Caius y Kōichi son los protagonistas de Kyojinzoku no Hanayome, obra que reseñamos en este BL Section y que nos muestra la relación entre un titán y un humano.

¡Muy buenas talonianos! Bueno, hoy os voy a hablar de una serie que descubrí recientemente. Se trata de una obra de la que no tenía ni idea que existía y cuando vi la noticia de que iba a tener anime fue cómo “¿¡pero cómo no me había enterado de esto antes!?”. Así que me puse las pilas para informarme sobre este manga que este mismo año ha estrenado su adaptación animada (de hecho, ha acabado hace muy poquito). Tampoco os penséis que es una pedazo de serie ni mucho menos, porque la verdad es que es un poco malilla. Pero reconozco que dentro de sus muchas carencias tiene un punto (aunque sólo sea el elevado contenido erótico-festivo que posee) que me ha llevado a querer hablaros de ella en un BL Section. Hoy os voy a hablar de Kyojinzoku no Hanayome, en castellano, La novia del titán.

Sinopsis

En el mundo de Eustil los habitantes han sido divididos en tres grupos: los elfos, movidos por el “saber” y la “curiosidad”; los hombres bestia, movidos por la “codicia” y la “posesión”; y los titanes, movidos por la “prosperidad” y la “creación”. Son estos últimos los que más desarrollo han experimentado gracias a su particular manera de entender el mundo, las relaciones interpersonales y en definitiva el avance y la evolución de su especie. Caius Lao Vistaille es el príncipe y futuro rey de los titanes. Sin embargo, una profecía le alerta de que su enlace con una compañera de su misma especie llevará a su mundo al desastre y la destrucción. Es por ello que Caius decide buscar a su futura pareja mediante la utilización de la magia. Es así como invoca a Kōichi Mizuki, un estudiante terrestre de secundaria que de golpe y porrazo se ve en un mundo desconocido lleno de personas enormes (lógico, son titanes) y al que Caius pide que sea su “esposa”. Incapaz de creer semejante historia, y ante la obviedad de que ambos son hombres y, por tanto, no podría darle descendencia al príncipe, Kōichi se niega en redondo a tal petición y pide que le devuelvan a su mundo. Sin embargo, el futuro de su mundo pende sobre los hombros de Caius, quien le pide a Kōichi un plazo de un mes para lograr enamorarlo y que se quede con él. En caso de no conseguirlo, Caius devolverá al humano a su mundo.

Impresiones

Como ya he dicho al principio del BL Section, no conocía esta serie de nada y cuando leí la noticia de que iba a tener anime me emocioné bastante por eso de descubrir algo nuevo… Aunque la emoción me duró poco porque la obra es más birria de lo que esperaba. Pero bueno, también tiene sus cosas buenas, no todo va a ser negativo. La verdad es que cuando empecé a buscar información la trama me pareció curiosa y por eso decidí darle una oportunidad. Tampoco es que sea una genialidad, pero eso de juntar a un titán enorme con un humano del montón me pareció un hecho que podría ofrecer escenas muy interesantes… Y en eso no me equivoqué. Aun así, la historia gira casi por completo en la idea de hacer que Kōichi se quede con Caius y el resto de sucesos se quedan en meras anécdotas y en “aventurillas” que no tienen mucho peso argumental (salvo cuando tienen que ir a buscar la fruta para curar a Kōichi) y eso es una auténtica pena porque, guste o no, la historia termina resultando muy flojilla (salvo por los encuentros sexuales, pero de eso hablaré en unos párrafos).

Los personajes de esta historia tampoco son para tirar cohetes, están demasiado cercados por los estereotipos y cánones del género BL. El titán Caius es el típico amor de persona. Más allá de sus enormes dimensiones (que le posicionan automáticamente en el papel de seme, obviamente), su carácter afable, amable, atento y considerado le convierten en uno de los personajes más carismáticos de toda la obra. Siempre se muestra atento a las necesidades y deseos de Kōichi y siempre sabe proporcionarle lo que necesita en cada momento (que la mayor parte de las veces es sexo, para qué engañarnos). Sin embargo, resulta muy irreal que nada más ver al humano (incluso antes diría yo) ya está perdidamente enamorado de él (¿En serio? ¡Si no le conoce de nada!). A ver, que necesita una pareja de otro mundo para procrear, eso lo entiendo, pero al menos que le dedique un par de horillas a conocer a Kōichi antes de soltarle semejante bomba, ¿no? No sé, es una de las incoherencias de esta serie que más me choca, pero como ya he visto estos “flechazos a primera vista” en otras obras pues tampoco me llama tanto la atención, aunque sigue chocando un poco. Lo peor de todo es que como desde el principio se muestra al titán así de perfecto en su papel de seme, pues tampoco deja mucho margen a una evolución visible del mismo. Durante toda la obra es lo que se muestra desde el principio y ya, punto pelota.

Por otro lado está el humano, Kōichi, el típico uke adorable y de tamaño inferior (ya que es humano, también algo obvio frente a un titán) que se sonroja a la mínima y que, naturalmente, se niega en rotundo a mantener una relación sentimental con otro ser de género masculino (y aquí le doy un punto no por negarse a la posibilidad de una relación homosexual, sino porque cualquiera se asustaría si te entra alguien y lo primero que te suelta es que tengas sus hijos, más si eres hombre). Lo cierto es que al chico le dura su negativa más bien poco, porque en cuanto Caius le toca un poco más de la cuenta se pone como una moto y disfruta como el que más. Lógicamente su oposición a la relación con el titán se va diluyendo y al final termina cogiéndole mucho cariño y mucho gusto a eso de acostarse con él (así que supongo que lo de tener bebés es más factible que al principio de la historia). En cualquier caso, Kōichi es el único que experimenta una pequeña evolución, más que por sí mismo, por el tema de su enamoramiento del titán. Pero todo pasa tan rápido y en tan poco tiempo que sientes que te has perdido mucho porque, como ya dije, la obra va muy a saco y le da mucha importancia a los encuentros sexuales (por encima de cualquier trama argumental).

El dibujo tampoco es digno de ser destacado. No está mal, es pasable, es más o menos equilibrado (con la dificultad añadida de mantener las dimensiones, proporciones y perspectivas entre dos personajes con tamaños tan dispares sin que quede raro) y no hace que queramos dejar de leer la obra espantados por la calidad del dibujo.

Y ahora vamos al meollo del asunto y casi casi eje central de esta obra: las escenas hot. Porque sí, escenas en la cama (y fuera de ella) tiene para dar y regalar. Que mucho dice Caius que se va a contener y va a respetar a Kōichi, pero a la hora de la verdad el titán está siempre dispuesto para darle lo suyo cuando haga falta y sin tener muy en cuenta los deseos del humano (que tampoco es que se resista mucho, la verdad, porque también le va la marcha que da gusto). De hecho, Caius es un personaje que donde pone el ojo, pone la bala, y desde el principio de la obra su ojo está puesto en Kōichi y, más completamente, en su retaguardia. Reconozco que en este punto me llamaba mucho la atención cómo iban a encajar sus dos cuerpos, pero parece ser que la diferencia de tamaños es un escollo que salvan relativamente rápido y con facilidad (increíble pero cierto, así es la ficción BL). En este sentido debo indicar que existen dos versiones del anime, una con censura y otra sin censura. He podido visualizar ambas y tampoco difieren mucho entre ellas, por lo que si esperáis verlo todo con todo lujo de detalles os llevaréis un chasco como yo.

Voy a dedicarle un parrafillo a la adaptación animada de esta historia que se estrenó a principios de julio de este mismo año y ha durado nueve episodios. Esta fue realizada por Studio Hōkiboshi y Comet Company y ha contado con la dirección de Rei Ishikura. La verdad es que me esperaba más de la adaptación animada. De hecho, cuando vi que cada capítulo duraba unos 7 minutos me quedé con cara de tonta, aunque la verdad es que los capítulos del manga son tan breves que tampoco dan para mucho más, así que al final me pareció bastante conveniente esta duración por episodio. Eso sí, el anime cambia mogollón de cosas del manga original y va mucho más a saco. Por resumirlo mucho, la obra se centra por completo en los dos protagonistas y deja en un segundo plano muy alejado al resto de personajes, como si ni siquiera fuesen secundarios con algún peso en un determinado momento de la trama. También está muy enfocada en los encuentros sexuales de los dos protagonistas, lo que resulta llamativo teniendo en cuenta la censura que muestra. Sí, sé que hay una versión sin censura, pero ni con esas se muestra todo lo que debería (y es una pena). Así pues, puedo afirmar que la adaptación animada es mala con ganas y no me ha gustado porque no da espacio a los personajes para ubicarse en un entorno y un espacio del que forman parte más individuos, sino que todo está muy centralizado en ellos, pero sin mostrar ningún tipo de evolución de ellos.

Kyojinzoku no Hanayome

Para ir cerrando este BL Section, Kyojinzoku no Hanayome es una historia que no brilla por su argumento ni por su calidad técnica, sino que su principal fuerte se encuentra en el hecho de mostrar una relación romántica entre un titán enorme y un humano y sus numerosos encuentros sexuales (y la dificultad de estos por sus diferentes tamaños físicos). Así pues, teniendo en cuenta esta característica, resulta llamativo y absurdo que se imponga la censura en una obra cuyo principal atractivo es justamente eso, ver cómo se lo montan. Aun así, no está mal conocer obras que se queden tan cortas de calidad argumental para poder definir los gustos y saber identificar una obra de calidad entre el inmenso mar de historias de género yaoi.


Lo mejor

  • Caius. Es más majo que nada, un amor de titán.
  • Las escenas hot, que hay muchas y bastante variadas.

Lo peor

  • La trama, muy mala.
  • No hay evolución de los personajes.
  • El anime no adapta fielmente el manga.

Ficha Técnica:

Título original: Kyojinzoku no Hanayome
Autor/a: ITKZ
Tipo: Yaoi
Género: Romance, drama
Revista:  Screamo
Editorial japonesa: Suiseisha
Año: 2019-Actualidad
Número de tomos: 2
Anime: Julio-Agosto 2020
Número de episodios: 9