La realidad aumentada y los combates a muerte son el plato fuerte de Darwin’s Game, uno de los animes más destacados de la temporada de invierno de 2020.

Nos remontamos unos meses en el tiempo para hablaros de uno de los animes de la temporada de invierno que nos ha dejado este 2020. Una serie que mezcla una trama interesante con un desarrollo trepidante lleno de acción, sangre, sentimientos de pertenencia a un grupo mayor donde se es necesario y, por qué no, cierta humanidad. Protagonizada por un adolescente de buen corazón que de golpe y porrazo se ve arrastrado a un juego que le puede costar la vida, el estudio Nexus ha apostado por esta serie que adapta la obra creada por FLIPFLOPs y que ahora llega a España de la mano de la editorial Ivréa. Una obra llena de muerte, sangre y dolor en la que también se atisba cierta esperanza con la entrada en acción del protagonista de la misma. Hoy hablamos de Darwin’s Game.

“Si pierdes, mueres”

Darwin’s Game

Kaname Sudo es un estudiante de secundaria al que un amigo envía al móvil un mensaje invitándole a probar una misteriosa aplicación llamada «Darwin’s Game«. Sin saber de qué se trata, Kaname accede a la aplicación, que es en realidad un juego de realidad aumentada en el que él mismo, como ciudadano, se convierte en jugador sin necesidad de un avatar. En el momento en que comienza su primer combate, Kaname comprende de la peor manera posible que en realidad ha aceptado formar parte de un macabro juego en el que sólo hay dos opciones: matar o ser asesinado gracias a una habilidad especial que posee cada jugador que es conocida como Sigil o Sello. Con la intención de acabar con ese juego o, al menos, cambiar sus normas para sobrevivir sin dejar de ser él mismo, Kaname acepta convertirse en uno de los peones de Darwin’s Game junto a un grupo de amigos que se convertirán no sólo en su apoyo táctico, sino también en su mejor baza para conseguir su auténtico objetivo.

Darwin’s Game es un manga creado por FLIPFLOPs que comenzó a publicarse en la revista Bessatsu Shōnen Champion de Akita Shoten en diciembre de 2012. Actualmente sigue en activo con veinte volúmenes en el mercado japonés. En enero de este mismo año dio comienzo su adaptación animada. Dirigido por Yoshinobu Tokumoto para el estudio Nexus, la serie concluyó a finales del pasado mes de marzo con un total de 11 episodios y un especial.

El auge de los juegos de realidad aumentada

No resulta nuevo que un manga se base en algo como los juegos de realidad aumentada. Aunque hace algunos años esto podría parecer sorprendente, lo cierto es que con la llegada de títulos como Pokémon Go, Angry Birds AR: Isle of Pigs, Harry Potter: Wizards Unite o The Walking Dead: Our World, entre otros, el uso de este tipo de tecnología se ha hecho más y más común con la finalidad de ofrecer al usuario un plus que le permita superponer la realidad del juego a la propia realidad en la que vivimos. Alabados por unos y criticados por otros, este tipo de juegos han suscitado diversas polémicas sobre su peligrosidad ante casos de personas que han sido heridas o han fallecido por aislarse del mundo y centrarse en un universo ficticio cuyos parámetros y planos no siempre han casado a la perfección con el mundo en que el usuario se desenvuelve, pero que, utilizados con responsabilidad, suponen un aliciente para los jugadores que buscan vivir una experiencia real más allá de las pantallas 2D y 3D. Por ello, la plasmación de esta tecnología en un manga no resulta llamativa por sí misma, sino que lo que le da valor es la propia trama en sí y su desarrollo.

En el caso de Darwin’s Game, la realidad aumentada, tratada con precisión milimétrica por el desarrollador del juego, se une a un poderoso sistema de control mental que permite aislar las zonas de juego y evitar en según qué casos que civiles se inmiscuyan con los jugadores de la aplicación. Algo que tampoco dista mucho de la realidad y que, sumado a la realidad aumentada, atisba un futuro de la industria del juego tan abrumador como atrayente para muchos usuarios. Un combo tan atractivo como peligroso que es uno de los ejes sobre los que se erige esta obra de FLIPFLOPs.

Darwin’s Game

“Formemos una familia”

Darwin’s Game parte de un buen planteamiento, atractivo y sencillo a la par que efectivo: individuos que aceptan entrar en un juego a vida o muerte a cambio de premios o recompensas. Dichas recompensas son principalmente económicas (un buen aliciente para muchos de los jugadores), aunque también repercuten en el propio ego y orgullo de los jugadores que son designados como los invictos o ganadores del mayor número de combates. Otros, por su parte, simplemente entran al juego por el gusto de matar y cometer crímenes amparados por un sistema que parece estar al margen de la ley y que justifica dichas atrocidades sin mayor excusa que el hecho de jugar. Aunque en el caso del protagonista, Kaname, ninguna de estas supone su principal motivación, al ir avanzando en el juego e ir descubriendo los entresijos del mismo establecerá su propia jerarquía de intereses para llamar la atención del resto de jugadores e ir consiguiendo poco a poco su objetivo.

En lo que respecta al desarrollo de la historia, podría decirse que esta está bastante bien estructurada. En los once episodios de que consta esta primera temporada el espectador asiste al nacimiento de un “diamante en bruto” de Darwin’s Game. Un estudiante de instituto del montón que comienza el juego por error, sin saber muy bien de qué va la cosa y que se ve muy sorprendido (y asustado) al ir comprobando en qué consiste realmente ese juego en el que cada segundo podría ser el último si no eres capaz de gestionar el propio tiempo, tu miedo y tus posibilidades de defensa y ataque contra el oponente. Esa primera toma de contacto que instruye tanto a Kaname (como protagonista) como al espectador da rápidamente paso a una cadena de subtramas que llevan al protagonista a indagar más en el funcionamiento del propio juego y a conocer a personajes secundarios que fortalecerán la historia como miembros del grupo principal o como antagonistas (siempre necesarios para el avance de la historia y la evolución como personaje del protagonista). Sumado con algunos mazazos mentales para Kaname que aportarán giros de guión (que, por otro lado, no son tan descabellados dada la constante situación de estrés generada por una muerte prácticamente inminente), se puede decir que la trama es bastante sólida y avanza con paso firme y coherente, dejando algún cabo suelto que da continuidad a subtramas, pero sin resultar bizarra, forzada o absurda en según qué momentos. Además, hay que destacar que el final supone más bien el cierre de una etapa que da pie al paso siguiente (y lo dice el propio anime), aunque esto se debe más bien al cambio que experimenta Kaname en su forma de ser y de entender el juego que a otra cosa (aunque la humanidad que muestra desde el principio de la obra también es destacable).

Darwin’s Game

En cuanto al diseño de personajes, estos tienen unas formas de ser muy marcadas y unas peculiaridades que hacen que se les pueda enmarcar rápidamente en el grupo de los buenos y los malos salvo contadas excepciones (si no hay algún personaje que juegue a dos bandas o que no deje entrever sus verdaderas intenciones obras como esta perderían muchos puntos de misterio y suspense que le vienen muy bien conforme avanza la historia). Sus diseños como tal no destacan salvo por las contadas escenas de fanservice protagonizadas por Shuka Karino(y de aquí no es que destaque su diseño en sí, sino el propio hecho de meter el fanservice en momentos que podrían haber pasado sin él), por lo que hablamos en general de personajes del montón.

A este respecto sí que cabrían destacar dos aspectos. El primero de ellos y más notorio es la aparición de sangre en cantidades generosas. Muchos estamos cansados de ver animes en los que los personajes sufren heridas e incluso mueren, pero con la sangre como la gran ausente de las escenas. Al contrario, en Darwin’s Game es un elemento constante que está presente en casi la totalidad de la obra, siendo un componente más que da mayor realismo y dureza a los acontecimientos que se van sucediendo. Un detalle que puede parecer nimio pero que tiene su importancia. El segundo, también obvio según avanzas en la trama, es la evolución de Kaname. Como he mencionado anteriormente, el protagonista pasa de ser un chico ingenuo y bastante temeroso a ser un joven con un objetivo claro al que no le da miedo enfrentar la muerte de frente y manipular a los demás con tal de alcanzar sus metas. Además, los sucesos que experimenta en los últimos episodios le aportan cierto toque de desesperación y oscuridad que le hacen más interesante y temible que al principio (lástima que sea hacia el final de la temporada y no se desarrolle más ese lado suyo).

Si hablamos de la animación, lo cierto es que esta muestra unos altibajos considerables. Aunque por norma general las escenas de acción mantienen cierta calidad, lo cierto es que hay veces en las que la animación flaquea notablemente, dejando al espectador planos y personajes deformados. Aun así, el ritmo de la acción, siempre vertiginoso en las escenas de lucha y enfrentamientos, no da mucho tiempo a concentrarse en esos fallos que pueden ser mejorables para una segunda temporada.

Darwin’s Game

Tras visualizar la primera temporada completa se puede asegurar que uno de los puntos fuertes de Darwin’s Game es su banda sonora. Más allá del opening y el ending (que tampoco están nada mal), las melodías que se suceden a lo largo de los capítulos suponen un muy buen acompañamiento musical para la trama, especialmente en las numerosas escenas de acción o lucha. Es precisamente esa banda sonora la que ayuda al espectador a adentrarse aún más en una trama que no da tregua y que, gracias a los acordes más roqueros o cañeros, potencia los momentos de mayor interés para el espectador.

Aunque no es el mejor anime del año ni mucho menos (aún nos queda mucho anime por disfrutar en este 2020), lo cierto es que Darwin’s Game es una serie bastante potable que se deja ver y que asienta un buen comienzo para una historia que aún tiene mucho que contar. Un final de temporada que más bien sabe a final de arco al tiempo que abre nuevas y variadas posibilidades para una más que plausible continuación. Por su parte, la evolución de los personajes, especialmente de Kaname, es notoria y, coherente y con peso, lo que da mayor solidez a la trama. Un anime que ha llamado la atención en la primera mitad del año y que puede postularse como una de las series de referencia de este atípico 2020.


Lo mejor

  • Se hace corta con sólo 11 capítulos, aunque previsiblemente habrá más temporadas.
  • La humanidad de Kaname, visible en momentos en los que parecería imposible mantener la compostura.
  • El empleo de la sangre. Se agradece en este tipo de historias porque su censura le quita potencia e impacto visual a ciertas escenas, aunque no por ello dejo de pensar que es violencia gratuita.

Lo peor

  • Escenas de fanservice irrelevantes, pero al ser pocas pueden pasarse por alto.
  • La moralidad que muestra de matar por diversión o por dinero, aunque esa es la base de esta obra de ficción.

Ficha Técnica:

Título: Darwin’s Game
Estudio de animación:  Nexus
Dirección: Yoshinobu Tokumoto
Guión: Shū Miyama
Género: acción, ficción,
Inicio de emisión: 3 de enero de 2020
Fin de emisión: 21 de marzo de 2020
Número de episodios: 11+1 especial