El anime Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu se puede ver en el servicio de Crunchyroll bajo el título A Destructive God Sits Next to Me.

¿Qué sería de la vida sin esos amigos que, además de volvernos locos y sacarnos de nuestras casillas, también nos hacen nuestro día a día mucho más interesante? Esa podría ser la premisa de la que parte la serie de la que os hablamos hoy. Un anime que nos ha dejado la temporada de invierno de 2020 y que, lejos de ser uno de los animes más destacados del año, pasa por ser una serie cómica del montón, de esas cuya trama no te hace pensar, pero te entretiene lo suficiente como para echarte unas risas y pasar el rato de una manera divertida. Con una trama poco profunda pero suficiente para dar rienda suelta a las ocurrencias de los compañeros del protagonista, Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu nos presenta el atípico día a día de un chico demasiado paciente que debe lidiar constantemente con más problemas de los que desearía.

“El origen de mis problemas eres tú”

Seri Koyuki es un estudiante de secundaria del montón que trata de vivir una vida escolar típica en la que se incluyan buenos amigos y una novia adorable. Sin embargo, sus deseos de una vida pacífica se ven truncados día tras día por culpa de los que se hacen llamar sus amigos: Kabuto Hanadori, un chico travieso, lleno de energía y con un serio problema de comunicación con el género femenino que afirma poseer en su interior a un Dios de la destrucción; Utsugi Tsukimiya, un chaval risueño interesado en mujeres maduritas que acaba siendo el que orquesta los líos en los que meten a Seri; Hibiki Kimiya, un compañero menor que atrae la mala suerte y que vive por y para complacer a Miguel (el alter ego de Hanadori); y Kimikage Mogami, un amigo de la infancia de Seri que busca ser castigado y humillado por este para sentirse feliz. Un grupo de lo más peculiar, masoquista y cansino que saca de sus casillas al pobre Seri en más de una ocasión y que pone al chico en el compromiso de erigirse como la voz de la razón… Aunque nunca le escuchen.

Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu

Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu es un anime dirigido por Atsushi Nigorikawa para el estudio EMT Squared que cuenta con guiones de Natsuko Takahashi. Compuesto por 12 episodios, la serie estuvo en emisión en Japón entre el 11 de enero y el 28 de marzo y se encuentra disponible en el servicio de visionado online de Crunchyroll. La idea surge del manga del mismo título creado por Arata Aki y publicado en la Monthly Comic Gene (Media Factory) desde enero de 2013. En la actualidad la versión en cómic japonés cuenta con once volúmenes en el mercado nipón.

“Dios, déjame tener una vida escolar normal”

La estructura de Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu es bastante simple. Cada capítulo se compone de dos historias cortas que suelen ser autoconclusivas, aunque en algunos casos estas tienen continuidad (o se hace referencia a ellas) en capítulos posteriores. Por ello, esta serie es una buena opción si se desea ver algo actual pero ligero, sin una trama compleja (de hecho no podría ser más simple) que no requiera de mucha atención por parte del espectador. Eso sí, dicha simplicidad en su argumento supone un contrapunto para la propia historia, aunque dadas las características de su obra original tampoco es que la adaptación animada aspirase a ser una serie de referencia de este año. Pero no por ello deja de ser entretenida, no nos confundamos. Y, a fin de cuentas, eso es lo que busca cualquier producto de la industria cultural: entretener al publico (aunque a veces también amplíe sus horizontes a aspectos formativos, educativos y demás). Aun así, la historia va avanzando poco a poco, haciendo del grupo de Seri uno más compacto al tiempo que el propio Seri va dando pequeños pasos hacia su futuro, también en el plano sentimental.

Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu

En lo que respecta a los personajes, estos parecen sacados de una casa de locos. El único sensato es Seri, aunque nadie le hace ni caso. Además, es un personaje que aporta al espectador un doble sentimiento de amor-odio. Por un lado no puedes evitar que te dé pena porque siempre le meten en líos que le marcan de cara al resto de compañeros o le fastidian sus propios planes; por otro, resulta molesto que siempre acabe chillando a los demás (aunque muchas veces razón no le falta) cuando sus compañeros solo planean pasar más tiempo con él o hacerle algo especial (siempre a su manera, lo que suele terminar en desastre a pesar de sus buenas intenciones). En líneas generales, se trata de un personaje un tanto plano, pero con un carácter muy voluble (pasa del enfado a la pena o la alegría muy rápidamente) que termina definiéndose por su buen corazón y amabilidad, a pesar de los disgustos que eso le conlleva. He de decir que el más gracioso de todos ellos me parece Tsukimiya, y no precisamente porque se pase los capítulos riéndose de las desgracias de Seri (que también). Aunque parece el más sensato de todos junto al protagonista principal, lo cierto es que es un manipulador de primera que suele estar detrás de gran parte de las locuras que inventa el Dios de la destrucción y compañía para hacerle a Seri la vida un poco más compleja a cada momento, es esa mano que mueve los hilos desde las tinieblas pero que siempre está metido en todos los fregaos y que disfruta especialmente con el sufrimiento de Seri. Un pieza de cuidado que a lo largo de la serie da una de cal y otra de arena constantemente, ya que también da apoyo moral a Seri en momentos de desesperación (aunque sean muy contados).

En cuanto a Hanadori, Kimiya y Mogami, estos se caracterizan por ser personajes bastante infantiles sin mucha profundidad (aunque a veces Hanadori sorprende con discursos que hacen que te rías porque no le pegan nada). Tres chicos con alma de niño que en más de una ocasión muestran su miedo a crecer y perder ese vínculo que les une (en la locura más que en la cordura) con el resto, pero que en el fondo demuestran tener un buen corazón y ser amigos en los que se puede (más o menos) confiar.

Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu

La verdad es que en lo referente a la animación esta es bastante malilla. Claro que el tipo de historia que narra la serie no se requiere de grandes efectos especiales ni nada por el estilo, pero se agradecerían menos planos fijos y más continuidad en la animación. Tampoco se destaca la banda sonora, ya que esta pasa por ser del montón, pero sin ninguna peculiaridad reseñable.

A pesar de todas las pegas, Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu es un anime que se deja ver. Una serie cómica que, en estos días que estamos viviendo, no viene nada mal para desconectar de la realidad y pasar un rato entretenido con un grupo de chavales poco comunes que viven su propia aventura épica en el instituto.


Lo mejor

  • Utsugi Tsukimiya y su capacidad para estar detrás de todos los fregaos.
  • Las incoherencias de la historia que hacen que te rías de lo absurdas que son.
  • Serie de pocos episodios, los cuales son autoconclusivos.

Lo peor

  • La animación, bastante cutre.
  • La banda sonora. Ni siquiera el opening o ending son interesantes.
  • Kimikage Mogami. El chico es un poco desagradable, aunque su masoquismo pueda resultar gracioso (a veces), pero cargante.

Ficha Técnica:

Título: Boku no Tonari ni Ankoku Hakaishin ga Imasu
Estudio de animación: EMT Squared
Dirección: Atsushi Nigorikawa
Guión: Natsuko Takahashi
Género: comedia, escolar
Inicio de emisión: 11 de enero de 2020
Fin de emisión: 28 de marzo de 2020
Número de episodios: 12