Hoy hablamos de Digimon Adventure: Ψ, reboot de la mítica serie de animación de la que muchos/as guardamos un gran recuerdo. ¿Qué nos habrá parecido?

Si hay una serie que muchos guardamos en nuestro corazón con mucho cariño es, sin duda, Digimon Adventure. Las aventuras de los Niños Elegidos nos acompañaron durante nuestra infancia y adolescencia y nos metieron de lleno en el mundo de la animación japonesa tras haber disfrutado tiempo atrás de otros grandes clásicos (Sailor Moon, Ranma ½, Dragon Ball, etc.). Tras varias continuaciones en las que el grupo principal iba cambiando, finalmente nos volvimos a encontrar con los Niños Elegidos originales en Digimon Adventure tri. y la película Digimon Adventure: Last Evolution Kizuna (que se estrenará en España el 6 de noviembre). Siguiendo con Tai y compañía, también se anunció una nueva serie de animación a modo de reboot de la historia principal. Su título, Digimon Adventure: Ψ. El 5 de abril se estrenó en la televisión nipona este reboot que dejaba claro que se iba a alejar bastante del planteamiento original. Desgraciadamente, y debido a la crisis del Coronavirus, la serie paró tras la emisión del tercer episodio. Tanto ese capítulo como los dos anteriores se pueden ver de forma legal a través de Crunchyroll. En estos días hemos aprovechado para echar un primer vistazo a este esperado reboot que nos ha generado sentimientos encontrados.

¡De viaje por la red!

Digimon Adventure: Ψ

Este reboot del conocido Digimon Adventure de 1999 tiene lugar en 2020. En la actualidad, el mundo vive conectado a través de la red, ese espacio que muchos no terminan de entender pero del que todo el mundo hace uso, ya que ahí se encuentra todo tipo de información (relevante e irrelevante) y servicios de utilidad para los ciudadanos de todo el mundo. Es ahí donde comienza una historia cuyo principal punto fuerte es la relación de esa red digital con algo mucho más profundo, complejo y peligroso que puede ser el origen de ataques o distintos niveles de corrupción. Esto se demuestra en el ataque a las infraestructuras japonesas o en el supuesto ciberataque terrorista con el misil nuclear estadounidense. Se trata de un punto de partida no tan alejado de la realidad que vivimos día a día, dando a entender que los protagonistas son personas normales y corrientes en un mundo no tan diferente del nuestro en el que la tecnología e Internet, además de ser una gran aliada, también es uno de nuestros mayores puntos débiles.

Taichi Yagami es un joven de quinto curso que está en su casa preparando su viaje a un campamento de verano sin saber que su madre y su hermana se encuentran en grave peligro debido a que el sistema ferroviario de Tokio ha sufrido un ataque. Junto a su vecino Izumi, Tai (porque para nosotros siempre será Tai) pone rumbo a la Red para descubrir qué está pasando. Es entonces cuando la aventura digital de Tai y el resto de los Niños Elegidos da comienzo.

El mundo es un pañuelo… Lleno de mocos digitales

Tal y como hemos mencionado antes, Digimon Adventure: Ψ se desarrolla en la época actual, tocando temas de actualidad (como los ataques terroristas a través de la red) y teniendo como protagonistas a las últimas tecnologías que nos tocan de lleno día a día. Centrándonos en la trama en sí, lo que no queda tan verosímil es la entrada de Tai en dicha red. Como muchos recordaréis de la versión original, los Niños Elegidos se encuentran en un campamento de verano cuando, de pronto, comienza a nevar. Se trata de un momentazo crucial en la trama, seguido del tsunami que les absorbe y les transporta al mundo digital. Sin embargo, en esta nueva versión Tai se cuela en el mundo de la red porque sí, de repente, como si se tratase de un ilusionista haciendo escapismo o algo semejante. Además, mientras que el mundo Digimon original mostraba un universo trabajado con numerosos elementos a tener en cuenta, en esta nueva red digital el espectador se encuentra con un espacio diáfano muy simple y sin apenas referencias. Además, Tai, Yamato (Matt) e incluso Izumi (Izzy) se mueven como pez en el agua en este nuevo mundo, en contraposición con la primera impresión que se llevan del mundo digital, al que les cuesta acostumbrarse y entender. No se plantean nada, simplemente actúan como si supiesen perfectamente lo que hacen y punto.

Como todo el mundo sabe, Digimon narra la historia de siete (posteriormente ocho) niños humanos que son elegidos para, en compañía de sus nueve compañeros digimon, salvar el mundo digital. Para ello, los siete viven numerosas aventuras en las que deberán afrontar diversos retos, plantarle cara a villanos de distinto nivel y, sobre todo, crecer como personas mientras se descubren a sí mismos como individuos en el proceso. Asimismo, en la trama original los niños evolucionan, maduran, se hacen dignos de sus emblemas y se hacen fuertes poco a poco. En Digimon Adventure: Ψ cortan esa evolución de raíz. El ejemplo más claro es la aparición de Omegamon al final del segundo capítulo, siendo la digievolución definitiva entre Agumon y Gabumon nacida de la confianza y la amistad de Tai y Matt en la versión original (más concretamente en la película). Pues aquí, sin conocerse de nada, ya confían tanto el uno en el otro que pueden dar lugar a esa digievolución simplemente porque son ellos. Son los protagonistas y deben mostrarse como tal. Así, sin explicación ninguna. Error fatal al que se suma el hecho de que los primeros enemigos a los que se enfrentan (y para los que necesitan esa megaevolución de sus digimon) son unos bichos a los que hemos bautizado como mocos digitales, tal cual.

Digimon Adventure: Ψ

Otra de las cosas que nos han llamado la atención de Digimon Adventure: Ψ es el diseño de los personajes, en esta ocasión más dirigidos al estilo kodomo que al que se nos presentó allá por los noventa. En el original Tai y los demás tenían un aspecto más adulto dentro de lo pequeños que son en cuanto a edad. Es por ello que parece que el público objetivo es de menor edad en este reboot que en la obra que todos conocemos.

Digimon Adventure: Ψ presenta un inicio en el que pasan muchas cosas sin sentido y cuya traca final llega en el desenlace del tercer episodio. Es entonces cuando el espectador descubre que todo lo que ha visto hasta el momento ha sido una cortina de humo. De hecho, todo lo que os hemos contado hasta el momento podría quedar resumido en que los tres primeros capítulos son una adaptación bastante pobre de la película, ya que la manera en que comienza la serie original se asemeja bastante más al final del capítulo 3 (salvo variantes bastante destacables). Así que, con esa sensación de haber perdido el tiempo o de que nos hayan tomado el pelo por aguantar tres capítulos sin sentido, toca esperar para saber cómo sigue la historia y valorar si esta versión es un digno reboot del Digimon que muchos recordamos con cariño o simplemente es una burda versión nueva creada única y exclusivamente para sacar dinero de una franquicia que ha resultado ser bastante rentable con el paso de los años.

Digimon Adventure: Ψ

“Junto a nuestros Digimon lucharemos por el mundo con fuerza y amistad”

Más allá de su trama y de los propios personajes, otro de los elementos más característicos y por los que cualquiera puede identificar este anime sin necesidad de ver una sola imagen es su música. Todos los que crecimos en los 90 y principios de los 2000 tenemos grabado a fuego en nuestras mentes los acordes de Butter-Fly y su incomparable versión en castellano, tan pegadiza que una vez empiezas a cantarla no puedes parar hasta acabarla. Incluso el ending, mucho más soso, tenía su punto. Pero lo que destacaba por encima de todo era, sin lugar a dudas, ese pedazo solo de guitarra cuando iba a dar comienzo una digievolución. Un elemento identificativo por sí mismo de la serie que hacía que el espectador experimentase un subidón en el momento en que comenzaba porque sabía que se acercaba el desenlace de la pelea en la que los protagonistas digitales daban su do de pecho (aunque a veces el ataque final era bastante cuestionable o incluso flojucho, pero eran los protas, así que molaba y punto). Sin embargo, en Digimon Adventure: Ψ nos encontramos con un vacío tremendo en lo que respecta al acompañamiento musical. Lo cierto es que el opening deja mucho que desear (aunque tiene alguna parte que intenta evocar al original pero de una manera incompleta, lo que hace sospechar que este irá ampliándose conforme avance la historia); el ending, algo mejor que el opening, tampoco consigue dejar huella en el espectador a pesar de estar protagonizado por Matt.

Digimon Adventure: Ψ

Por su parte, la música que acompaña a los momentos de acción de la historia se podría clasificar como “estándar”, ya que no destaca más de lo que podría hacerlo cualquier melodía “tipo” de cualquier anime de acción del montón. En definitiva, mientras que la banda sonora de Digimon Adventure era épica, esta es más bien random. Otro elemento que este reboot ha desaprovechado para desgracia de los fans.

Talonianos, sabemos que esta no es la crítica que esperabais de Digimon Adventure: Ψ y que tira bastante por tierra la serie. No obstante, estamos hablando de los tres primeros episodios, por lo que las tornas pueden cambiar y convertirse en el mejor anime del año. Si eso llegara a ocurrir, volveríamos de nuevo a la carga para contaros las cosas buenas de una obra que, desgraciadamente, no ha empezado nada bien y de la que esperábamos mucho más.