La temporada de anime de primavera de este año nos ha descubierto una pequeña gran joya que no ha dejado a nadie indiferente. Se trata de Sarazanmai. ¡Cuidado con los spoilers!

En este 2019 estamos siendo testigos de varios estrenos de anime que están copando horas y horas de atención tanto de medios como del público en general. Una de esas series que se ha estrenado este año, concretamente en la temporada de primavera, ha supuesto toda una revelación en un sector que últimamente está copado por series que, más o menos, están cortadas por el mismo patrón. Por eso, resulta cuanto menos chocante ver a tres estudiantes de secundaria luchar embutidos en cuerpos de kappa al ritmo de canciones interpretadas por ellos mismos en plena batalla. Toda una genialidad que nos ha llevado a ponerla entre las mejores series de este año (y eso que aún nos quedan muchos estrenos potentes antes de terminar 2019). Hablamos de una obra cuyo título puede resultar muy lioso de pronunciar al principio, pero que pronto consigue conectar con el espectador. Hablamos de Sarazanmai.

¿Qué se cuece en Asakusa’dish?

Sarazanmai

En el conocido distrito tokiota de Asakusa los kappa están a la orden del día. Tanto es así que incluso hay una pequeña plaza escondida en la que se encuentra un dios guardián kappa. Es en este escenario donde, debido a varios asuntos personales, se reúnen los tres protagonistas de esta historia: Kazuki, Toi y Enta. Allí conocen a Keppi, el príncipe del Reino Kappa, quien desea recuperar su condición de soberano tras tener que huir de su reino a causa de una rebelión de las nutrias que le ha obligado a abandonar a sus súbditos. Para conseguir su objetivo, Keppi convierte a los jóvenes en kappas (extirpándoles el “shirikodama”) para que derroten a unos zombies que aparecen en la zona. De esta manera, los chicos pueden recolectar los cinco Platos de la Esperanza con los que, una vez reunidos, podrán pedir un deseo. Pero no todo será tan fácil como parece, pues un par de policías de la zona están al acecho para poner todas las trabas que puedan en el camino de Keppi, Kazuki, Toi y Enta.

Dirigido por Kunihiko Ikuhara y Nobuyuki Takeuchi, el anime Sarazanmai estuvo en antena desde el 11 de abril hasta el 20 de junio de 2019. Once son los episodios que componen esta serie cuya animación estuvo en manos de los estudios MAPPA y Lapin Track. También existe un manga titulado Reo and Mabu: Together They’re Sarazanmai y una novela ligera que amplían aún más este universo.

El mundo kappa

Seguro que muchos de vosotros tenéis alguna idea de qué es y representa el kappa en la mitología japonesa. Pero, para aquellos que no estéis muy familiarizados con estos yokai, aquí os ofrecemos un breve resumen de su significado en el folclore y la tradición japonesa y cómo estos se han adaptado a Sarazanmai.

El kappa es un yokai nacido en el folclore japonés que habita en ríos y lagos y cuya traducción vine a significar “niño de río”. A pesar de que se le considere un demonio, los sintoístas también lo catalogan como un suijin (deidad) del agua, mientras que los budistas los simbolizan como ogros hambrientos. En cuanto a su apariencia, los kappa se han representado tradicionalmente como seres humanoides con forma de rana, rostro de tortuga y la estatura de un niño (perfecta para los tres protagonistas, Kazuki, Toi y Enta). Además, sus brazos están conectados entre sí a través del torso, siendo capaces de deslizarlos de un lado al otro. Esto explica que, a la hora de luchar, Kazuki, Toi y Enta se den las manos formando una sola unidad que rota sobre sí misma capaz de combatir al enemigo. Otra peculiaridad de los kappa es que tienen una especie de calva en sus cabezas. Dicha calva está llena de agua y de ahí es de donde proviene su poder, de modo que si pierden ese agua, pierden sus poderes y pueden llegar a morir. Esto se representa a través de Enta, exactamente en el momento en que le aparece ese cronómetro de vida en su pequeña calva. Para evitar que este trágico desenlace llegue a ocurrir, los kappa pueden cubrir sus cabezas con objetos como cascos o platos para protegerlas, similares a los Platos de la Esperanza que pueden conceder un deseo.

Sarazanmai

En cuanto a su comportamiento, los kappa suelen tirarse fuertes flatulencias, les gusta observar a las chicas a escondidas y disfrutan robando hortalizas que después ingieren. Las leyendas también señalan que uno de los platos favoritos de los kappa son los niños, a los que arrancan el “shirikodama”, una especie de bola ubicada en el ano y que, curiosamente, en la serie es el detonante para la transformación de los protagonistas para las batallas. No obstante, los kappas también pueden llegara empatizar con los humanos, ya que son capaces de hablar japonés y son conocidos por su buena educación. Tampoco resulta desconocido el hecho de que los kappa puedan llegar a hacer tratos con los humanos a cambio de la obtención de algún tipo de beneficio, en este caso, la recuperación del reino de Keppi.

A modo de apunte final, el yokai kappa es venerado en el templo budista de Sogenji, en Asakusa (Tokio), por lo que no resulta tan extraño que la serie localice la residencia de Keppi en el mundo humano en este barrio tokiota tan bullicioso y conocido.

La importancia de estar conectado los unos con los otros

Seamos sinceros. Cuando terminas de ver el primer episodio de Sarazanmai lo primero que se nos viene a la cabeza es «¿Qué es esto?» y nos planteamos si seguir viéndola o no. Y es que el capítulo uno es toda una declaración de intenciones de lo que es esta obra. Una obra alocada y sorprendente que esconde un gran mensaje. No obstante, dicha moraleja no se deja entrever en los primeros episodios, sino que hay que ir avanzando y dejando a la serie que nos muestre la evolución tanto de la trama como de los personajes, ya que la clave de la historia radica en su final, que es donde se resuelve toda su lógica y su razón de ser.

Sarazanmai

Es por ello que no se nos caen los anillos a la hora de afirmar que Sarazanmai es una serie para valientes, pues hay que dejar a un lado los prejuicios y abrirse a todo lo que ofrece este anime. Un anime cuya historia, tal y como hemos mencionado en el párrafo anterior, va pasando de ser algo humorístico al cien por cien a un drama con todas las letras con el que no podemos despegarnos de la pantalla. Lo que comienza siendo una historia sin sentido termina convirtiéndose en una pequeña joya en la que cada pieza del puzle que se ha ido mostrando va encajando perfectamente en el mapa global de la obra hasta llegar a un desenlace que consigue que se te ponga una gran sonrisa en la cara.

La narración de cada episodio es rápida, ágil. Hay que estar atento/a a todo lo que aparece para no perder el hilo en ningún momento e ir enlazando los conceptos que se han mencionado en capítulos anteriores. Así pues, cada episodio se pasa tan rápido que necesitamos el siguiente para conocer más y más cosas. Aun así, los episodios mantienen más o menos la misma estructura, por lo que siguen un patrón muy marcado y definido que sirve de base para ir ampliando la historia de los personajes.

En lo que respecta a los personajes, Sarazanmai puede presumir de tener un elenco heterogéneo, coral y muy bien elaborado. Cada uno de los personajes que aparece tiene sus motivaciones y objetivos, los cuales se muestran perfectamente, no dejando de lado a ninguno y cerrando todas las tramas de cada uno de ellos. A esto debemos sumarle unos diseños muy atractivos visualmente que forman un conjunto idóneo con respecto al carácter de la serie.

Sarazanmai

Uno de los puntos fuertes de Sarazanmai es la fusión que hace de la cultura pop con el folclore japonés, dándole a la obra un toque mucho más original si cabe. Además de mostrar todo lo representativo del distrito de Asakusa, en especial lo relacionado con los kappa y el templo principal de la zona (Sensō-ji), también se exagera de una manera muy cómica el peso que tiene en el país nipón todo lo concerniente al mundo idol.

En otro orden de cosas, y relacionado con el gran mensaje de la serie, a lo largo de la vida conocemos a distintas personas con las que establecemos distintas relaciones, aunque a primera vista pueda parecer que no tenemos nada en común con esas personas. De esas relaciones, unas prosperarán y otras fracasarán en función del tiempo que les dediquemos y de sentimientos secundarios, como el miedo, la envidia, los celos, etc. También habrá veces en las que haremos daño a las personas que más queremos por su propio bien o por el nuestro propio. O incluso llegaremos a pensar en alejarnos de esas personas por temor a que nos traicionen o defrauden. Pero si realmente tenemos un lazo fuerte con esa persona antes o después nuestros destinos volverán a unirse. Quizás lo que tenemos en mente no funcione o no sea el resultado esperado, pero mientras sigamos eligiendo libremente nuestro destino podremos volver a reunirnos de la manera que sea con quien queramos. Porque, aunque pase el tiempo y nos alejemos, los lazos permanecen. Lo importante es estar cuando la otra persona te necesita, no sólo en los momentos buenos.

Por otro lado, Sarazanmai pone de manifiesto que hay veces en las que hay que aceptar lo negativo de los demás para mantener los lazos que nos unen a esas personas. Porque por ser seres humanos, racionales, sociables y con sentimientos es que renunciamos a perder nuestros lazos o conexiones con ‘x’ personas. Porque, nos guste o no, cuando rompes todas tus relaciones con la gente y te aíslas es como si dejases de existir para los demás, como si salieses del círculo de la vida. Porque estar conectado también significa preocuparse por el otro, por sus necesidades, deseos y sueños.

«Hay algo que debo recuperar»

La animación de Sarazanmai es verdaderamente sorprendente desde el primer episodio. Fluida y muy rápida, todo transcurre de una manera muy natural. Asimismo, los colores claros, en especial el rosa y el verde, son la tónica general de la serie (incluso en los momentos de mayor tensión), dándole un toque personal y único. A esto debemos sumarle unos fondos muy atractivos que reflejan a la perfección el día a día en el distrito de Asakusa.

Sarazanmai

No podemos hablar de Sarazanmai y no darle a la banda sonora el protagonismo que merece, pues esta serie es una obra muy musical. Pero no hablamos únicamente del opening y el ending. A lo largo del anime somos testigos de que tanto el equipo de los buenos como el de los villanos tienen una manera muy musical de conseguir sus objetivos empleando canciones que, como no podía ser de otra manera, van acompañadas de su correspondiente coreografía. Se trata de unas canciones que rápidamente se quedan en la memoria tanto por lo divertidas que son como por el mensaje que tienen. Por supuesto, las coreografías son espectaculares y no tienen nada que envidiarle a las que aparecen en ciertos animes de idols (que ya les gustaría a ellos moverse como Mabu y Reo).

Talonianos, si aún no habéis decidido qué anime es el siguiente que queréis ver, no tenemos más que recomendaros Sarazanmai. Estamos seguros de que os dejará con los ojos como platos y con ganas de recrear algún que otro baile. Si por el contrario ya la habéis visto, no dudéis en dejar vuestra opinión sobre la serie. ¡Nos encantaría leeros!


Lo mejor

  • La fusión del folclore japonés con la fantasía y la comedia que caracterizan esta serie.
  • La marcha con que buenos y malos combaten al oponente a ritmo de canciones con coreografía incluida.
  • El mensaje que da de que no estamos solos, sino que siempre existen lazos que nos unen a los demás y que nos hacen necesarios para los demás.
  • La aceptación de la identidad de ciertos personajes, sin prejuicios.

Lo peor

  • Que no haya más variedad musical.
  • Que sólo uno de los protagonistas pague por lo que ha hecho.
  • Aunque nos cuentan su historia, se echan en falta más datos sobre Mabu y Reo.

Ficha Técnica:

Título: Sarazanmai
Estudio de animación: MAPPA y Lapin Track
Dirección: Nobuyuki Takeuchi y Kunihiko Ikuhara
Guión: Kunihiko Ikuhara y Teruko Utsumi
Género: Fantasía, comedia
Inicio de emisión: 11 de abril de 2019
Fin de emisión: 20 de junio de 2019
Número de episodios: 11