Ana María Caro, traductora de Ediciones Tomodomo, nos explica los entresijos del arte de la traducción de mangas japoneses al castellano.

Durante el pasado 25 Manga Barcelona, Tallon4 tuvo la oportunidad de charlar un rato con Ana María Caro, Doctora en Narrativa Audiovisual conocida por su trabajo como traductora en los títulos que saca al mercado Ediciones Tomodomo. Aprovechando la visita de Aya Kanno al evento, le hemos preguntado no sólo acerca de su trabajo, sino también sobre lo que significa para ella Réquiem por el rey de la rosa. Esto es todo lo que nos contó.

Tallon4: ¿Cómo surgió la idea de hacerte traductora?

Ana: En realidad yo siempre había estado entre dos tierras, como la canción de Héroes del Silencio. Cuando salí del instituto quería ser dibujante de manga (risas). Era una ilusa. Quería ser dibujante de manga, eso es verdad, y quería estudiar japonés. Me habría encantado hacer traducción de japonés desde el principio. Pero donde se hacía traducción entonces era en Granada, no había japonés más cerca de mi casa. O en Sevilla, que también había japonés. Entonces escogí mi segunda opción que era Comunicación Audiovisual y por las tardes iba a las clases de japonés, que no es traducción, pero como tenía que elegir… Lo peor que tengo es que me gusta todo, todo me interesa, es horrible. Y me ha resultado muy difícil elegir. Después conocí a Alina, surgió lo de hacer Tomodomo y ella me dijo “Ana, tu sabes japonés, ¿quieres traducir?”. Y yo “este es mi sueño, el sueño de mi vida. Vámonos”. Cuando estaba en el instituto, que no había scanlation, se ponían las traducciones completas en texto. Y como yo era tan friki y no había tiendas cerca, los mangas que no habían salido en España y pero tenían traducciones en inglés, yo me leía las traducciones sin ver el manga. Ayashi no Ceres me lo leí entero en traducción. Y yo, de hobby, lo traducía de inglés a español. No para publicarlo, sino por mi propio placer de buscar las palabras… Siempre me ha gustado también escribir. No sé vosotras, pero cuando sales del instituto no lo tienes nada claro. Incluso más mayor tampoco.

T4: Y muchas veces tienes muchos intereses y no sabes por cuál decantarte…

Ana: Claro, y no pasa nada. Y a lo largo de la vida tus intereses van cambiando también, es todo una carrera lineal. Creo que es como lo del amor romántico, una cosa un poco idealizada. Entonces tuve la oportunidad de ello, estaba sin trabajo, así que nos metimos ahí. Y la verdad es que a mí lo de traducir me encanta, lo que pasa que como trabajo para vivir de freelance es dificilillo.

Ran y el Mundo Gris

T4: No es tan fácil encontrar un trabajo que guste y que vaya bien.

Ana: Exactamente. Muchas veces encuentras un trabajo que te gusta y el trabajo se convierte en obligación. Y si estás todo el día trabajando, aunque sea en lo que te guste, te quemas. Yo sé que soy muy, muy afortunada, pero aun así… Precisamente porque te gusta mucho, lo quieres hacer bien y no quieres perderlo te metes en una dinámica que puede ser súper destructiva y hay que tener cuidado. Así que a cuidarse (risas).

T4: Aparte de traducir, ¿en qué más consiste tu trabajo? ¿Cómo es tu día a día?

Ana: Siempre intento irme fuera de casa a traducir. Me voy muchas veces a la biblioteca municipal porque en casa se me cae la casa encima. Estás traduciendo todo el día encerrada, no hablas con nadie… Entonces si me voy a la biblioteca tengo un horario porque al mediodía cierra y tengo que descansar. Si no entras en una dinámica de trabajo permanente que no es saludable. Así que cierra la biblioteca, me voy a mi casa, como, descanso, leo (porque me gusta mucho leer), vuelvo a la biblioteca, sigo traduciendo hasta las ocho o nueve de la noche, me vuelvo a mi casa y ya descanso. Más o menos eso es lo que hago. E intento cogerme un día libre a la semana que no sea nada de trabajo, sólo para salir a pasear, quedar con alguien, leer… Antes que llevaba las redes siempre dedicaba una hora al día a mirarlas, trabajo de community manager (risas), pero ahora las lleva Berta. También intento ayudar a Alina en todo lo que puedo, o si me toca revisar una traducción, que eso es con el PDF ya hecho, yo lo reviso. O si hay que decidir algún título… Pero eso ya son cosas más raras, si vamos a publicar un título nuevo hay que decidir el título, no sé qué no sé cuántos, pero normalmente son todos los días igual. Así que no tengo mucho más que contaros al respecto (risas).

Pájaro que Trina no Vuela

T4: Hasta ahora, ¿cuál ha sido el tomo o la serie más difícil que has tenido que traducir?

Ana: Yo creo que es Saezuru Tori wa Habatakanai, es decir, Pájaro que trina no vuela. Básicamente porque tiene mucho texto, hablan en japonés de la yakuza que es como si fuera jerga y al traducirlo al español intento que sea también jerga, además tiene humor, que a Yashiro hay que darle la retranca suya, tiene amor, que también lo dice de una manera muy retorcida en japonés… Es difícil en los dos sentidos, en el japonés y en el español. Porque a Richard (Réquiem por el Rey de la Rosa) me costó cogerle el tono al principio, pero una vez que hice los primeros tomos ya me salía bastante más fluido. Porque quieras que no el lenguaje de época lo escuchamos más que el lenguaje jerga, está más visto, el de jerga tiene que estar más actualizado, saber si existe esta palabra, si se usa esta palabra…

T4: ¿Cuál fue el tomo más fácil de traducir?

Ana: Amor es cuando cesa la lluvia (Koi wa ameagari no you ni) era muy facilito porque  los tomos eran muy finitos y hablaban poco. Es muy visual, los personajes no hablaban mucho y los tomos los hacía muy rápido, era una serie facililla. Y con El Pupitre de al lado (Tonari no Seki-kun) también, es muy visual… Aunque El Pupitre de al lado es más difícil porque a veces solo hay un diálogo pero es el diálogo clave. También hay humor y tienes que darle la chispita. Entonces yo diría que Amor es cuando cesa la lluvia era más facilito, aunque cuando se ponían en modo profundo también tenía tela la cosa, pero normalmente era facilita.

T4: ¿Y con el que más te has divertido?

Ana: Con todos, yo que sé (risas). Con los de Jackass!. Con los tomos yaoi con humor me lo paso muy bien. Con Jackass! me lo pasé muy bien y con Merry Checker también me lo he pasado muy bien.

Jackass! ¡Se mira, pero no se toca!

T4: Actualmente, ¿cuál es la principal obra de vuestro catálogo que desde el principio pensasteis que teníais que tenerlo aunque costase más tiempo?

Ana: Por parte de Alina los de Yuhki Kamatani (Sombras sobre Shimanami, Shonen Note).

T4: Alguna vez has mencionado que como traductora te duele mucho todo lo que se pierde en el proceso de traducción. De hecho, con Moto Hagio (Catarsis, ¿Quién es el 11º pasajero?) has dicho que te duele muchísimo porque es muy lírica y al traducir pierdes mucho de su expresividad. Para alguien que no sabe cómo es la traducción del japonés la castellano, sino que directamente accede al título en castellano, ¿se pierde más en cuanto a sentido de las expresiones, en cuanto al contexto, o simplemente es que al no haber una palabra exacta en castellano cuesta más reformular esa expresión y no queda igual? ¿O realmente se pierde significado propio de la obra?

Ana: Lo que se pierde es ambigüedad. Lo que yo he dicho que me gusta en la charla con Aya Kanno es que deja mucho espacio para que lo rellenemos nosotros. El japonés es un idioma que muchas veces es ambiguo, no se moja, y muchas cosas las deja a la interpretación tuya. Y cuando yo traduzco tengo que dar una interpretación. Solo. No puedo darlas todas porque es imposible y no se entendería. Algo que se entiende en japonés, que se intuye en japonés, no se traslada de la misma forma al español. En castellano te tienes que mojar más. Pero eso pasa con todos los idiomas, en realidad. Es una cosa que engloba un conjunto muy grande y tú tienes que coger una parte. Lo demás no es que se pierda, pero deja de estar en un segundo plano mientras que en japonés tiene un significado más amplio. Tiene un espacio más grande para completar, el margen que tú rellenas es más grande. Cuando tú tienes un margen más grande que rellenar te metes más, porque hay más parte tuya metida ahí dentro, entonces te implicas más en la obra, por decirlo de alguna manera.

Amor es cuando Cesa la Lluvia

T4: En relación a esta pregunta un traductor, aparte de la traducción, ¿qué más aporta a la obra para el lector?

Ana: Esto es como la leche desnatada, que le quitas la nata y con la nata le quitas vitaminas y le tienes que meter nutrientes, calcio y vitaminas. Los mangas traducidos, aunque a mí me duela, no son iguales que los originales. Cada traductor le mete sus vitaminas, su calcio y lo que sea. A ti te puede gustar más de una marca o de otra, o que tenga unos nutrientes o no. Eso ya depende de los gustos. Cada traductor tiene su estilo y lo que le gusta a una persona como lector puede no gustarle a otra. Yo intento hacerlo de la mejor manera posible, pero incluso así puede que haya alguna persona que prefiera otro tipo de traducciones porque yo me mojo más, meto una interpretación propia concreta. Otras personas lo dejan más ambiguo, pero al dejarlo más ambiguo se entiende peor. Depende de lo que prefiera el lector. Yo me mojo mucho, meto mucha sal y mucha pimienta. Es decir, mis traducciones están muy especiadas porque intento acercarme lo máximo posible al sabor original. Prefiero pasarme que quedarme corta. Es más o menos lo que yo hago.

T4: En la conferencia has señalado que para realizar la traducción de Réquiem por el rey de la rosa (Baraou no souretsu) consultas textos originales. ¿Cuánto tiempo te lleva traducir un tomo¿ En el caso de Réquiem por el rey de la rosa, ¿cuánto más tiempo puede ser?

Ana: Depende muchísimo del tomo. Los tomos fáciles los puedo hacer en una semana de sobra. Los tomos difíciles me puedes llevar tres semanas. Puedo decirte que Pájaro que trina no vuela me lleva tres semanas, pero el tomo cinco, que la mitad era “tema”, pues tardé menos, lógicamente (risas). Depende un montón.

Réquiem por el Rey de la Rosa

T4: ¿Cómo ha sido esa carga de trabajo de sacar dos tomos de Réquiem por el rey de la rosa para 25 Manga Barcelona?

Ana: Yo llevo trabajo adelantado. Sé lo que tengo que traducir, entonces voy uno detrás de otro, así que no se me acumuló. Sé que cada mes hay que hacer tal o cuál y lo voy haciendo y Alina lo pone según se puede sacar.

T4: Desde tu punto de vista de traductora, ¿qué personaje es el que más te gusta o más te aporta dentro de Réquiem por el rey de la rosa o de cualquier otra obra?

Ana: Yashiro (Pájaro que trina no vuela) me da mucho juego, me gusta mucho traducirlo porque tiene mucha retranca. En Merry Checker Shio también da mucho juego porque le puedes dar un estilo muy propio. Además, como escribe en blog, a la parte narrada le he podido dar un estilo más literario, que eso para mí es muy divertido. Si se supone que escriben bien pues vamos a hacer que escriban bien.

>> Réquiem por el rey de la rosa, en general, es muy divertido. Una cosa que no he dicho, buscando el tono del manga fue como “¿qué hago?”. Esto es manga actual de una obra del siglo XVI, de cuando Shakespeare, ambientada en el medievo. ¿Cómo hablan? ¿Como en el siglo de oro?  ¿Como en el Medievo? ¿Como ahora? Es un poco mezcla y lo difícil de eso fue encontrar el punto medio. Estuve leyendo a Cervantes, cogí alguna palabrilla de allí, pillo el tono. En general eso es lo divertido de Réquiem por el rey de la rosa, porque en realidad todos los personajes tienen más o menos el mismo registro. Richard tiene más retranca, entonces es más divertido de traducir.

Aya Kanno

T4: Entonces, hasta que empezaste a traducir Réquiem por el rey de la rosa, ¿cuánto tiempo te llevó?

Ana: Lo hice sobre la marcha. Conforme voy traduciendo voy leyendo. He dicho que descanso cuando llego a casa, ¿verdad? Pues me pongo a leer (risas). Porque leía las Novelas Ejemplares de Cervantes, o sea que en realidad no descanso, era mentira (risas). Pues eso, me puse a leer a Cervantes y gracias a eso le he cogido cariño.

>> Volviendo a la pregunta de antes yo creo que Richard, porque es Ricardo III y la gracia de Ricardo III en la obra de Shakespeare es la retranca que tiene, que está haciendo una cosa y diciéndote la contraria. Hay mucha gente a la que le gusta la viñeta en que están los dos, cuando están en la casa, que Richard le dice a Henry “Jamás me habían soltado tal monserga en la vida” o algo así. Pues ese bocadillo lo he visto retuiteado en dos o tres personas que lo han puesto en Twitter en plan “esto me encanta” (risas). Y esa es un poco la retranca de Richard.

T4: Para ti, ¿qué supone Réquiem por el rey de la rosa tanto personalmente como dentro de tu posición de traductora en Ediciones Tomodomo?

Ana: Como traductora yo quiero a todos mis hijos por igual. Ahora, personalmente, yo me identifico muchísimo con Richard. Se me ha olvidado decirlo, mucha gente habla de que es una obra muy trágica y que sufre mucho, pero a mí me gusta eso porque dices “pues no soy yo la única que pasa por mierdas”. Es decir, cuando lees cosas en las que todo el mundo es feliz y tú estás jodida dices “¿esto qué es?”. Pero si estás jodida y lees historias de otra gente que está jodida un poco te consuela, aunque sea mal de muchos, consuelo de tontos. Es decir, vale, pues no estoy sola. A mí Richard me gusta en eso, porque en momentos que estamos más de bajón o me han pasado cosas o lo que sea la he leído y me ha consolado en ese sentido. Ver cómo Richard sigue para adelante y pasa página y todo eso a mí me ha ayudado bastante.

¿Quién es el 11º pasajero?

T4: En cuanto a las nuevas licencias, una de vuestras premisas era traer a autores nuevos y no repetir, pero Moto Hagio es la excepción que confirma la regla.

Ana: Puede que a partir de ahora haya más excepciones. Esa era una premisa porque, por ejemplo, de BL se habían publicado muy pocas cosas. Lo fácil era coger a Asumiko Nakamura (En la misma clase, Sorano y Hara) y sacar todo lo de Asumiko Nakamura, o coger a Kou Yoneda (Pájaro que trina no vuela) y sacar todo lo de Kou Yoneda. Pero cuando no había más oferta decidimos centrarnos en obras. Ahora que la cosa se está diversificando igual cambiamos y podemos sacar más de otra autora que ya tengamos en catálogo, pero porque el mercado ahora es más amplio y no tiene sentido que conservemos reglas que a lo mejor teníamos antes. La cosa puede evolucionar.

T4: Entonces, ¿a lo mejor vemos algún tomo más de Scarlet Beriko o de Junko?

Ana: Puede ser, sí. La editorial que saca primero suele tener preferencia sobre el autor, suelen avisarte sobre las obras de ese autor que están ofreciendo y ellos se benefician porque peleamos entre nosotros para que subamos precios. Puede ser que traigamos más de los mismos autores. De Moto Hagio, igual que de Yuhki Kamatani (Shonen Note), hemos sacado más de una cosa porque son autoras que gustan mucho. Era una regla, digamos, escrita en piedra (risas). Se podía romper.

T4: Por ahí también va lo de Mother’s Spirit, ya que sacasteis el primer tomo.

Ana: Sí, pero este es más como continuación, empezó como un tomo único y ahora es serie.

T4: Para terminar, el manga de Itoshi no nekokke (Mi lindo minino) es tu favorito y habéis tardado cinco años en publicarlo. ¿En qué momento decidisteis que este manga que, siendo tu favorito, podía tener salida en el mercado?

Ana: No es un problema de salida, el problema es que está abierto. Hay gente que quiere mangas cerrados. Las series cerradas venden mucho mejor. Los tomos únicos venden mejor que las series y las series cerradas venden mejor que las series abiertas. Itoshi no nekokke es una serie abierta. A lo mejor tú publicas todo lo que ha salido y todo el mundo se lo compra, pero como hay tantas novedades, si el siguiente tomo ya es el tomo 6 y tarda dos años en salir la gente se olvida de esa serie y se va a otra. Entonces eso ya se convierte en una serie carga, en un problema. Con las novedades que hay la gente se va olvidando, tú vas cambiando también de gustos y ya no lo compras más. El problema es que la serie esté abierta. Por eso Alina no la quería, pero yo sí (risas).

Desde Tallon4 queremos agradecer a Ana María Caro el tiempo que nos ha dedicado y su amabilidad para contestar a todas nuestras preguntas.