Un anime de género harem que comienza con una boda sin saber quién es la novia es el punto de partida de Go toubun no Hanayome.

Hace unos días se anunció la inminente llegada del manga Go toubun no Hanayome a España, una licencia que de momento ninguna editorial ha reclamado. Mientras seguimos a la espera de que se confirme bajo qué sello llegará al mercado la obra de Negi Haruba, hoy nos adentramos precisamente en la adaptación animada de esta comedia romántica co-protagonizada por un estudiante de secundaria y cinco féminas que deberán afrontar su día a día entre libros, exámenes y alguna que otra aventura personal que estrechará sus lazos hasta hacer que, como no podía ser de otra manera, surja la confianza y el amor entre ellos. Un anime de este mismo año (perteneciente a la temporada de invierno, para ser más exactos) que con tan solo doce capítulos ha dejado la trama a medias y con muchas historias personales y grupales aún por mostrar al espectador. ¡Adelante con la reseña!

Haré que aprobéis cueste lo que cueste

Futarō Uesugi es un estudiante de secundaria con una vida un tanto compleja. A pesar de ser un as en los estudios, su difícil situación económica le obliga a compaginar su vida académica con diversos trabajos de medio tiempo con los que ayudar a su padre a saldar las deudas familiares y darle una mejor vida a su hermana pequeña, Raiha. Por ello, cuando su padre le informa de que le ha conseguido un nuevo trabajo muy bien remunerado como tutor de una estudiante de secundaria, Futarō no puede rechazar la oferta. Lo que el chico no sabe es que, en realidad, sus nuevas alumnas serán cinco hermanas casi idénticas físicamente y en sus malas notas, pero cada una con sus aficiones y preocupaciones individuales. En ese momento, Futarō comenzará una dura lucha contra las hermanas para hacerlas entrar en vereda y que acepten tenerle como tutor para mejorar sus calificaciones mientras va descubriendo poco a poco las facetas que identifican de manera única e inequívoca a cada una de las chicas, haciendo que una relación más fuerte que la amistad surja entre ellos.

Dirigido por Satoshi Kuwabara, el anime Go toubun no Hanayome estuvo en antena desde el 10 de enero hasta el 28 de marzo de 2019. El estudio de animación Tezuka Productions fue el encargado de firmar este proyecto basado en la obra original de Negi Haruba que, con diez volúmenes en el mercado nipón, aún sigue en activo en su país de origen en las páginas de la Weekly Shōnen Magazine de la editorial Kodansha, donde comenzó a publicarse en agosto de 2017.

“Si mis hijas no aprueban los exámenes parciales, esperaré tu renuncia”

Como os podréis imaginar partiendo de la idea de que la serie está protagonizada por un chico y cinco chicas, todos en edad adolescente, Go toubun no Hanayome es una serie tipo harem tratada desde una perspectiva no nueva, pero sí diferente a lo que solemos estar acostumbrados cuando nos referimos a este tipo de historias (y que en su mayoría suelen ir asociadas al concepto ecchi). El mayor punto a su favor que tiene esta serie es que no se trata de un anime harem de mal gusto o soez, sino que juega muy bien con la atracción de las chicas por el protagonista masculino sin priorizar dicha atracción y sin ponerlas en situaciones excesivamente comprometedoras o que dejan al descubierto más piel de la deseada o debida. Justamente la ausencia de ecchi es la que permite enfocar los doce capítulos desde una perspectiva más realista y humanizada (salvando las excepciones típicas del anime) que otras obras del mismo género. Claro está que no faltan los encuentros casuales o fortuitos entre el protagonista con alguna de las hermanas (o con varias a la vez) que harán que surja entre ellos ese amor mal disimulado pero palpable (que por norma general asalta primero a las chicas mientras el chico se hace el desentendido, y en este caso no hay ninguna excepción). Además, ese toque humorístico que presentan algunos personajes o situaciones hacen que la historia fluya con mayor naturalidad y sin cargarla en exceso de dramatismo, lo cual aligera bastante los episodios hasta el punto de hacerlos amenos y entretenidos, sin aburrir en exceso al espectador.

En cuanto a los personajes, estos son demasiado típicos y tópicos. En primer lugar está el protagonista masculino, Futarō, quien tiene sus propios objetivos (conseguir que las chicas estudien para aprobar sus exámenes y ganar con ello una buena suma de dinero para saldar deudas). Un chico frío, serio y hasta cierto punto distante que poco a poco se va ablandando hasta convertirse en compañero, confidente y cómplice de los proyectos, intenciones y sueños de las quintillizas. Y que, como no podía ser de otra manera, parece ajeno a los sentimientos que está despertando en las chicas. Luego está su hermana pequeña, Raiha, una niñita adorable del montón por la que cualquiera haría cualquier cosa porque tiene una dulzura irresistible. Y en último lugar están las quintillizas, todas ellas diferentes no solo en forma de ser (la cabezota y orgullosa que trata de ocultar su timidez y fragilidad poniendo distancia, la responsable que carga con todo sobre sus hombros para proteger a las demás, la tsundere, la que siempre está alegre y anima al resto, la tímida pero aplicada), sino también en su físico (motivo por el cual pienso que Futarō es más tonto de lo que parece, ya que le cuesta identificarlas de manera individual). Clichés tan vistos que merece la pena explayarse mucho más en este apartado.

Lo que sí merece una mención es el hecho de que, a pesar de los clichés de las personalidades de los personajes, estos conservan una identidad única e inalterable que se mantiene a lo largo de los capítulos. Con esto me refiero a que a pesar de que las cinco hermanas empiezan a desarrollar de manera individual sentimientos por su joven tutor, cada una de ellas mantiene en primer lugar el amor que sienten las unas por las otras, no dejando que un chico destruya esa confianza y unidad familiar que han mantenido intacta durante tantos años. Según van madurando cada una de ellas comienza a decantarse por algo en concreto, ya sea un interés cultural, deportivo o profesional. Un sueño de futuro que tampoco se ve alterado por la presencia de Futarō en sus vidas, demostrando que es posible ser un personaje femenino y desarrollar una vocación personal y profesional sin tener que renunciar a ella por un chico o buscar su aprobación explícita. Un elemento que me ha agradado y que se agradecería que apareciese en más obras, ya que es bastante cansino ver siempre en este tipo de obras que las chicas deciden abandonar todas sus ambiciones simplemente para estar con el chico que les gusta.

En lo que respecta a la animación, ni fu ni fa. Es pasable pero sin tirar cohetes. Claro que para el tipo de historia que narra tampoco es necesario tirar de grandes efectos o de una agilidad narrativa pasmosa como requieren otro tipo de series, sino que con una animación fluida que no detenga la trama en ningún momento es más que suficiente. Y eso lo cumple Go toubun no Hanayome. La narración también es pasable. Lo más destacado de esta es la alternancia entre el pasado que compartieron Futarō y su futura mujer junto a sus hermanas (que se muestra como si fuese el presente de la obra) y ese presente real que constituye el momento de la boda (que se muestra como un futuro aún lejano y para el que hay que saber más hasta poder llegar).

Por último, la serie cuenta con una banda sonora igualmente pasable (realmente no hay nada destacable de este anime más allá de la manera en que se plantea la historia del harem). El opening resulta lo más colorido por esa mezcolanza que supone aunar a las cinco hermanas cantando al unísono y mostrándose como posibles candidatas a mujer del protagonista masculino. Además, cuenta con una vivacidad y musicalidad propia de los shōjo a pesar de su categorización como shōnen, lo cual resulta bastante llamativo.

Aunque no la considero una de las mejores series de 2019, sí que me ha gustado resaltar esas cualidades que hacen de Go toubun no Hanayome un anime distinto y entretenido de los que estamos teniendo la oportunidad de descubrir este año. Un anime que sobresale un poquito del montón pero sin llegar a despuntar o a brillar con luz propia pero que se presenta como una buena opción para pasar un rato entretenido disfrutando del anime. Y vosotros, ¿qué opináis?


Lo mejor

  • La ausencia de ecchi.
  • Que desde el principio se sepa que Futarō termina casándose con una de las hermanas y el misterio radique en descubrir con cuál de las cinco.
  • Que las quintillizas mantengan vivos sus sueños y aspiraciones de futuro sin abandonarlos por la aparición de un chico en sus vidas.
  • La historia se desarrolla en una temporada de pocos capítulos.

Lo peor

  • Demasiados clichés en las personalidades de los personajes y en ciertas situaciones argumentales.
  • Que no potencia más sus puntos fuertes, de manera que termina siendo del montón.
  • Que Futarō no despunte un poquito más de manera individual y termine siendo un chico prototipo del género harem.
  • Que el protagonista esté predestinado a reencontrarse con una de las protagonistas por una relación cuando eran niños.

Ficha Técnica:

Título: Go toubun no Hanayome
Título original: Go-Tōbun no Hanayome
Estudio de animación:  Tezuka Productions
Dirección: Satoshi Kuwabara
Guión: Keiichirō Ōchi
Género: Comedia romántica, harem
Inicio de emisión: 10 de enero de 2019
Fin de emisión: 28 de marzo de 2019
Número de episodios: 12