Tsuta Suzuki y Ediciones Tomodomo nos acercan Merry Checker, una obra en la que un oficinista muy observador y un escritor muy ingenuo inician una relación gracias a su afición como blogueros. ¡Cuidado con los spoilers!

¡Muy buenas talonianos! ¡Y feliz año nuevo! Espero que hayáis comenzado el 2020 con muchas energías y con muchas ganas de descubrir nuevos mangas de todos los géneros y en especial de boys love (que para eso os ayudo yo encantada). Hoy le voy a dedicar este BL Section a un manga que me traje de recuerdo de 25 Manga Barcelona (junto con Tequila Sunrise y una buena montaña de mangas, figuras y merchandising de mis series favoritas). Se trata de un tomo único que en realidad es spin-off de otro manga pero que se puede leer de manera individual sin problemas. Una historia que me pareció muy divertida en su momento por la forma de ser de los personajes, en especial uno de ellos, y por cómo trata el tema del “primer amor” o “amor a primera vista” en la etapa adulta de la vida (nada que ver con los impulsos hormonales de los adolescentes, aunque eso no implica que no haya tensión sexual de por medio entre los protagonistas). Una historia que explora las relaciones amorosas desde un punto de vista más maduro (e incluso objetivo) a través de dos hombres con sus vidas hechas y profesionalmente asentados que, no obstante, no durarán en vivir una “adolescencia adulta” junto a esa persona que les atrajo en un primer momento a través de Internet y que, en persona, les terminó de fascinar. Hoy nos adentramos en la historia de Merry Checker para conocer los puntos fuertes (y no tan fuertes) de esta obra que firma Tsuta Suzuki y que nos llega en castellano de la mano de Ediciones Tomodomo.

Sinopsis

Shiomi es un oficinista formal, estricto en su trabajo, serio y un poco borde que tiene un hobby que nadie conoce: él es el administrador de un blog en el que disfruta analizando a la gente de su alrededor o con la que se cruza y despellejando (con alguna pincelada de humor y buen rollo) a todo el que se le pone a tiro. Bajo el nick de Shio, su afición le ha llevado a conocer y congeniar con otros blogueros con los que realiza “quedadas” periódicas para pasar el rato y divagar de sus temas preferidos. A una de esas quedadas se apunta Miya, una joven bloguera famosa en la red por su manera de escribir y por confundir los pies de foto que sube en sus post. Sin embargo, el mundo de Shiomi dará un giro radical cuando descubra que Miya es en realidad un hombre adulto, fuerte y alto que irradia paz y amor (al igual que su alter ego digital) y que, además, está obsesionado con él. Es así como comienzan una relación de amistad que poco a poco irá dando paso a algo más mientras Shio trata de descubrir sus propios sentimientos mientras observa y analiza el comportamiento de Miya con él en sus citas privadas.

Merry Checker

Impresiones

Como ya he mencionado antes, Merry Checker es en realidad un spin-off de Vecinos Distantes, otro de los tomos únicos que ha sacado recientemente a la venta Ediciones Tomodomo y que, lógicamente, también firma Suzuki-sensei. Aun así, este es un volumen que se puede leer de manera individual sin sentir que te pierdes algo de la historia principal. De hecho, voy a centrar mis impresiones en lo que pensé y sentí cuando leí este tomo por primera vez, por lo que no voy a incluir referencias a Vecinos Distantes.

He de decir que la trama no tiene nada de original, sino que es el tipo de trama que sirve para hacer una historia más llamativa (en función de cómo se narre y cómo sea la personalidad de los personajes) o del montón (que también las hay). En este caso Merry Checker se ubica en la primera categoría. A pesar de lo trillada que puede resultar la base de la que parte, lo cierto es que Tsuta Suzuki le ha dado un enfoque muy original a la historia gracias a su decisión de poner el peso de la misma en los hombros de dos hombres maduros que muestran a la perfección esa contraposición de cuando conoces a alguien por Internet, te haces una imagen mental de esa persona y te llenas de ilusiones pero cuando la conoces no resulta ser lo que esperabas y cuando conoces a ese alguien y, sin encajar en tus expectativas, resulta ser alguien que te aporta mucho más de lo que jamás imaginaste y termináis congeniando. A su vez, la historia pone de relieve la disparidad entre lo que se siente cuando estás a gusto con alguien y no tienes que fingir nada en su presencia frente a la fachada ficticia y lo mucho que se aparenta en las redes sociales para conseguir seguidores, likes o, simplemente, hacerte ver como alguien que no eres pero que al resto de la sociedad le gusta.

Al hilo de lo que se refiere a la trama, lo cierto es que también hace mucho el tipo de narración de la obra. El eje narrativo de la historia es, principalmente, Shio. El lector se adentra en la historia a través de sus interacciones con su entono, sus diálogos y sus pensamientos. No obstante, hay momentos en los que estos están narrados como si el propio Shiomi se los contase a sus seguidores en un post de su blog, de una manera muy literaria que casa perfectamente con la ambientación de la obra (y que se percibe gracias a la precisa traducción al castellano que se ha realizado, de la que hablaré más adelante). Además, quiero añadir que a lo largo de la obra el lector también conoce brevemente los pensamientos de Miya (y digo brevemente porque se convierte en narrador principal durante un brevísimo periodo). Me habría gustado que protagonizase algún capítulo más extenso para poder conocer su punto de vista de la relación que mantiene con Shio. Aun así, ese pequeño cambio de narrador también está realizado con una narrativa muy literaria que le va como anillo al dedo a la historia.

Siguiendo la estructura de los análisis que realizo, ahora me toca hablar de los personajes. En primer lugar tenemos a Shio. A pesar de su semblante serio y poco expresivo (casi siempre), el tío mete cada corte y suelta cada frasecita que te tienes que reír con él. Es el típico bloguero (de los muchos casos reales que hay) que se ha construido un personaje en la red que le sirve para guardar su privacidad y escudarse de cómo es en realidad. Un hombre hecho y derecho al que le da miedo hablar de sí mismo, sobre todo si se trata de sus sentimientos, pero que no duda en rajar todo lo que quiere de los demás bajo su nick. En contraposición encontramos a Miya, un hombre que realmente es torpe en las redes pero que se muestra en estas más o menos como es en la vida real (salvo por el hecho de que todo el mundo piensa que es una chica). Es un hombre que no aparenta ni esconde nada, que habla con el mismo tono amable y conciliador sea en persona o en su blog y que no teme hablar de sus sentimientos más de frente que Shio (además de que tiene un gran corazón). Estas dos facetas son posibles gracias, en parte, a que los protagonistas son dos hombres maduros, algo que ya he repetido varias veces y que me gusta mucho. Además, su expresividad es algo que me llenó de ternura (y que otra vez choca con la cara de acelga de Shiomi, aunque este también tenga su “yo que sé, qué se yo” que le hace atractivo), porque para lo grandote que es hay veces en las que parece un niño o adolescente que se sonroja a la mínima y eso le queda monísimo.

A este respecto, también quiero señalar algo que me llamó la atención cuando leí la obra. Cuando Shiomi comienza a entrever a dónde le lleva su relación con Miya y lo que este siente por él, no rechaza esos sentimientos. Al contrario, los analiza de manera objetiva, poniendo los pros y los contras de lo que supone y le aporta esa relación y decidiendo que, si bien no está preparado para corresponder al otro al mismo nivel, tampoco quiere perder esa relación especial que les une y que le permite ser él mismo cuando está en compañía del otro bloguero. Me pareció una decisión muy madura e interesante, ya que, en primer lugar, él no rechaza de manera vehemente la homosexualidad, sino que la acepta como otro tipo de relación entre dos hombres tan lógica y respetable como otra cualquiera (aunque deje entrever que no cree que sea muy común); en segundo lugar, no huye de ello, sino que habla sin tapujos de lo que piensa y establece que le conviene mantener esa relación, aceptando que es posible que poco a poco avance pero sin precipitarse (incluso muestra curiosidad por ello); y, en tercer lugar, y a pesar de lo que le cuesta hablar de sus sentimientos, admite que él mismo siente algo más por Miya y lo afronta como puede (dentro de su manera de ser reservada y discreta). Esas características y evolución del personaje me llamaron la atención y gustaron a partes iguales porque muestra una forma de pensar muy lógica y coherente que, no obstante, no suele ser común (ni en ficción ni en la vida real). Además, me pareció muy tierna la manera en que Shio se sonroja cuando lo hacen (que sí, que hay escena así!) y Miya trata de calmarlo con un abrazo (si es que son para comérselos a los dos, qué cosicas más monas)

Si hablamos del estilo de dibujo, Tsuta Suzuki ataca de forma muy directa y sencilla la parte más técnica de la obra. En líneas generales, la autora tiene un trazo grueso y detallado. Sus personajes destacan por tener caras corrientes (nada que ver con los típicos chicos guapos de otros mangas), pero que tienen un “algo” que llama la atención del lector y se hacen ver atractivos a los ojos de este. Es decir, desde mi punto de vista, los protagonistas no son excesivamente guapos pero tienen algo que atrapa. Además, la historia está completamente centrada en ellos, por lo que muchas viñetas están rellenas solamente por sus expresiones faciales o corporales, sin dar mayor importancia al entorno o a los fondos. Aun así, también hay ciertas viñetas de transición con elementos de atrezzo o paisajísticos que ayudan a componer el relato principal pero siempre dando prioridad a los personajes, ya que estas escenas incorporan pensamientos de los protagonistas y sirven de imágenes recursos para el avance de la historia.

Y ahora le toca al apartado que más me motiva en toda reseña: las escenas ‘hot’. Bueno, en este caso concreto de Merry Checker no hay una cantidad excesiva de escenas de alto contenido sexual, pero sí que se respira mucha tensión sexual no resuelta casi desde el principio (desde que Miya mete en su cama a Shio… Pero para dormir, no os creáis otra cosa). En ese momento ya te empiezas a oler que ahí va a haber tema (aunque se resiste un poco). Desde ese momento se establece un tira y afloja dirigido en todo momento por Shiomi en el que los personajes van avanzando lentamente en su relación (también amorosa) hasta que, al igual que una bomba, esta explota. Y no veáis qué momentazo se monta cuando estalla (no digo más que es spoiler, pero me gustó mucho ese momento en el ascensor). Es ahí donde se produce el único encontronazo de carácter sexual entre los protagonistas. Sin mostrar apenas chica, Tsuta Suzuki narra con mucha sutileza y buen gusto ese encuentro que muchos esperábamos, haciendo que sin ser obsceno (ni mucho menos, esta autora está a otro nivel) ese momento goce de un erotismo y complicidad entre los personajes (no por lo que se muestra, sino más bien por lo que se lee). Aunque me hubiese gustado algo más de “acción” en este sentido, no me quejo de lo poco que hacen… Ni de la mañana siguiente, porque Shio encima de Miya solo con una camiseta tiene un morbazo tremendo.

Añado un parrafito muy breve para hablar de la edición de Merry Checker en castellano. Realmente tengo poco que decir sobre este apartado, simplemente que la obra está a la altura de lo que nos tiene acostumbrados Ediciones Tomodomo. Hay editoriales que le dan mucha importancia tanto al continente como al contenido y este es el caso de esta editorial que siempre saca al mercado volúmenes con un acabado más que aceptable y que cumplen con las expectativas de los lectores y, sobre todo, de los que no sólo leemos manga, sino que lo coleccionamos y tratamos cada obra que nos gusta como si de un tesoro se tratase. Al buen acabado final se suma una traducción muy buena realizada por Ana María Caro en la que se muestran expresiones y frases hechas y un vocabulario muy actual, relajado (a veces incluso de colegueo) y cotidiano que hace que los personajes resulten mucho más cercanos al lector. De hecho, hay una frase que resume muy bien tanto lo que expuse más arriba de las fachadas que se montan algunos en Internet (y cómo esto sirve para criticar y despellejar al personal) como el vocabulario del que os hablo y es la siguiente: “Hay mucha gente aburrida que necesita entretenerse con los chascarrillos de los demás” (Dios mío, creo que nunca había leído la palabra “chascarrillo” en un manga –o no lo recuerdo ahora mismo-, pero me parece tan “nuestra” y tan significativa en el contexto que aparece que me encantó cuando la vi). Así que, chapó por este tomo.

Merry Checker

En resumen, el tomo en sí se hace corto, fácil de leer. Eso es gracias a la buena narración de la autora, la cual no deja que la acción decaiga en ningún momento. No obstante, algunos sucesos parece que ocurren más deprisa de lo que me habría gustado. Esto se debe a que es difícil condensar una historia autoconclusiva en un tomo y eso obliga a prescindir de explicaciones más extensas sobre cómo avanza la relación entre Shio y Miya. Además, habría estado bien que se profundizase un poco más en la historia de Miya o que se le dedicase más tiempo a conocer más información sobre él, su pasado, su vida cómo autor, sobre qué piensa y siente de su relación con el oficinista, su punto de vista. Esto puede hacer que la historia quede un poco coja sobre una de las partes de la relación, pero tampoco supone una crítica muy profunda de la misma si no, más bien, una observación de posible mejora.

Lo mejor

  • Que los dos protagonistas (y su entorno en general) sean adultos. Eso le da un enfoque distinto a la historia.
  • Las caras de Miya, que muchas veces son un poema.
  • El compañero de trabajo de Shiomi. Tiene su puntillo y es muy gracioso cuando interactúa con su jefe.
  • Las contraposiciones que ofrece la trama.
  • Lo abierto de mente que resulta Shiomi y cómo acepta sus sentimientos.

Lo peor

  • La poca información que se ofrece al lector sobre Miya.
  • Que hay pocas escenas ‘hot’.
  • Cinco capítulos y un extra se hacen muy cortos.
Merry Checker

Ficha Técnica:

  • Título: Merry Checker
  • Título original: Merry Checker
  • Autores/as: Tsuta Suzuki
  • Tipo: Yaoi
  • Género: Romance, drama
  • Revista:  Chara Selection
  • Editorial japonesa: Tokuman Shoten
  • Editorial Española: Ediciones Tomodomo
  • Año: 2011/2019
  • Número de tomos: 1