La adaptación animada del manga Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba se ha convertido en una de las series más importantes de este año.

Hoy reseñamos uno de los animes más destacados tanto del año como de la temporada de primavera de este 2019. Una adaptación animada de gran calidad gracias a la magia del estudio Ufotable que, haciendo gala de su buen hacer y de su experiencia, ha dado vida a unos personajes llenos de fuerza de voluntad y con una historia muy interesante por contar. Una obra que tira de historia, folclore popular, mucha fantasía y un toque oscuro que, junto a una animación soberbia y una banda sonora de las mejores que se han escuchado en mucho tiempo, hacen de esta una serie imprescindible de este año. Hoy nos centramos en Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba.

«Eres mi familia y no pienso abandonarte»

Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba

Tras perder a su padre, Tanjiro Kamado se convierte junto a su madre en un apoyo imprescindible de su numerosa familia. Siendo el mayor de cinco hermanos, Tanjiro pasa sus días bajando desde la montaña (donde vive en una modesta casa) al pueblo para vender carbón, leña o lo que se preste para sacar un dinero con el que mantener y alimentar a su familia. Querido por todos gracias a su bondad, su gran corazón y su carácter apacible y trabajador, su vida experimenta un giro radical el día en que descubre que su familia ha sido asesinada a manos de un demonio. A pesar del shock inicial, Tanjiro se da cuenta de que su hermana pequeña Nezuko sigue con vida, aunque a un alto precio: la joven ha sido transformada en un demonio con sed de sangre humana.

Completamente convencido de que su adorable hermana Nezuko sigue en el cuerpo de esa chica que le mira con ojos demoníacos, y con la esperanza de devolverle su humanidad y vengar la muerte de su familia, Tanjiro accederá a convertirse en un Cazador de demonios (o Guardián de la Noche). Sin embargo, combatir a esos seres sedientos de sangre no es tan sencillo como podría parecer, ya que todos actúan y responden por orden de su creador, el mismo que dejó así a Nezuko: Muzan Kibutsuji.

Creado por Koyoharu Gotōge, Kimetsu no Yaiba es un manga que comenzó a publicarse en las páginas de la revista Weekly Shōnen Jump, de Shūeisha, en febrero de 2016. Con dieciséis tomos en el mercado nipón, la obra se edita en España bajo el sello de Norma Editorial. Esta historia ya fue animada por el estudio Ufotable en la película Kimetsu no Yaiba: Kyōdai no Kizuna, contando igualmente con la dirección de Haruo Sotozaki.

Un espectáculo audiovisual y narrativo

La adaptación animada del manga Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba es un claro ejemplo de que si se quiere se pueden hacer las cosas no bien, sino muy bien. El desarrollo de la historia es ágil, dándole a cada instante la importancia que se merece. Incluso en las partes más tranquilas la serie consigue que estemos pendientes de todo lo que ocurre en pantalla gracias a unas dosis de humor que reflejan muy bien el carácter de los personajes.

En relación a los personajes, una de las principales características que pone de relieve la serie es la humanización de los mismos, especialmente en el caso de los oni. Los demonios, presentados y definidos por el propio Tanjiro como “seres tristes”, demuestran un anhelo doloroso de lo que una vez fueron, de esa humanidad que perdieron. Seres que matan por necesidad u obligación pero que sufren por ello gracias a esos antiguos sentimientos humanos que permanecen en ellos. Esto se ve especialmente en su añoranza por los lazos familiares, una necesidad de la que incluso el principal enemigo a batir, Muzan Kibutsuji, hace gala. Al mismo tiempo, y de manera paradójica, se muestra a los Cazadores de demonios (humanos) como seres faltos de humanidad y de empatía hacia los demonios. Se dedican a ejecutar con perfección marcial su labor de erradicar el mal que representan los demonios, pero no se paran a meditar acerca del sufrimiento de estos, cosa que sí hace Tanjiro y que le hace especial (para eso es el protagonista). De esta manera, resulta llamativa la inversión que el autor de la obra original ha realizado al humanizar a los demonios y deshumanizar a los humanos. Curioso y de vital importancia para el desarrollo del argumento, según se ha mostrado hasta el momento.

Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba

La animación de Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba sólo puede describirse como soberbia. A pesar de que al principio puede parecer que la animación por ordenador ha sido añadida con calzador, lo cierto es que conforme avanzan los capítulos esta casa perfectamente con el desarrollo de la historia. Ágil, fluida y de gran calidad, Ufotable se ha lucido de lo lindo al dar a luz una serie en la que la trama y la animación van de la mano, sin quitarse protagonismo o sin restarle valor la una a la otra. La acción de los episodios transcurre de una manera muy natural y activa. De hecho, la recurrente acción (con sus coreografías de lucha que no dan tregua al espectador) combinada con los escasos momentos de calma para los protagonistas crean un conjunto que hace que la obra sea increíblemente amena y rápida, de modo que el espectador se bebe capítulo tras capítulo sin apenas darse cuenta.

No es posible hablar de Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba sin mencionar su magnífica banda sonora, obra de Yuki Kajiura y Go Shiina. El acompañamiento musical supone un complemento de lujo para esta obra, ya que sus variadas melodías, siempre en consonancia con el tipo de relato que acompañan, implementan el valor de cada escena, de cada secuencia, creando un efecto aún más absorbente que introduce al espectador en una historia de la que le gustaría ser, más que espectador, partícipe. Gracias a las diversas variaciones de los temas musicales, estos hacen que cada momento que se vive sea único y que cada combate sea épico.

Talonianos, no se nos caen los anillos al afirmar que Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba es uno de los animes más importantes de este año gracias a un estupendo y cuidado trabajo por parte de todas las personas implicadas en el proyecto. Un proyecto que debéis ver si no le habéis dado una oportunidad. No os va a dejar indiferentes.

Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba

Lo mejor

  • La animación.
  • Banda sonora espectacular y única.
  • Diseño de personajes a la altura.

Lo peor

  • El lado ligón de Zenitsu. Al principio hace gracia, pero a medida que avanza la historia puede resultar tremendamente exasperante.
  • El arco final de la serie se hace extremadamente largo.
  • La inclusión de elementos 3D en entornos 2D no termina de quedar del todo bien.

Ficha Técnica:

Título: Guardianes de la Noche
Título original: Kimetsu no Yaiba
Estudio de animación: Ufotable
Dirección: Haruo Sotozaki
Guión: Ufotable
Género: Aventuras, sobrenatural, histórico, drama
Inicio de emisión: 06 de abril de 2019
Fin de emisión: 28 de septiembre de 2019
Número de episodios: 26