apogeo, regreso para hablaros de una de las últimas novedades que se ha sumado al catálogo BL en castellano. Se trata de una historia que en un primer momento me atrajo por su autora, de la que yo era seguidora gracias a su obra cumbre, Fushigi Yûgi: El juego misterioso, y a la popular Ayashi no Ceres. ¿Sabéis ya de quién hablo? ¿No? Pues me refiero, ni más ni menos, que a la magnífica Yuu Watase, cuyo estilo de dibujo shōjo me tiene encandilada desde hace años. Al descubrir que se había pasado al BL y que, encima, una editorial española (gracias, ECC) iba a licenciar esa obra en nuestro país, no dudé ni un momento en que tenía que hacerme con ese título. Y ahora, con la salida de su tercer y último volumen al mercado español, vuelvo a BL Section para compartir con vosotros las impresiones (positivas y negativas) que ha dejado en mí esta obra. Una historia que me ha ido dejando un poco descolocada según avanzaba pero que, una vez leído el final y tras comprender su significado global, me ha gustado más de lo que pensaba. Hoy atacamos Sakura Gari: En busca de los cerezos en flor. ¿Me acompañáis?

Sinopsis

Sakura Gari: En busca de los cerezos en flor

La historia se desarrolla en el Tokio de la era Taishō, equivalente a los años 20 del siglo XX en Occidente. Hasta allí llega Tagami, un chico de 16 años proveniente de una familia humilde cuya aspiración es demostrar su valía como ciudadano ingresando en la universidad imperial, algo realmente difícil para la mayoría de las personas. Para alcanzar su sueño, su profesor de la escuela le escribe una carta de recomendación para que sea acogido por un conocido suyo que vive en la capital. Sin embargo, por azares del destino, Tagami acaba en la casa de Saiki Soma, el hijo de un noble con una trayectoria profesional impecable en la gestión de las empresas familiares. Reconocido, admirado y miembro destacado de la élite de la ciudad, Soma acoge a Tagami en su casa para facilitarle prepararse para el examen de acceso a la universidad a cambio de que este le sirva en su mansión.

Conforme pasa el tiempo Tagami y Soma van estrechando su relación, ya que el chico le está muy agradecido por la oportunidad que le está brindando. Sin embargo, Tagami pronto descubre que la imagen pública de Soma es muy distinta a su auténtico yo, ya que en su interior alberga dolor, rencor y secretos que le hacen comportarse de una manera muy retorcida para conseguir sus intereses. Y, sin proponérselo, Tagami acaba descubriendo de la peor de las maneras ese lado morboso, sádico y oscuro de Soma. Algo que removerá los cimientos de la relación de confianza que se había establecido entre ambos y que será el punto de partida para que ambos expresen y demuestren sus peores pecados y remordimientos.

Impresiones

Antes de empezar con la parrafada que os espera he de confesar que no me imaginaba para nada lo que me he encontrado en esta historia. La verdad es que tampoco tenía muy claro qué me iba a encontrar, para qué negarlo, pero para nada me imaginaba esta historia. En solo tres tomos Yuu Watase se monta una movida brutal en la que todo el mundo tiene su lado siniestro, perverso y depravado (porque decir “lado oscuro” es quedarse muy corto). Y a pesar de todas las subtramas que la autora va abriendo según avanza la trama principal, poco a poco va poniéndole un punto y final a cada uno de esos cabos, sin dejar ni uno suelto y haciendo que la obra tenga un sentido global lógico y coherente, de manera que la forma de actuar y los pensamientos de cada personaje están justificados por sus propias historias personales y sus pasados.

Sakura Gari: En busca de los cerezos en flor

Así pues, la trama avanza de tal manera que el día a día que viven los personajes se va entremezclando con el pasado de los mismos. Esto le permite al lector conocer mejor a los protagonistas al tiempo que se hace una idea general de ese pasado que todos tratan de ocultar (porque en su mayoría es chungo) y que, en gran medida, ha modificado su carácter y sus conductas hasta convertirles en lo que son en el momento presente de la obra. Debo decir que las transiciones entre el presente y el pasado están muy bien hechas, de manera que queda muy claro qué momento de la vida de los personajes estamos descubriendo (mayormente por el dibujo). Además, su pasado es el que justifica el objetivo que ansían conseguir los dos protagonistas principales: encontrar a alguien que les perdone por sus pecados y les acepte tal como son, con sus múltiples defectos y “desviaciones”.

En cuanto a los personajes, Watase ha conseguido crear a un reparto de lo más interesante. En un primer momento todos se presentan de una manera muy sincera y amable, dando a entender que son buenas personas. Sin embargo, según avanza la historia el lector va descubriendo que absolutamente todos los personajes (no se salva ni uno) tienen un sinfín de dobleces en su personalidad. Ya no solo por el pasado que ocultan, sino porque todos tienen dos, tres o incluso cuatro caras ocultas que revelan su auténtico “yo”. Tagami es el caso más significativo de un “yo” oculto hasta cierto punto simple. De hecho, su lado oculto es más o menos comprensible y está justificado dada su situación y lo que ha pasado desde niño con su familia de acogida, por lo que no sorprende en demasía. Ahora bien, Soma es el culmen del “me construyo un perfil público simpático y perfecto pero en realidad soy más malo que un demonio”. Realmente es el nuevo cabeza de familia quien lleva el peso de la trama principal, ya que sin él no habría acción, ni misterio, ni Tagami sufriría tanto física y psicológicamente. Son las múltiples caras de Soma las que hacen de Sakura Gari un tomo oscuro muy enrevesado debido, principalmente, a su personalidad, sus deseos y lo mucho que tiene que ocultar para no caer en desgracia. No obstante, y aunque ambos tienen una personalidad más o menos firme (en el caso de Soma más autoritaria), también muestran signos de flaqueza cuando se trata del otro, lo que deja ver su lado humano (algo que, en los momentos en que sucedía, me ha gustado).

En cuanto a la trama, como ya he dicho, es una de esas historias que se van liando y ensombreciendo conforme avanza y te acaba metiendo en una historia de la que no tenías ni idea. Vamos, que a simple vista ni te imaginas lo siniestra y morbosa que va a ser. Y eso, en cierta medida, está bien porque es una manera muy original y fresca de sorprender al lector (aunque este, como en mi caso, puede mostrarse reticente a ciertos acontecimientos que, sin embargo, tienen lógica y sentido en el desarrollo de la historia). Además, el ritmo de la narración no decae en ningún momento, sino que te mantiene en vilo sobre lo que pasará a continuación y, especialmente, sobre cómo se va a resolver todo.

Sakura Gari: En busca de los cerezos en flor

Sakura Gari: en busca de los cerezos en flor es una obra que se presenta casi sola con solo mencionar a su autora. Yuu Watase se ha hecho un nombre en la industria del manga con su arduo y magnífico trabajo a lo largo de los años. Automáticamente eso implica que su obra, más allá de que te guste la temática, su contenido o desarrollo, va a contar a un dibujo de diez. A lo mejor es que yo soy muy fan (que todo puede ser), pero lo cierto es que Yuu Watase tiene un estilo de dibujo muy bien definido. Sus personajes tienen rostros de porcelana delimitados por trazos muy suaves que aligeran el dibujo, sin que resulte basto a la vista, con ojos de mirada intensa que favorecen e implementan su expresividad (tanto en los momentos de alegría como en los de odio e ira máxima, lo cual no deja de fascinarme, porque con el simple trazo de esta mujer los personajes cambian radicalmente su humor de una manera perfectamente creíble). Además, estos cuentan con cuerpos muy estilizados pero que, en general (y salvo excepciones), no están recargados. Más allá de la necesaria ambientación para recrear la época en que se desarrolla la historia, los personajes no abusan de mostrarse excesivamente recargados; incluso cuando su indumentaria lleva más parafernalia de la necesaria, esta está dibujada con tal sutileza que no recarga para nada las viñetas, sino que los personajes siguen manteniendo la ligereza, elegancia y frescura que les caracteriza. Además, el diseño de los espacios donde se desarrolla la historia en cada momento cuenta con un nivel de detalle alucinante. Desde un simple cerezo en flor (o incluso pelado en invierno, su diseño es precioso) hasta la lujosa fachada de la mansión Soma, la ambientación para recrear la época está acorde y en sintonía con los propios personajes.

Llegados a este punto, toca hablar de algo que me gusta mucho pero que, en este caso, me ha generado cierto conflicto interno: las escenas “hot”. Ya sabéis (porque lo he dicho muchas veces) que me gusta muchísimo cuando los protagonistas de un BL demuestran de manera abierta y carnal lo mucho que se quieren. Y lo cierto es que Yuu Watase me ha dejado con la boca abierta en más de una ocasión al comprobar la maestría con la que muestra los encuentros sexuales de los protagonistas. Su estilo de dibujo no deja que se le ponga pega alguna porque es magnífico, sobre eso no cabe duda. El problema viene en el momento en que descubrimos que dichos encuentros sexuales son, en su mayoría, violaciones. Y para remate a un menor de edad. Y por mucho que me guste el dibujo, el saber que se está leyendo una violación a un menor me generó un conflicto muy chungo, porque valoro más la ética y la moral que el dibujo. Conste que respeto el shota (he leído alguna que otra historia y aunque no me apasiona, respeto a quien le guste), pero no es el tipo de historias que más me interesen. De hecho, si Sakura Gari hubiese estado protagonizada por dos adultos, seguramente mi visión a este respecto hubiese sido algo diferente (aunque una violación es una violación sean adultos o niños).

Eso me lleva a preguntarme qué llevó a esta mujer a realizar esta obra, porque podría haber cambiado un poco la edad de Tagami para que no resultase tan chocante a este respecto. Claro que el autor crea la obra que quiere y no se pueden juzgar sus ideas, ya que si no te gusta no estás obligado a leerlo. También es posible que en la época en que se ambienta la historia este tipo de relaciones fuesen normales entre los miembros de la aristocracia y sus sirvientes (muchos sabemos que los japoneses, hasta no hace tanto, consideraban parte de la profesión del profesor educar a los alumnos también en temas sexuales, aunque a nosotros, con nuestra mentalidad abierta de pleno siglo XXI, nos resulte un escándalo o, al menos, nos choque bastante).

Lo que sí es cierto y debo comentar aunque sea de pasada es que el final de la historia me parece muy apropiado (¡cuidado, que van los spoilers!). A pesar de las numerosas cosas malas que han hecho tanto Tagami como Soma, al final demuestran que ambos son humanos y necesitan del apoyo de otro ser humano, de alguien que les escuche, les comprenda y, en cierta medida, les perdone sus pecados para poder continuar con sus vidas y no permanecer atrapados por siempre en su pasado. Es precisamente ese importante paso de aceptación el que hace que al final Tagami acepte todo lo que Soma le ha hecho soportar y lo busque por su propio interés (quizás en un claro ejemplo de Síndrome de Estocolmo); y esa misma confianza y aceptación final del otro es el que les permite aceptar el alejarse el uno del otro para continuar con sus vidas. Un mensaje que me gustó y que me parece muy bueno para cerrar la historia (aunque esta queda abierta, por lo que probablemente estemos hablando de un cierre temporal de la obra).

Por último, como tengo por costumbre hacer, voy a dedicar un párrafo a la edición en castellano de Sakura Gari que ha sacado al mercado ECC Ediciones. He de decir que la editorial ha hecho un gran trabajo con esta historia. Cada uno de los tres tomos está muy cuidado y tiene una calidad que se ve a simple vista (y no porque sea una experta, ¿eh?). El producto final es llamativo a la vista por las portadas. Más allá de eso (que a fin de cuentas no depende de ECC), y a pesar de que hay textos muy extensos, la lectura de Sakura Gari no se hace para nada pesada gracias a la traducción que se ha realizado de la obra. Además, las hojas son de alto gramaje y eso mejora la calidad de la impresión de la obra (que parece una tontería, pero eso de no ver a trasluz la página siguiente/anterior cuando estás leyendo es un factor a tener en cuenta de manera muy positiva, que en el mercado del manga se encuentra cada chapuza que clama al cielo). Así pues, estamos hablando de una obra de calidad destacable y con un acabado muy bueno.

Lo mejor

  • El dibujo de Yuu Watase. Me encanta cómo dibuja esa mujer.
  • Los tomos son contundentes, con más de 200 páginas que dan para mucho en cada tomo.
  • Una historia bien desarrollada en solo 3 tomos.
  • Ese final extraño pero curiosamente apropiado, aunque demasiado abierto.

Lo peor

  • Las relaciones sexuales de los personajes principales. Aunque están muy bien dibujadas y transmiten mucho, el hecho de que sean en su mayoría violaciones a un menor le dan un toque amargo que tiene más que ver con la ética y moral propia que con el propio trabajo de la autora.
  • El final, excesivamente abierto (y no me contradigo con que también me haya gustado. Es una sensación extraña).
Sakura Gari: En busca de los cerezos en flor

Ficha Técnica:

Título: Sakura Gari: En busca de los cerezos en flor
Autores/as: Yuu Watashe
Tipo: Yaoi
Género: Romance, drama
Revista: Rinka
Editorial japonesa: Shogakukan
Editorial Española: ECC Ediciones
Año: 2007-2008/2019
Número de tomos: 3