Descubre las preocupaciones de Galko, Otako y Ojô con el primer volumen de ¡Cuéntame, Galko-chan!, una de las últimas novedades de Fandogamia Editorial.

Hoy os hablamos de uno de los últimos títulos que se han sumado al catálogo de Fandogamia Editorial. Para algunos seguro que se trata de un viejo conocido, ya que muchos descubrimos las andanzas de las tres protagonistas de esta historia gracias a su adaptación a anime (2016). Aún así, seguro que hay otros muchos otakus para los que esta es una serie totalmente desconocida. Se trata de una obra ideada por Kenya Suzuki en la que la experiencia, el aún escaso conocimiento y las muchas dudas que surgen en la etapa adolescente se ponen en boca de un grupo de estudiantes sin pelos en la lengua que hablan abiertamente de múltiples y variados temas en un tono lleno de humor que contrasta con su aún ingenua mente infantil. Hoy os contamos los entresijos del primer tomo de ¡Cuéntame, Galko-chan!

“¿Es verdad que las gals siempre llegan a casa cuando ya ha amanecido?”

¡Cuéntame Galko-chan!

¡Qué difícil es la vida de adolescente! Con tantas obligaciones (¿o no?), tantas dudas y tanto que aprender no sólo a través de los libros. Porque la experiencia y la sabiduría popular son un grado más. Si no que se lo pregunten a Galko, Otako y Ojô, tres grandes amigas que comparten no sólo su día a día, sino también sus conocimientos, sabiduría y experiencia adolescente. Cada una de ellas tiene una personalidad diferente: Galko es una gal muy poco refinada pero que se caracteriza por ser buena gente y popular entre sus compañeros; Otako es una chica aparentemente introvertida y solitaria que no tiene problema alguno en relacionarse con Galko y sacarle los colores cuando le apetece; por último Ojô viene de una familia adinerada y de buenos modales, aunque es un poco bobalicona y muy espontánea. Las tres harán de su vida cotidiana toda una aventura en la que aprender, malentender informaciones y experimentar se convertirá en su diversión personal al tiempo que refuerzan sus lazos de amistad.

¡Cuéntame, Galko-chan! (Oshiete! Galko-chan) es un seinen que comenzó a publicarse en Twitter. Posteriormente pasó a la web de la revista ComicWalker (Kadokawa Shōten) en junio de 2014. Actualmente la obra sigue en activo con cinco tomos recopilatorios a la venta en el mercado nipón.

Sobre el autor

Kenya Suzuki es quien firma esta comedia adolescente de tono desenfadado y gamberro protagonizado por estas tres chicas tan dispares y sin complejos para hablar abiertamente de asuntos personales y de temas (y dudas) de la vida cotidiana. Además de la comedia slice of life Oshiete! Galko-chan (junio 2014-actualidad), entre sus obras se encuentran el drama histórico de dos tomos Rousoku-hime (octubre 2008-diciembre 2010) y el one-shot de ciencia-ficción y fantasía Samuku naru to Kata wo Yosete. Asimismo, Suzuki ha participado en la adaptación animada de Oshiete! Galko-chan (enero-marzo 2016) y la OVA Oshiete! Galko-chan: Natsuyasumitte Hontou Desu ka? (enero 2017).

Edición de ¡Cuéntame, Galko-chan! Vol. 1 por Fandogamia Editorial

¡Cuéntame Galko-chan!

Fue en marzo de este mismo año cuando Fandogamia Editorial anunció en uno de sus populares #FIÉRCOLES que se había hecho con los derechos de publicación de ¡Cuéntame, Galko-chan! en castellano. El tomo que la editorial ha sacado al mercado y que se ubica dentro de su línea Yamanote es una edición en formato rústica con sobrecubiertas a color, en tamaño A5 con unas dimensiones de 21×14,8cm. El primer volumen, que se encuentra a la venta en la web de Fandogamia Editorial y en tiendas especializadas al precio de 10 euros, está compuesto por 119 páginas. Esta primera entrega está compuesta en sí por un prólogo, diecisiete capítulos (cada uno de ellos con diversas minihistorias de diferentes temáticas y con distinta extensión), un apartado denominado “Chorradas” (con más historias que siguen en la línea) que incluye un glosario de términos que aparecen a lo largo de los capítulos y, finalmente, un “Interludio” (que también sigue las pautas de los capítulos anteriores). Además, debajo de la sobrecubierta del tomo hay un conjunto de viñetas extra.

En cuanto a la traducción de ¡Cuéntame, Galko-chan!, esta ha sido realizada por J. Oriol Guinovart. Aunque no es una obra dirigida a todos los públicos ni por su temática ni por su vocabulario, lo cierto es que la traducción es bastante aceptable dado el tipo de historia de la que se trata, ya que los adolescentes tienen una forma peculiar de hablar con un vocabulario determinado (en muchos casos incorrecto o soez pero que les sale solo, qué le vamos a hacer).

Si la historia te llama pero no estás convencido de hacerte con ella, en la web de Fandogamia se puede leer el primer capítulo de manera totalmente gratuita. Además, los primeros pedidos que se realicen a través de la tienda online de la editorial recibirán de regalo una chapa de una de las tres chicas protagonistas.

Opinión personal

¡Cuéntame Galko-chanUno de los grandes atractivos de esta obra para muchos otakus es que entre enero y marzo de 2016 se emitió la adaptación animada de esta serie, por lo que puede que le resulte conocida a más de uno y ese sea el incentivo necesario para acercarse a su original en formato papel. Además, los miniepisodios televisivos calcaron casi a pies juntillas el contenido del manga, por lo que quienes conozcan la historia por su anime sabrán qué les espera en su formato cómic.

 

Ahora bien, hay que destacar que ¡Cuéntame, Galko-chan! no es un manga creado para todos los públicos. Estamos hablando de una obra protagonizada por adolescentes con las hormonas alteradas y en pleno desarrollo, por lo que muestran mucha curiosidad por todo lo relacionado con el cuerpo humano (ya sea propio o del sexo opuesto) y encima no tienen reparos en expresar lo que piensan en voz alta (aunque en ocasiones les dé algo de vergüenza).  Como os podréis imaginar, y dada la presencia física tan dispar de Galko, Otako y Ojô, entre sus dudas existenciales se encuentran muchas referentes a la anatomía física (especialmente femenina) y se refieren a algunos conceptos relacionados con esta temática utilizando un registro muy amplio que abarca desde vocabulario técnico y específico hasta sinónimos vulgares de uso más coloquial (ya os hacéis una idea de a lo que me refiero). A pesar de que la anatomía femenina es el tema estrella del volumen, este cuenta con una variada temática que va mucho más allá y hace incluso referencia a temas de la cultura pop, como Star Wars o Sailor Moon (aunque de pasada).

Las tres protagonistas, Galko, Otako y Ojô, son las encargadas de dirigir la acción de cada capítulo. No obstante, se trata de una historia en la que la participación de personajes secundarios es indispensable. Entre estos destacan Charao, Supoo y Otao, tres chicos tan dispares como las tres féminas pero con la misma mente inquieta y calenturienta, solo que posicionados en el sexo opuesto. Ellos serán quienes den pie a las historias de algunos de los capítulos, en las que terminarán involucradas las tres chicas.

¡Cuéntame Galko-chan!

Un punto a destacar de la obra es la peculiar utilización del color que realiza Kenya Suzuki. Esto se debe a que no aplica color al conjunto de la composición de cada viñeta, sino que selecciona “x” elementos (una chaqueta, un rostro o el fondo de la viñeta) para dar color rayando la superficie que abarca dicho elemento. Sin colorear por completo, esta técnica deja mucho espacio en blanco para el ojo, por lo que no resulta saturante.

Personalmente, ¡Cuéntame-Galko-chan! no es una de mis obras predilectas. Es cierto que es meritoria la naturalidad con la que se tratan ciertos temas que, seamos sinceros, algunos también hemos tratado con amigas y amigos de confianza en nuestra etapa adolescente (aunque no siempre se les da respuesta). Ahora bien, más allá de los temas tratados en sí (algunos de los cuales ni siquiera me había planteado), lo que destaca en ciertos momentos es el lenguaje con el que se habla sobre dicho tema y que, aun siendo cotidiano para algunos, también resulta vulgar (aunque no se usa de manera común, sino en algún momento concreto y aislado). Otro punto negativo que le encuentro a la obra es, precisamente, el aspecto físico de las tres protagonistas. Aunque represente la diversidad, también se utiliza esta característica para estereotipar a las personas en función de su aspecto físico, de modo que algunas de las bromas en clave de humor del tomo vienen justamente facilitadas por este hecho, lo cual puede resultar fácil para el autor aunque no siempre del agrado del lector (como es mi caso). Aun así, la única verdad es que si no se experimenta algo personalmente no se puede opinar sobre ello, por lo que os animo a echarle un vistazo a ¡Cuéntame, Galko-chan! para haceros una idea propia sobre esta obra.